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Tierra derecha... para la izquierda

Nacional — 17 de agosto, 2009

Tal vez con más tensiones que nunca en el último tiempo, los partidos de la Concertación lograron finalmente un acuerdo para conformar la plantilla parlamentaria definitiva para las elecciones del 13 de diciembre próximo.

El PRSD fue el último escollo a salvar, que se superó cediendo 14 cupos a diputados y 3 a senadores para esa colectividad. Uno de los directamente afectados fue el actual diputado PPD René Alinco, quien había manifestado su decisión de disputar un sillón en la cámara alta.

En el comunicado público, los cuatro partidos de la Concertación recuerdan el Acuerdo Democrático contra la Exclusión suscrito con el Juntos Podemos, en los siguientes términos: “Tenemos un pacto contra la exclusión, que queremos tenga la cantidad suficiente de parlamentarios para alcanzar la mayoría que nos permita reformar el sistema binominal.

Solicitamos la comprensión de todos nuestros adherentes, afiliados, militantes y amigos de la Concertación, que no son posible de incorporar en la nómina de los 120 candidatos a parlamentarios".

Entre otros, los candidatos como el presidente del PC en el distrito 28, Guillermo Teillier, ha participado en una serie de actos conmemorativos de los 52 años de fundación del PDC; Lautaro Carmona, secretario general del PC, cuenta con el apoyo de dirigentes concertacionistas en el distrito 5, al igual que Cristián Cuevas en el 46 y Hugo Gutiérrez en el distrito 2.

Un presidenciable único

En materia de la carrera presidencial, a estas alturas se puede augurar que el candidato "colorín", Adolfo Zaldívar, sigue en período de reflexión, muy probablemente para bajar su postulación. En tanto, el senador del MAS Alejandro Navarro llamó públicamente a Jorge Arrate a buscar una candidatura única de la izquierda.

Los partidos del Juntos Podemos y el candidato recibieron con satisfacción esta propuesta, que debe ser analizada y resuelta por las partes. Todo indica que Arrate es la candidatura que más se ha consolidado, con presencia real en todo Chile, con comandos de trabajadores, artistas e intelectuales, jóvenes, mujeres, campesinos y otros sectores.

La semana se cierra en forma esperanzadora para retomar el proceso de unidad de la izquierda que se había diseñado a comienzos de año, sin hegemonías, oportunismos ni personalismos, sino por el bien del sano ejercicio de la política en nuestro país.

Piñera "irresponsable"

La semana estuvo jalonada por dos acontecimientos que, en cierto modo, intentaron opacar las pruebas fehacientes sobre la actitud poco ética del candidato de la derecha para eludir la acción de la justicia en 1982 a propósito de la quiebra del Banco de Talca y el origen de su cuantiosa fortuna.

Mientras no se acallan los ecos condenatorios, la militarización de la Araucanía y la aplicación de la Ley de Seguridad del Estado contra comunidades mapuches revelaron la faceta más represiva de la política del actual gobierno ante el problema de las etnias originarias. Entretanto, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, calificó de "irresponsable" a Piñera por afirmar que en la Araucanía está quebrado el estado de derecho.

Asimismo, la liviandad con que la llamada "gran prensa" está tratando el caso del niño Sebastián, de apenas 10 años de edad, y convertido en héroe-delincuente, muestra la carencia de una institucionalidad que permita su rehabilitación e reinserción con un Servicio Nacional de Menores que, definitivamente, no cumple los objetivos para los que fue creado.

La crisis de institucionalidad en estos y otros aspectos hace más evidente que nunca la necesidad de ampliar el espectro de miradas en el parlamento, de romper la exclusión y terminar con el binominalismo para impulsar una legislación que favorezca definitivamente a las grandes mayorías.

El gobierno, apoyado en la popularidad de la presidenta Michelle Bachelet (73% en julio), publicitó la entrega de un nuevo bono de 40 mil pesos por carga familiar a los sectores más desposeídos en el marco de su política de protección social, saludada por todos pero francamente insuficiente respecto a los pensionados del sistema antiguo, de quienes ganan poco más del salario mínimo y también de las capas medias, micro y pequeños y empresarios y artesanos.

Sólo la presencia activa en el poder legislativo de partidos y movimientos progresistas permitirá iniciar el necesario y auténtico proceso de modernización del Estado, de ayuda concreta a los sectores más vulnerables y un tapabocas definitivo a la derecha y su candidato presidencial, que se ufana de su fortuna sin permitir que se revele su oscuro origen.