Viña: la ciudad que desencanta
Nacional — 17 de agosto, 2009Parece que no bastó con el caso GMA y los movimientos estratégicos de la alcaldesa Reginato –y otros ediles gremialistas- por llenar de dinero los bolsillos de un reducido puñado de disciplinados militantes de derecha; o sus cuestionados e insuficientes certificados de estudios; ni al parecer, tampoco los posibles sobresueldos del Casino. Nada podría haber presagiado que el mismo municipio de las luces multicolores cada 31 de diciembre, el mismo que encabeza el Festival de Viña del Mar, un baluarte de la derecha, podría, entre tanta foto, inauguración, show artístico y populismo ostentar una deuda millonaria que crece día a día y que lejos de ser asumida, es camuflada grotescamente.
La facultad fiscalizadora de los concejales, más que necesaria se hace un deber en este caso. Así lo entendió Víctor Andaur, quien además encabezó el 2008 las denuncias contra la administración de esta alcaldesa, presentadas a la Contraloría Regional por notable abandono de deberes y falta de probidad administrativa y que le valieron, tanto a él como a los concejales Tomás de Rementería (PPD) y Roberto Muñoz (PS), el cobarde ataque de unas 40 personas (entre éstas, funcionarios municipales plenamente identificados) a punta de huevos y golpes para impedir la presentación de la acusación contra la edil en el Tribunal Electoral.
Hoy es el mismo Andaur quien pretende agotar las instancias hasta esclarecer las verdaderas cifras de esta crisis financiera que, como siempre, ha afectado a los más necesitados. Y es que aunque la derecha se esfuerce por mostrar el lado amable de “Viña, ciudad bella”, los problemas en los campamentos, la cesantía y las ONG con fondos ganados y no pagados, suman y siguen.
Una verdadera maquinación interna ha permitido que esta debacle siga su curso. El 2008, previo a las elecciones municipales, el municipio toma toda su artillería y se luce con inauguraciones, visitas a terreno (en un mal entendido concepto de municipio en acción) y todo lo que pudiera sumar votos para que la derecha consiguiera holgadamente el sillón alcaldicio y así asegurar, por ejemplo, una seguidilla de licitaciones o la preparación del terreno para las parlamentarias y presidenciales en esta suerte de unión estratégica con la municipalidad de Valparaíso, encabezada por Jorge Castro.
Lo cierto es que el presupuesto municipal de $51 mil millones se hizo poco, y no porque el dinero fuese insuficiente.
Uno de los gastos “cuestionables” para el concejal comunista es la excesiva contratación en la modalidad de honorarios, que ya suman 800 personas: “Muchas de estas personas llegan a ganar mucho más que uno a contrata o planta, pero lo realmente preocupante no es esto, sino que no tienen responsabilidad administrativa y sus funciones siempre son poco claras”.
Lo mediático también se refleja en estas contrataciones: Gabriel “Coca” Mendoza y Horacio de la Peña, por nombrar a algunos, están entre las personalidades que asesoran a la municipalidad en materias deportivas, lo que a cualquier persona podría merecerle dudas de si ese trabajo se realiza efectivamente o si no habrá deportistas más idóneos y menos costosos para asumir este rol y que permita rebajar los más de $360 millones mensuales en honorarios.
En otra arista, el pago a plazo se volvió una constante. Entre los proveedores impagos a mediados de mayo de este año, se encuentra Chilquinta Energía S.A. con consumos de enero a marzo de casi $365.000.000, Conafe S.A. en febrero y marzo por $36.207.300 y otra por $40.417.700 y otros menores de operación, como servicios dentro del Cantar Vecinal 2008 por $12.733.000 o el pago por el ítem de clavos y candados a nombre de Comercial Viquival Ltda por $1.310.071.
Para este concejal, junio del año pasado marca una fecha clave en el municipio, cuando René Cabrera, Director de Finanzas Municipal, deja el cargo que había ocupado durante 30 años, argumentando razones de salud, sin embargo para Andaur es una señal inequívoca de los serios problemas que se aproximaban. Cabrera, a su juicio, no habría aceptado la lógica de hacer compromisos de pago que no podrían ser asumidos ni, menos, verse relacionado con situaciones irregulares.
Así, ya el 2008 el presupuesto declarado a Contraloría indica un déficit de M$2.669 millones de pesos, mientras que en el informe de Control Interno Nº 154 con fecha 11/08/08 indica un déficit mucho mayor, M$5.654.357, con una disponibilidad negativa de M$892.249. La disponibilidad negativa se refiere a pagos efectuados sin tener recursos suficientes en caja, y según el mismo informe se canceló con fondos de administración, pagando por ejemplo previsiones de trabajadores y retenciones tributarias, en clara oposición a la normativa vigente.
Un municipio de “Alto riesgo”
Los antecedentes disponibles así lo señalan: según la página electrónica de EQUIFAX y DICOM Platinum, se certifica a la I. Municipalidad de Viña del Mar como de Alto Riesgo Crediticio y en sus aspectos relevantes se indica: Registra morosidades muy recientes, registra monto muy alto en documentos impagos y gran cantidad de documentos morosos. En efecto, sus protestos impagos según este medio son de M$92.341 con 13 deudas impagas al 03/07/2009.
Sumando y restando, para Víctor Andaur el déficit del 2009 bordearía los M$9 mil, una cifra nunca antes observada en la ciudad jardín y que la pondría en un triste récord.
Como intentando salir al paso de esto, la alcaldesa ha utilizado toda la vitrina mediática para colgarse de las bajas en los ingresos percibidos por la municipalidad como consecuencia de la Ley de Casinos, en lo que Andaur califica como “una irresponsabilidad que distrae de lo realmente importante”.
En lo concreto, esta crisis ya ha significado que las subvenciones municipales que hasta el 2008 alcanzaban los 900 millones de pesos, este año apenas se empinen por los $300; o que las organizaciones beneficiadas con FONDEVE, o proyectos de autoconstrucción o de grupos prioritarios, a julio de este año, aún esperen sus pagos.
En esta entrevista, Andaur adelantó que en el mes de agosto se solicitará a la Contraloría una auditoría que esclarezca la real dimensión de estas deudas, e hizo un llamado para que sean las mismas organizaciones sociales las que emprendan acciones legales, ejerciendo un rol participativo.
La situación de la Corporación Municipal no es mejor, presentándose técnicamente quebrada ya que no ha superado su déficit acumulando al año M$3 millones.
Las herramientas que analiza la municipalidad para salir de esta crisis puntual son ofrecer en garantía la Escuela Especial o la Sala de Exposiciones de Viña.
Acá la situación es tan tangible que a los trabajadores de la salud se les adeuda según cálculos del concejal los años 2008 y 2009, y la calidad del servicio se ha visto mermada, por ejemplo, con la compra de medicamentos de menor calidad, sistemas poco óptimos de esterilización o la falta de horas médicas.
Con estos antecedentes, queda claro que de ciudad bella queda muy poco en Viña del Mar y sólo falta esperar que las deudas terminen por sacar a la luz el lado B de la administración de esta figura de la Alianza, y poner freno al show mediático que lamentablemente ha podido esconder bajo siete llaves esta fea cara de las finanzas al alero de esta administración.












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