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Los conflictos de Piñera y Chilevisión

Nacional — 7 de febrero, 2010

Hace dos fines de semana se llevó a cabo el tradicional Festival del Huaso de Olmué, en el Patagual de dicha ciudad. Dicho evento, como ya es costumbre, fue transmitido por las pantallas de Chilevisión, canal que desde que pertenecía a la Universidad de Chile tiene los derechos sobre este festival.

El asunto es que nunca antes se había utilizado esta tribuna para emitir juicios polémicos, tanto en la mal llamada “farándula criolla”, como en lo estrictamente artístico. Pero como siempre hay una primera vez, este año tocó la casualidad que el dueño del canal, Sebastián Piñera, fuera electo presidente de la República unos días antes. Y, siguiendo con las casualidades, dentro del programa artístico musical de esta versión les tocó compartir jornada a dos insignes figuras de la música local: los consagrados Quilapayún y la cada vez más popular cantautora Camila Moreno.

Y bueno, como todos saben, los primeros modificaron la letra de “La Batea” para dedicarle unos muy atingentes versos al dueño del canal y lo mismo sucedió con Moreno, quien encontró que su canción “Millones” era dedicable a todas “aquellas personas que creen que con su billetera pueden comprarse lo que quieran, incluso un país”.

La noticia prendió como pasto seco y al otro día las reproducciones por internet se contabilizaban por miles. El sitio de videos youtube tenía decenas de entradas para ambas canciones, cada una con más de 10 mil visitas. Luego vino la propagación por las plataformas sociales y de posteos y el comentario obligado de todo el país. Pero hubo un momento de inflexión: a los pocos días, ya no era posible encontrar los videos ni en youtube ni en ninguna otra página, pues Chilevisión había impugnado que es la poseedora de los derechos de emisión. Demás está decir que, pese a la publicidad gratuita que se generaba al estar presente el logo del canal en tantos posteos, la intención de bajar la emisión e incluso no tenerla en su propia plataforma web pasaba por un asunto político.

Al parecer, al nuevo presidente no le gustó mucho que en su propio canal le mandaran este tipo de recados, lo cual pareciera incidir en la demora que ha tenido para desprenderse de esta propiedad.

Fútbol sólo en la cancha

No ha sido el único caso, desde luego. Unos días antes de la elección presidencial de segunda vuelta, se realizó la Noche Alba, ocasión en que el plantel de Colo Colo (otra de las empresas que pertencen al holding de Piñera) presenta a sus nuevas “figuras” para la temporada que se inicia. En dicho evento, el equipo albo iba a disputar un encuentro con el Olimpia de Paraguay, para rememorar la final de la Copa Libertadores de 1991.

Sin embargo, el fútbol pasó a segundo plano y, a excepción de los fanáticos colocolinos, ya nadie recuerda cómo terminó el partido. Lo que sí muchos recuerdan es que esa noche un sector de la Garra Blanca extendió un inmenso lienzo en donde se podía leer claramente un mensaje para el mandatario electo: “Piñera, éste no es tu equipo y ésta no es tu casa”, en alusión al pasado que lo liga al cuadro de la Universidad Católica y a la aversión que despierta en la fanaticada alba.

Claro está que por las pantallas de Chilevisión ese lienzo no fue mostrado ni por asomo, como tampoco hicieron mención de aquello los comentaristas deportivos, ni menos de la larga pifiadera que se llevó el empresario cuando llegó a la tribuna del estadio Monumental. Otro caso, quizás el más grave de todos, fue el que enfrentó al nuevo mandatario con el rostro ancla del noticiero de su canal, Iván Núñez, quien debía entrevistarlo el 18 de enero, un día después de las elecciones. En dicha entrevista, pauteada además con todos los canales de TV, los asesores del empresario exigieron que no se le hicieran preguntas relacionadas con sus empresas, en particular por las que todavía no se deshace, como LAN, Colo Colo y Chilevisión.

Núñez llegó hasta la residencia del presidente electo e incluso se maquilló para grabar la nota. Pero al ser informado de las condiciones impuestas por Piñera y sus asesores, se retiró del lugar. En su reemplazó acudió su colega en el noticiario, Macarena Pizarro. En un principio se especuló con que había sido el propio Piñera quien había vetado al periodista, luego de las interpelaciones que éste le hiciera en el último debate presidencial, pero todo eso fue desmentido luego que se hiciera público que el propio Núñez desistió de la entrevista al enterarse que le estaban pauteando las preguntas. Desde el círculo del empresario, no se emitió ninguna declaración afirmando o desmintiendo que en las entrevistas se haya vetado ciertos temas, aunque a esas alturas ya poco importaba, pues todos los periodistas lo habían confirmado a través de internet.

Estos conflictos de intereses pudieran parecer una nimiedad si se los compara con los reales intereses en los que está involucrado el presidente electo, ésos que nos señalan que los activos de AXXION, sociedad mediante la cual el empresario controla sus acciones en la Bolsa de Comercio, han subido en cantidades siderales desde el momento en que se supo de su victoria en las urnas.

Sin embargo, es necesario también poner atención sobre este punto, ya que un canal de televisión no puede ser sometido a semejantes presiones, ni siquiera por su dueño y mucho menos si éste es la principal figura pública de la nación, aquella que debiera dar las mayores muestras de probidad.

Es legítimo preguntarse qué es lo que sucederá con el canal de TV una vez que asuma Piñera como presidente. Las señales de TV, al igual que las de radios, son licitadas por el Estado y, considerando que será durante el gobierno de Piñera cuando se establezcan las nuevas normas que regularán el nuevo escenario con la irrupción de la TV digital, cabe preguntarse por qué el empresario ha demorado tanto en desprenderse de estos activos y qué es lo que realmente se oculta tras estos intereses creados.

Porque tanto Chilevisión, como LAN y Colo Colo son sólo las tres empresas más conocidas del empresario, en ningún caso las únicas, y es válido dudar de su independencia en esos ámbitos una vez que se haga del control del aparataje estatal.