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La canasta del consumo y el salario mínimo, Una relación interesante

Economía — 28 de junio, 2010

La gran pregunta que los trabajadores se hacen por estos días es cuánto debiera ser el salario mínimo que permita a cualquier trabajador vivir con un mínimo de dignidad.

Primero debiéramos decir que un salario mínimo debe estar asociado a una canasta de consumo mínima y que diga relación con el actual desarrollo técnico y científico. Es decir, en una sociedad donde el estudio, vacaciones, un refrigerador, un televisor, un computador no son lujos sino necesidades básicas.

El dorado mundo de los economistas del sistema que sirven alternativamente los intereses del empresariado chileno y del empresariado internacional a través de puestos de confianza o de gobiernos cuando, como en el caso de Chile, se hacen plenamente agentes del poder político, esgrimen una serie de argumentos “económicos” para justificar la mantención de un salario que siempre está muy por debajo de las necesidades reales de los trabajadores.

Argumentos sin base

Entre estos argumentos, aunque no el único, está el que dice que una subida por encima del nivel de productividad existente provocaría un mayor nivel de desempleo. En otras palabras, los trabajadores con sus peticiones provocarían su propia desgracia. Esta falaz argumentación desconoce dos cuestiones fundamentales:

Primero, que la economía y su comportamiento no está regidos por leyes naturales como lo sería la ley de la gravedad, sino por comportamientos sociales que implican decisiones humanas individuales, de grupo y/o de clases. Y por tanto no necesariamente las consecuencias de determinadas acciones en la economía deben tener consecuencias irremediables o catastróficas.

Segundo: en general el nivel de desempleo en una economía no depende del nivel de salarios sino de la demanda efectiva. Existe en este ámbito un estudio (Documento de trabajo Nº157 del Departamento de Economía de la Universidad de Chile) que señala que para el período 1998-2000 la evidencia empírica no señala de ninguna manera que los incrementos en el poder de compra real en el período indiquen que dichos incrementos determinen pérdida de empleos. Así, la disminución en la brecha del salario mínimo en un 15% no estuvo asociada a cambio alguno en la estructura del empleo.

Los comportamientos reales a este respecto muestran que la lógica del miedo impuesta por ejemplo por el Sr. ministro de Hacienda, quien señala una y otra vez que cualquier variación significativa en el aumento del salario mínimo provocará necesariamente desempleo no tienen otra justificación que la mantención en línea del accionar del gobierno con la preservación del sistema capitalista y del modelo neoliberal. Así mantienen al sistema económico plenamente ajustado como elemento integral y estructural en la insaciable necesidad de beneficios del capital nacional y transnacional.

El rol del gobierno

La función de un gobierno de derecha en el modo de producción capitalista es ejercer una constante presión a la baja de los salarios de los que tienen empleo, y preservar el ejército de reserva como depósito humano ante las oscilaciones coyunturales de mano de obra barata. Estas son los elementos esenciales que no se manifiestan y están tras la discusión que año tras año se desarrolla por el salario mínimo.

Entonces, la implementación y reconocimiento por parte de los trabajadores de una canasta que le permita vivir con dignidad es una fórmula de defensa de su vida, de la preservación de su fuerza de trabajo y de la vida de su familia. Es un regulador para el conjunto de los salarios, una contención a los salarios precarizados, a las fuerzas ciegas del mercado.

Además, en otra perspectiva, es una variable económica capaz de potenciar la demanda agregada, elemento clave en un mundo en crisis que muestra señales de incertidumbre cada vez mayores. Por lo demás, esto ni siquiera significa un déficit fiscal, puesto que los efectos multiplicadores del mayor gasto efectivo se traducirán en un aumento de los ingresos fiscales por mayor recaudación tributaria.

Así, proponemos una canasta, para contestar en forma aproximativa cuales debieran ser los valores que permiten contestar cuál debiera ser un salario mínimo que tenga alguna dignidad para los trabajadores. Hemos utilizado precios oficiales mostrados por el INE para una familia de 3,9 personas donde trabajan 1,4. Estos son sus valores y el cálculo del salario mínimo asociado.

CANASTA DE LA DIGNIDAD 2010

SALARIO MINIMO DIGNO 2010

Ingreso familiar satisfacción de necesidades básicas $ 466.441 Ingreso autónomo familiar $ 434.723 Salario mínimo bruto $ 388.146 Salario mínimo líquido $ 310.516 Fuente: Parámetros encuesta Casen. Elaboración propia.

Cualquier monto de salario por debajo de esta cifra es absolutamente insuficiente y no resolverá el problema de una mejoría en la inequidad de la actual distribución del ingreso.

Naturalmente su monto llamará a escándalo al gobierno de turno y a una clase social que gana millones de pesos mensuales pero que toca a rebato ante la sola posibilidad de que sean tocados sus intereses económicos. De todas maneras, no deja de ser interesante para evaluar las cifras propuestas que los trabajadores del Banco Santander lograron un salario mínimo de 440 mil pesos desde el 1º de mayo del 2010 y 490 mil desde el mismo mes del año 2011.