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Nuevo mandato de Evo Morales: El despertar de los pueblos no tiene marcha atrás

Internacional — 1ro de febrero, 2010

Dos sismos de moderada intensidad sacudieron la madrugada del sábado el oriente de Bolivia, sumándose a las graves inundaciones que azotan la misma zona, las que han afectado a más de 9 mil familias, matando a por lo menos 6 personas y arruinando grandes áreas de cultivos.

Así de complicada es la situación con que Evo Morales comienza su nuevo periodo como presidente del país altiplánico, luego de ser reelegido con un 63% de apoyo en diciembre pasado, ratificando el pueblo boliviano su compromiso con la lucha emancipadora que ha emprendido Morales y su partido Movimiento al Socialismo (MAS).

El día jueves, de la mano de una centenaria mujer aymara, el presidente Evo Morales, primer indígena que ha llegado a la presidencia del país desde su fundación en 1825, fue ungido como líder espiritual de los indígenas de Bolivia en la ancestral ciudadela preincaica de Tiahuanaco, 70 kms. al oeste de La Paz, a 3.800 metros de altura en los Andes bolivianos.

La pirámide de Akapana (“desde aquí se mide”, en lengua aymara), la construcción lítica más grande de Sudamérica, y el templo religioso de Kalasasaya (“lugar de las piedras verticales”) fueron los dos lugares elegidos por el mandatario para pedir a sus dioses andinos sabiduría para gobernar.

En la ceremonia, Morales, acompañado por varios amautas (sabios indígenas), con las manos unidas profería fuertes oraciones, mientras los chamanes aymaras realizaban un sahumerio para que la energía de sus ruegos se le impregnen. Luego recibió de dos niños aymaras dos bastones de mando que representan la dualidad entre lo racional y lo intuitivo, y lo masculino y lo femenino. Allí, ante miles de personas, el jefe de Estado proclamó el fin de la vieja república y el nacimiento del Estado Plurinacional, en un discurso en varios idiomas, respondiendo a las críticas de sus detractores que durante los cuatro años de ejercicio del poder le criticaron que no hablaba ningún idioma nativo. El presidente se dirigió a los indígenas en aymara, en quechua, y luego en español, repasando su gestión y definiendo tareas. También agradeció a sus antepasados por “la ley cósmica”: “ama sua, ama qhella, ama llulla” (“no seas ladrón, no seas flojo, no seas mentiroso”).

“Estoy sorprendido y agradecido por la conciencia del pueblo boliviano y de los pueblos del mundo. Gracias por permitirnos servir al pueblo y aportar algo para salvar a la humanidad. Quiero agradecerles por el acompañamiento en estos cuatro años, y si no cambiamos Bolivia, no cambiamos el mundo. Si no cambiamos el mundo, no cambiaremos Bolivia”, dijo Evo Morales al comenzar su discurso.

También aprovechó para atacar al sistema capitalista que pretende reemplazar en el país por el socialismo, continuando con sus políticas con alto contenido indígena y estatista, y para arengar a las miles de personas que lo aclamaban, señalando que “los pueblos del mundo de pie, nunca de rodillas al capitalismo. Este es un proceso sin retorno, irreversible, porque los pueblos han decidido liberarse del imperialismo norteamericano”.

Morales, vestido con una túnica blanca y un tradicional sombrero de cuatro puntas, sostuvo que con este nuevo gobierno se pone fin al Estado colonial, el mismo que permitió: “El saqueo permanente de los recursos naturales de esta noble tierra y discriminó a los pueblos indígenas al tratarlos como salvajes y animales. Ese Estado colonial no trajo ninguna esperanza para los pueblos del mundo. Hermanos y hermanas: tuvimos que esperar 180 años para refundar Bolivia (...) y garantizar un estado plurinacional, donde todos los originarios tenemos los mismos derechos”.

Ceremonia oficial

A continuación, el día viernes 22, en una solemne ceremonia en la Asamblea Legislativa Plurinacional, antiguo Congreso Nacional, el gobernante de etnia aymara estrenó banda y medalla presidenciales como símbolos del Estado Plurinacional establecido en la nueva Constitución del país y que Morales inaugura en esta segunda gestión. Afuera, en la Plaza Murillo, miles de seguidores indígenas de Morales aclamaban con alegría a su nuevo presidente.

Entre los invitados de honor se encontraba la presidenta de nuestro país, Michelle Bachelet, segunda mandataria chilena que asiste a esta ceremonia en Bolivia, después de Ricardo Lagos, quien estuvo presente el año 2006 cuando Evo Morales asumió su primer mandato. Otros presidentes latinoamericanos que asistieron a la ceremonia fueron Fernando Lugo, de Paraguay; Rafael Correa, de Ecuador; y el venezolano Hugo Chávez. También asistieron el príncipe de Asturias, Felipe de Borbón; el jefe de gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz; y el ministro de Cooperación de Francia, Alain Joyandet, entre otros invitados.

Abrió la cita la nueva presidenta del Senado de Bolivia, Ana María Romero de Campero, primera mujer en la historia de ese país que asume tal cargo. En el acto también tomó posesión de su cargo el vicepresidente Álvaro García Linera.

Morales, de traje oscuro y adornado en la pechera y cuello con motivos de la cultura tiahuanacota, y con camisa blanca sin corbata, como es tradicional en él, juró su cargo por “la patria y el pueblo boliviano” con el puño izquierdo en alto y la mano derecha en el corazón, señal que identifica a su partido.

“En los cuatro años que llevo al frente de la administración, he aprendido mucho en base a la sapiencia del pueblo con el que tuve un permanente contacto. Mi propósito siempre ha sido trabajar por la igualdad, unidad y dignidad de Bolivia, que actualmente ocupa un protagonismo por los cambios que ha registrado los últimos cuatro años con la participación del pueblo”, dijo Evo en su discurso, para continuar recordando los avances logrados los últimos cuatro años en los que implementó un proceso de cambio enmarcado en la revolución democrática y cultural.

“Antes participaba en protestas populares cuando era sindicalista, para luchar por las reivindicaciones sociales. Hoy me toca como presidente atender las demandas de todos los bolivianos”, dijo el líder indígena.

Al evaluar los problemas que presentó su anterior gestión, dijo que “no ha sido fácil gobernar Bolivia con una oposición que usa todos los instrumentos y estrategias para desestabilizar la democracia”, al tiempo que destacó que su gobierno decidió “dar fin con prebendas de grupos de poder económico que se fortalecieron durante las dictaduras militares y los gobiernos neoliberales”.

Además, convocó a la naciente Asamblea Legislativa Plurinacional a trabajar con celeridad para aprobar leyes que sirvan a la mayor consolidación de un proceso que esté al servicio de los ciudadanos y permita la aplicación puntual de la nueva Carta Magna que entró en vigencia en febrero de 2009.

El Jefe de Estado manifestó que se ha impuesto dar impulso a la industrialización, no solamente del gas y del petróleo, sino del litio, lo que requerirá de millonarias inversiones que deben ser debatidas con socios privados. Tras su mensaje a la nación, el presidente y su gabinete se trasladaron al Palacio de Gobierno para presenciar la columna de honor preparada por las Fuerzas Armadas y posteriormente ofreció un almuerzo a los representantes de países amigos y organismos internacionales.

En dicha oportunidad, Chávez fue el primero en saludar a Morales a viva voz con un: “Evo Morales, presidente para siempre”. Por su parte, Lugo destacó las relaciones bilaterales “fraternas, justas y equitativas” establecidas entre su país y Bolivia.

También Correa se manifestó contento y esperanzado con el nuevo triunfo de Morales, ya que es una muestra de que “el despertar de los pueblos en la región no tiene marcha atrás” y que “los intentos separatistas y desestabilizadores a los gobiernos progresistas revolucionarios de América Latina no tienen porvenir. ¡Ni un paso atrás, querida Bolivia, el triunfo de Evo es el triunfo de todos nosotros!”, agregó.

Una nueva época

Un día después de su segunda investidura, el presidente Evo Morales presentó su nuevo gabinete, que por primera vez en la historia de Bolivia está conformado por hombres y mujeres en partes iguales, tal como lo estipula la nueva Constitución.

De esta forma, el mandatario boliviano aseguró que cumple su sueño de incorporar a las mujeres no solamente “a la lucha social, sino también a la lucha política y de gestión”.

Posteriormente, continuando con su apretada agenda y cumpliendo la normativa institucional, Morales posesionó a las nuevas autoridades del Alto Mando Militar de las Fuerzas Armadas y al comandante de la Policía.

Como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas asumió el general Carlos Ramiro de la Fuente Bloch, mientras que el almirante Armando Pacheco Gutiérrez fue nombrado jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. El general Antonio Cueto Calderó asumió el cargo de comandante general y el general Tito Róger Gandarillas Salazar ocupó el puesto de comandante general de la Fuerza Aérea Bolivariana. El contraalmirante Hugo Contreras Llanos fue designado comandante general de la Armada Boliviana, y la dirección de la Policía Boliviana fue asumida por el Oscar Hugo Nina Fernández.

“Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional deben estar al lado de su pueblo para apoyar el proceso de transformaciones y de cambio que lleva adelante Bolivia, a fin de que todos los ciudadanos accedan a la plenitud de sus derechos”, afirmó en la ocasión el presidente Morales.

Asimismo, calificó la nueva estructura militar y policial como histórica, ya que se constituye en la primera que responde a la estructura del Estado Plurinacional de Bolivia, delineada en la nueva Constitución Política del Estado, además de señalar que Bolivia vive “una nueva época por la voluntad democrática del pueblo boliviano con el propósito de impulsar transformaciones que permitan construir una sociedad sin exclusiones”.

En uno de los momentos más controvertidos del encuentro, el presidente Evo Morales exigió a los policías de todos los grados no tener “acuerdos secretos” con el imperialismo (en alusión a EEUU) a sus espaldas y menos aliarse con las bandas delincuenciales internas y externas, con el fin de transparentar y mejorar la imagen de la institución del orden.

Morales indicó que en esta nueva etapa del país como Estado Plurinacional no pueden existir aún efectivos ligados a “tentáculos” externos, “por lo que depuraremos nuestras filas. Sabemos que hay elemento perniciosos, elementos que han confundido la función policial con el interés personal. Por lo tanto, todos aquellos que en este momento están vinculados a mafias, a gente delincuente deben ir preparando sus maletas”, precisó.