Debe ser prioridad para poblaciones vulnerables, para trabajadores cesantes, comunidades rurales, indígenas, migrantes, personas de mayor edad, niñas y niños.

Santiago. 22/05/2020. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) distribuyó un comunicado en el que se hizo un llamado a todos los actores públicos y privados a tomar medidas urgentes por la seguridad alimentaria -el acceso físico, económico y regular, a suficientes alimentos nutritivos- de toda la población chilena, a través de asistencia alimentaria de emergencia.

El organismo mundial, a través del texto difundido, sostuvo que la invisibilidad estadística de migrantes, mujeres y poblaciones vulnerables en el trabajo informal, impide reflejar que los ingresos de muchas personas están suspendidos hace semanas, lo que afecta el acceso a los alimentos para todo el grupo familiar.

Se expresó que la asistencia alimentaria debe ser prioridad para poblaciones vulnerables, especialmente para trabajadores cesantes, comunidades rurales, indígenas, migrantes, personas de mayor edad, niñas y niños, considerando el impacto del crecimiento negativo en el PIB de -5% que prevé CEPAL para Chile en 2020.

Para la FAO en Chile, el programa de repartición de cajas con alimentos implementado desde este viernes por el gobierno constituye un gran aporte a la seguridad alimentaria inmediata del sector más necesitado.

Se planteó necesario considerar la importancia que esta ayuda sea reevaluada en su periodicidad, de acuerdo a las necesidades, y a cómo evolucione la situación del país.

El comunicado del organismo de Naciones Unidas apuntó que el suministro básico de nutrientes de una canasta de alimentos se obtiene con la diversificación de los productos entregados, la incorporación de la mayor variedad de grupos de alimentos permisible, incorporando al máximo posible las recomendaciones de las Guías Alimentarias Basadas en Alimentos del Ministerio de Salud (GABAs). El objetivo de esta medida de emergencia es asegurar alimento de calidad para una situación extrema, sin embargo, también es necesario considerar la mantención de la salud y, especialmente, del sistema inmune.

Para mantener en el tiempo la variedad de grupos de alimentos, a los cuales puedan acceder las poblaciones vulnerables, la FAO sugiere la implementación progresiva de medidas que permitan adquirir una alimentación saludable, por ejemplo, a través de programas de alimentación pública, como la JUNAEB, o a través de bonos o tarjetas recargables para adquirir frutas y verduras en ferias libres, siguiendo los debidos protocolos sanitarios. Se pide encarecidamente recordar que las áreas rurales rezagadas del país, como aquellas en el extremo norte, sur o territorio insular de difícil acceso, son precisamente las zonas que requieren de mayor asistencia alimentaria durante esta crisis.