Mineros nortinos doblaron la mano a la empresa
Laboral — 12 de agosto, 2009Después de una combativa huelga, que se prolongó por nueve días y que incluyó entusiastas movilizaciones de los 385 trabajadores sindicalizados y una permanente hostilidad de la empresa, que incluyó reemplazo de huelguistas y hasta la paralización de la antena repetidora, que los comunicaba con su familias, tal como informó este semanario hace dos semanas, se firmó el acuerdo que permite mejoras sustanciales en las ganancias de los mineros nortinos.
En pleno desierto de Atacama, a más de cien kilómetros de Antofagasta, se ubica la Mina Lomas Bayas, que, anualmente, produce unas 75.000 toneladas de cobre fino y los minerales oxidados, aunque de baja ley, son de rápida lixiviación y de bajo consumo de ácido.
Pese a las dificultades que deben superar en la diaria faena de explotación del yacimiento, los salarios de los 385 trabajadores sindicalizados promedian los $517.000 mensuales, con una participación en las ganancias por venta que no supera el dos por ciento de las ganancias anuales, como recalcó el secretario del sindicato de los trabajadores, Marco Barrera.
La empresa no aceptó aumentar su oferta inicia más allá del cuatro por ciento, a dos puntos del seis por ciento que pretendían los trabajadores. Pero, los trabajadores, finalmente, aceptaron un reajuste en sus remuneraciones del cuatro por ciento, dado que, en el acuerdo final con la empresa, se agregó un uno por ciento al bono que reciben por cumplimiento de metas productivas. El convenio, fuera del reajuste en el bono de producción, incluye también el pago de otro bono, por término del conflicto, un crédito blando para todos los trabajadores y una cláusula que determina no descontar los días no trabajados e impide tomar ningún tipo de represalias en contra de los trabajadores.
Un parto difícil
El éxito final logrado por los trabajadores fue producto de su unidad y de la combatividad demostrada durante todo el conflicto, que tuvo elementos especialmente complejos, ya que la empresa parecía dispuesta a derrotar la movilización sindical. Incluso, se dio la absurda situación que, mientras negaban el reajuste a los mineros de planta, gastan grandes sumas de dinero en arrendar helicópteros, para que transportaran a los rompehuelgas desde Antofagasta hasta la mina.
Un factor que colaboró con la aposición de los sindicalizados fue la preocupación que despertó el conflicto en la compañía estatal Codelco y en la minera Escondida, controlada por la multinacional BHP Billiton, las empresas mineras más importantes del país, ya que el desenlace de la huelga sería un factor que incide en los pliegos de peticiones que presentarán a futuro sus trabajadores.
Durante el proceso de negociación colectiva de los trabajadores, que terminó sin acuerdo entre las partes, se inició una movilización de gran envergadura, lo que hizo temblar el espectro laboral de las compañías mineras, en un año especialmente preocupante, por dos factores contingentes de gran proyección: la crisis económica y el escenario político-electoral. Las razones de las movilización principalmente apuntaban a temas que son propios también de otros miles de trabajadores de las mineras de la zona norte y de todo el país, tales como el reajuste de la escala de los sueldos base, el bono de producción, bono de vacaciones, asignación de casa y el bono de término de conflicto.
En una declaración pública la Federación Minera de Chile, liderada por Pedro Marín, señaló que el caso de la minera Lomas Bayas, claramente viene a determinar la pésima distribución de las riquezas en el país, mostrando como antecedente, la situación de los trabajadores en general, y manifiesta su compromiso con quienes se encuentran luchando por sus legítimas demandas.
Fueron intensos días los que vivieron los trabajadores de Lomas Bayas, que se mantuvieron en huelga por más de una semana, con distintas acciones de movilización y que finalmente llegaron a término tras la respuesta de la empresa para llegar a acuerdo, pero el saldo final fue ampliamente favorable, gracias a la disposición unitaria y combativa de los mineros sindicalizados.












Suscríbete