Publicidad

La campaña contra la exclusión

Opinión — 18 de agosto, 2009

La derecha ha comenzado con fuerza e intensidad su contra-campaña para evitar que los candidatos del Partido Comunista y de la Izquierda Cristiana sean elegidos en los distritos en donde se ha formalizado el pacto instrumental contra la exclusión.

Ellos tienen clara su "vocación" y sus razones antidemocráticas para tratar de mantener la exclusión de la izquierda en el parlamento.

La idea política de romper la exclusión se abre paso en Chile como lo que realmente es para las mayorías nacionales: un claro avance democratizador que implica no sólo abrir una brecha en la representación estrictamente político-institucional, sino también con evidentes efectos en el terreno de las demandas y representaciones sociales.

Es bueno tener presente, en estos momentos, que esta línea democratizadora partió a mediados de los noventa con sus primeras formulaciones de propuesta de pacto del Partido Comunista a la Concertación.

También es importante considerar que, en el ámbito social, ha sido la Central Unitaria de Trababajadores, CUT, la organización que más ha hecho por esta iniciativa y la ha tomado en "sus manos" como una expresión de lucha y propuesta de los trabajadores chilenos.

No es menor este antecedente porque históricamente (y hablamos de historia para construir futuro), la fuerza principal del movimiento popular han sido los trabajadores, y ello implica una creciente politización de su actuar como sujeto socio-político.

No son pocas las cuestiones que se juegan en torno a la realización efectiva del pacto instrumental para romper la exclusión.

Por otra parte, es claro que esta línea de acción puede incidir en la superación de los llamados "consensos" entre la derecha y la Concertación, desde una perspectiva de empujar hacia la democratización.

Una clara señal de esto es la instalación de la Cuarta Urna como idea política hacia una nueva Constitución y una asamblea constituyente. Y también cómo se abre paso, gradualmente, la necesidad democrática de una nueva Constitución Política.

Hay muchos más aspectos que sostienen la fuerza de la batalla contra la exclusión. Estos son sólo algunos.

Pero toda campaña y acción política sirve poco o nada si no se expresa concretamente. La concreción de esta batalla está en los distritos, tiene nombres, se requiere la máxima voluntad política para su realización.

Hoy es absolutamente necesario generar un vuelco positivo en la inscripción. Esa es una tarea en sí misma. Es bien posible que los resultados sean muy estrechos y dependan finalmente de reducidas cantidades de votos. La inscripción puede jugar ese determinante papel. Es una suma que, insistimos, puede ser determinante en la medida que sea incidente respecto del universo electoral en cada distrito en disputa.

La segunda tarea es también clara: volcarse en forma concentrada al trabajo en cada distrito. Es en cada distrito en donde se expresa la batalla nacional por romper la exclusión. Ahí está el espacio territorial que debe reflejar el trabajo nacional en esta dirección.

La izquierda chilena, esta izquierda, tiene un diseño y una propuesta política certera. Su candidatura presidencial se abre paso en forma decidida y clara. Nuestro candidato presidencial avanza día a día en una inserción territorial, política y social importante y creciente. Es nuestra bandera nacional. Es la candidatura presidencial que lucha contra la exclusión, y encabeza esta tarea. Por eso Jorge Arrate estuvo y dio significación al acto en el cual se firmó el protocolo entre el Juntos Podemos Más y las Concertación.

La izquierda chilena lucha en todo el país con su programa y su candidato presidencial, Jorge Arrate.

La izquierda chilena lucha para romper la exclusión en los distritos en donde nuestros candidatos ya están encabezando esta batalla.

Este es el tiempo del compromiso y de la acción concreta.