El descontento de los chilenos que se estuvo fraguando lentamente en las últimas tres décadas, no fue advertido por los medios de comunicación.

Margarita Pastene Valladares

Presidenta Nacional del Colegio de Periodistas de Chile

05/12/2019. Chile despertó y, en este despertar, se puso también en tela de juicio la cobertura periodística de los medios de comunicación frente al estallido social. La queja apunta principalmente a la televisión que puso el foco informativo en incidentes violentos y saqueos -que la mayoría de la sociedad condena- y en la represión militar y policial inusitada en contra de los manifestantes, desestimando las reales causas de las masivas manifestaciones pacíficas que se han generado en todo el país por las desigualdades provocadas por el sistema neoliberal imperante.

El descontento de los chilenos que se estuvo fraguando lentamente en las últimas tres décadas, no fue advertido por los medios de comunicación. La información periodística se había convertido en un espectáculo, mientras el Chile real clamaba por atención. Y esa misma atención es la que se reclama hoy porque hay un derecho no cubierto, el derecho a la información que demanda, entre otras, la mayoría de los chilenos.

En este escenario, lamentablemente los medios y, en especial, los periodistas están sufriendo las consecuencias. La ciudadanía ya no está sumisa ante la prensa, por el contrario. Las personas en los lugares públicos al ser entrevistadas por reporteros, se niegan a hacer declaraciones, boicotean “en vivo” los contenidos e imágenes. Este estallido social, los medios lo está sufriendo en carne propia. La recuperación de las confianzas, será una tarea de todos y todas en el ámbito de las comunicaciones, para construir un sólido camino hacia una sociedad verdaderamente democrática.

Por lo mismo, no cabe sino celebrar la declaración del Consejo de Ética de los Medios de Comunicación que ha recibido “a la fecha 90 denuncias relacionadas con posibles infracciones a la ética periodística con ocasión de la cobertura hecha por los medios de comunicación a través de sus plataformas televisivas, impresas, digitales y radiales, respecto de la crisis que enfrenta el país con ocasión de las movilizaciones sociales”, indica el documento.

Las denuncias a las que hace referencia el Consejo de Ética, tiene que ver con la entrega informativa de los momentos de alta complejidad y sensibilidad, como por ejemplo “incitación a la violencia y casos de fuerza policial desproporcionada”, por lo cual “se habrían difundido noticias sin confirmar, incurrido en generalidades, un uso de lenguaje que implica sesgo y discriminación, denigración de personas y tergiversación de la realidad.”

Esta oportuna declaración del Consejo, es coincidente con lo que el Colegio de Periodistas de Chile ha planteado en reiteradas ocasiones, en el sentido de poner énfasis en “el cumplimiento de las normas éticas que deben observarse en el ejercicio de un periodismo responsable, especialmente el cuidado de la objetividad y acuciosidad en la información.” Las audiencias así lo esperan.