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Silvio, Bloqueo y Mundial

Opinión — 28 de junio, 2010

La gira artística de Silvio Rodríguez por los EEUU de Norteamérica se ha transformado, como era previsible, en un acontecimiento político insoslayable. Mensajero de la paz, de la amistad entre los pueblos, su poesía y sus canciones rompen el bloqueo; al menos el bloqueo cultural al que el imperio ha tratado de someter a la Revolución Cubana por más de medio siglo.

Fue sin duda exitosísima la presentación del cantautor en el mítico teatro Carnegie Hall de Nueva York, en donde centenares de personas apostadas a la entrada del local ya repleto vitorearon a Silvio y a Cuba y exigieron libertad para los 5 patriotas cubanos injustamente encarcelados por el imperio.

En su recorrido por la bahía de San Francisco, hace unos 10 días, ofreció un concierto en el teatro Paramount, en Oakland. Esta vez el público no se contuvo y cuando la actuación del gran músico ya concluía se desplegaron desde los balcones grandes banderas cubanas y la imagen del Che. Silvio, forzado por los aplausos a regresar siete veces al escenario para seguir cantando, se refirió a los carteles y banderas y dedicó una canción a Ernesto Guevara. El público era mayoritariamente de origen latinoamericano. Mexicanos, nicaragüenses, cubanos, uruguayos, chilenos, argentinos, coreaban unidos sus saludos a Silvio y a la Revolución.

La alcaldesa norteamericana de la ciudad de Richmond, California, doña Gayle McLaughlin, asistente al recital de Oakland, envió el saludo oficial de su Alcaldía y su ciudad, dando la bienvenida al trovador y demandando el establecimiento de relaciones normales entre los EEUU y Cuba que permita “a los talentos y culturas del pueblo de Cuba y de EEUU influenciar unos a los otros y ayuden a construir juntos un mundo mejor”. Esta alcaldesa es conocida por su decidido apoyo a la libertad de los 5 cubanos prisioneros del imperialismo y por el derecho a que sean visitados por sus familiares.

A su turno, Chelis López leyó la proclama del Supervisor David Campos, de la ciudad de San Francisco, mediante la que se otorga un Certificado de Honor a Silvio Rodríguez “por haber inspirado a millones de personas por todo el mundo, por haber capturado lo más bonito del ser humano, por su fuerza y valor en la lucha por la justicia y por haber descrito el amor de manera tan imprescindible...”.

Y así pues, mientras por estos días muchos millones de hombres y mujeres de todo el mundo seguimos pendientes de un Mundial de fútbol que no hubiera podido ser, no al menos en Sudáfrica, de no mediar el sacrificio de los combatientes cubanos que dieron sus vidas por la independencia y libertad de los pueblos de Africa, acá en América, en pleno corazón del imperio, las canciones de Silvio Rodríguez ayudan a desbloquear el deleznable cerco con que inútilmente se ha pretendido aislar y derrotar a Cuba.

En cuanto a la gesta en Africa, hace 35 años de aquello pero nada puede ni debe ser olvidado. Por eso me permito decir que la gran campeona de este mundial es en verdad Cuba aunque no esté en el campo de juego. Es que ya está en la historia y en el corazón de los sudafricanos y de todos quienes amamos la libertad.

Del mismo modo que, siguiendo con el “hablamiento” futbolero, puedo decir que en los EEUU por estos días no hay goles de más calidad humana que los de Silvio Rodríguez . Su poesía y su música rompen todas las mallas y las vallas.