Hemos definido la alianza política-electoral de Unidad para el Cambio como la principal para este período.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política. Partido Comunista

26/01/2020. La búsqueda de Unidad, como un recurso necesario para el desarrollo del movimiento popular y el logro de sus objetivos, siempre ha sido la histórica conducta de los comunistas en Chile. De allí deriva una política de alianzas, que en lo político se ha expresado en variados acuerdos electorales y que en lo social ha buscado nuclear los diferentes sectores teniendo como centro la organización sindical.

Este fin de semana se realizó el Congreso de la Central Unitaria de Trabajadores, sin duda la organización principal de los trabajadores de Chile, tomando importantes acuerdos referidos a la generación de sus dirigentes, pero además haciendo suyo el llamado del movimiento feminista y de mujeres de realizar el próximo 9 de marzo un paro nacional productivo feminista. La CUT, organización de clase a la cual concurren militantes de variados partidos políticos y muchos más independientes, refuerza la convocatoria que se había hecho desde el mundo feminista, con el cual a nivel país interactúa en las mesas de Unidad Social. Tanto al interior de la CUT, como en la relación con otras estructuras ligadas al ámbito laboral (bloque sindical por ej.), como también en la relación con otras organizaciones sociales (feministas, federaciones estudiantiles, organizaciones de pobladores), el factor determinante para buscar la unidad es la defensa de intereses comunes. En esos espacios, podremos disputar posiciones con otras corrientes de opinión, pero con la obligación de preservar la unidad de la organización.

En el terreno político, por ser proyectos de sociedad los enfrentados, la dinámica siempre está marcada por la búsqueda de la más amplia unidad y la lucha de posiciones, que siendo la mayor de las veces expresión de intereses de clase, se enmascara tras otras formulaciones. Como de Unidad y Lucha habitualmente hemos definido esta relación. La unidad en lo político siempre está ligada a una historicidad, siendo más dinámica, más variable, que la unidad social, porque en esta última la estructura social de una sociedad tiene ciclos más prolongados de duración.

Además en las alianzas en lo político se da entre sus participantes diferentes niveles de acuerdo. Llevado por ejemplo a la situación actual, hemos definido la alianza política-electoral de Unidad para el Cambio como la principal para este período. Con ellos generamos una orgánica, programa común municipal, buscamos coincidir. A raíz del plebiscito constitucional y las conductas de actores políticos frente al “estallido social popular” Unidad para el Cambio genera en primera instancia sólo con algunos partidos que no estuvieron en el “Acuerdo” del 15 de noviembre un referente para trabajar hacia este evento de abril, que se llama Apruebo Chile Digno, coordinación que debe estar operativa a lo largo del país a contar del 26 de febrero. Con otros sectores políticos con los cuales coincidimos en aprobar nueva Constitución pero que nos separa su conducta frente a las políticas impulsadas por este gobierno, NO tendremos relación orgánica alguna, más allá de ser probable alguna acción conjunta con motivo del plebiscito (por ej. coordinación de línea de apoderados).

El esfuerzo por aunar las conductas de todos los sectores democráticos y transformadores (lo que no sinónimo de toda la ex Concertación) no obligatoriamente logrará cristalizar de acá al 26 de Abril, siendo un objetivo necesario y deseable. Pero nos equivocaríamos si pensamos que debemos vincularnos con todos quienes plantean nueva Constitución, entre los cuales hay sectores del actual gobierno, que dirigen la represión. Será en y desde el mundo social donde, a partir del accionar conjunto, posibilitaremos luego los acuerdos políticos con otros sectores. Es lo que deben estar haciendo nuestras compañeras en las actividades que desarrolla en Chile la CEPAL con motivo de los 40 años de la firma del CEDAW o nuestr@s cr@s participantes del Foro Latinoamericano de DD. HH., realizado también estos días en Santiago y cuy@s invitad@s internacionales entregaron un significativo apoyo a las actuales luchas del pueblo chileno.