Periodistas asesinados Pasaporte a la muerte
Internacional — 16 de mayo, 2010El Informe de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas, CIAP, en su habitual cuenta de enero a abril del 2010, registra una trágica lista de trece profesionales asesinados, en tres países de América Latina: Honduras, México y Colombia. Un total de trece periodistas asesinados o desaparecidos en la región, denuncia el Informe de la Comisión Investigadora de Periodistas Asesinados, de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, en el primer cuatrimestre del presente año.
La comisión, presidida por el profesional chileno Hernán Uribe, informó que seis casos corresponden a México, donde prosigue la acción criminal de las mafias del narcotráfico, pero, sorprendentemente, en la pequeña Honduras, de sólo 112.000 km2 y unos ocho millones de población, se registró igual número de informadores víctimas de la violencia, en tanto que Colombia aportó un muerto.
El caso de Honduras
La situación del país centroamericano es particularmente significativa, ya que ratifica que la inseguridad ciudadana es una característica del país bajo la presidencia de Porfirio Lobo, quien asumió después del golpe de Estado y mantiene un gobierno a todas luces ilegítimo, que pretende sacar patente de legalidad con la ayuda de Estados Unidos, la OEA y España.
El caso fue debatido en la última Cumbre de Unasur en Buenos Aires, la semana pasada, en que el canciller colombiano afirmó no conocer esa situación, que afecta de manera dramática a los periodistas. Para refrescarle la memoria, damos a conocer la lista de víctimas fatales.
Joseph A. Hernández Ochoa, tiroteado el 1-3-10;
David Meza, también balaceado el 11-3-10 en La Ceiba, ciudad norteña del país. Reportero, corresponsal de Radio América de Tegucigalpa, había recibido amenazas de narcotraficantes;
Nahum Palacios, asesinado en Tocoa el 14-3-10. Hay constancia de que fue amenazado por agentes del aparato de Seguridad de los golpistas; José Bayardo Mairena, por disparos el 21-3-10 en Olancho; Georgino Orellana, el 21-4-10 en San Pedro Sula; Manuel Juárez, abatido junto a Bayardo el 21-4-10.
Ciudad Juárez: tumba de periodistas
La situación de los periodistas y de los medios de comunicación en Ciudad Juárez demuestra la crisis de violencia que vive México. Capital del Estado de Chihuahua, fronterizo con Estados Unidos, esta localidad registra 1.600 asesinatos en 2008, 2.650 en 2009 y en el transcurso de 2010 ya se produjeron 480 crímenes, todos atribuidos a los cárteles de Sinaloa y Juárez. El Comité de Protección a los Periodistas que funciona en Nueva York denunció que desde el año 2000, 27 periodistas han sido asesinados en Ciudad Juárez en directa represalia por sus informaciones.
Alfredo Quijano, director del diario El Norte de Ciudad Juárez, explicó: “Los periodistas tienen que tener números telefónicos privados, cambiarlos cíclicamente, no dar tarjetas de presentación, no firmar con sus nombres las notas relacionadas con el narcotráfico, cambiar sus rutas de desplazamiento de la casa al trabajo y viceversa. Algunos de ellos portan chalecos blindados, sobre todo los fotógrafos, y ninguna autoridad se responsabiliza por su seguridad”.
Las víctimas mexicanas son:
Valentín Valdés Espinoza, secuestrado y asesinado el 8-1-10 en Saltillo, localidad ubicada en Coahuila, estado fronterizo con Estados Unido, reportero de “El Zócalo Saltillo” y “Palabra”;
Evaristo Pacheco Solís, el 5-3-10 en Chilpancingo, de “Semana Internacional; Jorge Rábado Valdez, el l4-3-10;
Enrique Villicaña, el 11-4-10. Secuestrado y degollado en Morelia, profesor de Periodismo en la Universidad Pedagógica Nacional;
Jorge Ochoa Martínez, 24-1-10 en Ayutla, cerca de Acapulco. Director y editor de “El Oportuno” y “Despertar de la Costa”;
María Isabel Cordero Martínez, por disparos el 15-4-10 en Chihuahua. Desaparecidos:
Además hay una nómina de periodistas desaparecidos en que figuran: Ramón Angeles Zalpa, periodista y académico, el 6-4-10. Corresponsal de “El Cambio” de Michoacán; Evaristo Ortega Zárate, en Veracruz el 21-4-10; Erica Soemi Ramírez y David Cilia García, reporteros de la revista “Contralínea, atacados a balazos el 27-4-10 en Juclahuaca (Oaxaca).
Otros lugares del continente
El periodista guatemalteco Felipe Valenzuela fue atacado a tiros el 8 de abril en la capital Ciudad de Guatemala. Muy grave fue internado en un hospital. El hecho fue repudiado por la Asociación de Periodistas (APG), informó la agencia CERIGUA que dirige Ileana Alamilla. A la vez, en Chile, en febrero pasado, fue detenido y encarcelado Pascual Pichón Collonao, comunicador mapuche que fue acusado, sin pruebas, de cometer actos de violencia, imputación de tónica racista.
A la inversa, fue absuelta por la justicia la documentalista Elena Varela López, quien precisamente ha tratado la problemática mapuche y había sido acusada de cometer actos de violencia, incluidos asaltos y robos, todo lo cual resultó falso.
El 3 de mayo pasado, fecha proclamada como el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en una declaración especial la Unesco se refirió al tema de los crímenes en contra de los periodistas. El organismo internacional sostuvo que la impunidad es un problema grave y apuntó que los gobiernos deben hacer mucho más para proteger a los informadores y juzgar a los responsables. Un despacho de la agencia IPS sostiene que Unesco proclamó que 2009 fue el año más peligroso para los periodistas, pues hubo 77 asesinatos.
En la práctica, existe cierto caos en las estadísticas de esa naturaleza ya que sólo en América Latina hubo el año pasado 33 asesinatos en ocho países de la región. El fondo del asunto es el criterio que se aplica. Así, el Comité de Nueva York se limita a los casos de periodistas muertos en estricto trabajo profesional. Significa ello que si un periodista abandona la redacción y lo eliminan en la calle o al llegar a su hogar, no estaría en misión laboral, lo que en América Latina -para decirlo suavemente- es un completo disparate.











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