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Medidas contra Irán, Violación al derecho internacional

Internacional — 20 de junio, 2010

La preparación de un escenario bélico contra Irán entró en una fase más acentuada, luego que el pasado miércoles 9 de junio el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobara por mayoría un Proyecto de Resolución, promovido por Estados Unidos y apoyado por Francia, Gran Bretaña y Alemania, que sanciona a ese país “por haber violado los principios del Tratado de No Proliferación Nuclear”

Por cierto, en un nuevo gesto de hipocresía internacional, no hubo el menor pronunciamiento del organismo, entre los cuales participa el representante de Turquía, una de cuyas naves fue víctima del brutal ataque de las fuerzas de élite de Israel que transportadas en helicópteros asaltaron en la madrugada del 31 de mayo la flotilla que llevaba alimentos para el millón y medio de palestinos sitiados en un fragmento de su propia patria.

El presidente Lula da Silva expresó en la ciudad de Natal, al nordeste del país, que las sanciones aprobadas eran impuestas por "quienes creen en la fuerza y no en el diálogo", y que la reunión del Consejo de Seguridad "podría haber servido para discutir el desarme de los que tienen armas atómicas".

No sería descartable que tanto Israel como Estados Unidos y sus estrechos aliados con derecho al veto en el Consejo de Seguridad, Francia y Gran Bretaña, quieran aprovechar el interés que despierta el Mundial de Fútbol para tranquilizar a la opinión internacional indignada por la criminal conducta de las tropas israelitas.

Es probable que el zarpazo final contra Irán se dilate, pero ya está claro que Estados Unidos quiere repetir la historia de Mossadegh en 1953, o llevar a Irán a una situación desesperada, tal como lo ha hecho en tantas partes del planeta.

Al día siguiente del acuerdo de la ONU, el presidente Barack Obama declaró: "El Consejo de Seguridad de la ONU votó por mayoría a favor de una sanción contra Irán por sus repetidos incumplimientos. Esta resolución es la sanción más fuerte que enfrenta el gobierno iraní y envía un mensaje inequívoco sobre el compromiso de la comunidad internacional por frenar la expansión de armas nucleares. Irán violó sus obligaciones bajo las resoluciones del Consejo de Seguridad para suspender el enriquecimiento de uranio. Por eso, estas medidas tan severas".

Ilegitimidad del Consejo de Seguridad

Algunos llaman al Consejo de Seguridad el Poder Ejecutivo de las Naciones Unidas, aunque en realidad es la dictadura mundial de las grandes potencias.

En efecto, ese organismo tiene una ilegitimidad de origen, consagrada en la misma Carta de la ONU y por el contenido contrario al derecho internacional de muchas de sus decisiones.

El artículo 23 de la Carta de las Naciones Unidas dice que el Consejo de Seguridad tiene cinco miembros permanentes: China, Francia, la Unión Soviética, Gran Bretaña y los Estados Unidos y diez miembros no permanentes. Esta disposición fue el resultado de los Acuerdos de Yalta de 1945, donde se decidió el reparto del mundo entre las grandes potencias, en detrimento de la soberanía y de la autodeterminación de los otros Estados y pueblos del planeta.

Los miembros permanentes tienen el llamado derecho de veto, es decir la regla de la unanimidad de esos cinco Estados, necesaria para aprobar las decisiones de fondo del Consejo, lo que al conferir un estatuto especial privilegiado a cinco Estados Miembros, contradice un principio fundamental, que es la igualdad soberana de todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas.

A fin de 1991 se produce el desmembramiento de la Unión Soviética y el mundo bipolar se convierte, al menos momentáneamente, en unipolar, pero el 24 de diciembre de 1991 la Federación de Rusia tomaba de hecho el lugar de la URSS, con todos sus derechos y obligaciones en el Consejo de Seguridad y en los otros órganos del sistema de Naciones Unidas. Este fue un verdadero golpe de Estado en el seno de las Naciones Unidas. Rusia ocupó de hecho el lugar de la URSS en la ONU y en el Consejo de Seguridad, en este último organismo con todos los derechos y privilegios de miembro permanente.

Ni el Consejo de Seguridad ni la Asamblea General fueron consultados y nunca adoptaron resolución alguna referida a la entrada de Rusia en la ONU y en el Consejo de Seguridad.

Se puede considerar que desde lo que se ha denominado el golpe de Estado en el Consejo de Seguridad, sus resoluciones carecen de legitimidad y contaminan de esa ilegitimidad al objeto de dichas resoluciones, ya que, bajo la presión de los Estados Unidos, el Consejo ha violado varios principios fundamentales del derecho y el Estatuto de la Corte Penal Internacional.

La actual condena contra Irán no sólo es ilegítima, sino que absolutamente injusta porque este país está ejerciendo legítimamente su derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos, como lo autoriza el artículo IV del Tratado de No Proliferación Nuclear.