Huelga Nacional de Profesores: Educando en la lucha
Laboral — 12 de agosto, 2009Insólito pensarían muchos si se les dijera que un gremio lleva tres semanas de Huelga Nacional para pedir que se cumpla la ley, que los alcaldes gasten los dineros en lo que la normativa establece, que el Mineduc fiscalice en qué se gastan los recursos públicos y que el Gobierno ejerza el estado de derecho. Es decir, que hagan su trabajo.
Pero es así, los maestros del país enteran tres semanas de paro nacional indefinido, más los casi tres meses que llevan comunas como Villa Alemana y Valparaíso, y -pese a las numerosas maniobras de alcaldes y ministros- el movimiento sigue más fuerte que nunca.
Lo decía Jaime Gajardo, Presidente Nacional del Magisterio, en una de las numerosas y creativas movilizaciones de los maestros, “estamos en uno de los momentos más difíciles de nuestro movimiento. En estas semanas nos han querido derrotar por la vía del bloqueo comunicacional, pero ya hemos votado esa barrera; ahora quieren hacerlo a través de los sumarios y los descuentos, pero aún con esa amenaza, seguimos más firmes que nunca”.
En las semanas de movilización los maestros suman y siguen. Han realizado marchas, funerales de la educación municipal, querellas, solicitudes a Contraloría General de la República, una masiva Consulta Nacional, reuniones con parlamentarios y alcaldes, actos culturales, copamientos y una rotunda Marcha Nacional por la Dignidad Docente, con más de 20 mil maestros provenientes de todo el país.
Más de 100 buses de las dos puntas de Chile llegaron la madrugada del martes 02 de junio cargados de esperanza y lucha. Miles de profesores coparon Santiago en una marcha que quedará en la retina de las grandes muestras de sindicalismo y compromiso chilenos.
“Esta lucha es por un derecho, esta lucha es por dignidad” manifestaba Jaime Gajardo en el acto central de la Gran Marcha por la Dignidad Docente, ante más de 20 mil maestros y maestras unidos bajo una sola conducción y en la búsqueda de una única solución.
Precisamente esto último es lo que ha intentado ser quebrado por algunos sectores. La maniobra de atomizar el movimiento a través de la negociación parcelada fue profundizada con la conducción del Mineduc a los alcaldes de gastar los dineros del Fondo de Perfeccionamiento para pagar la deuda.
Primero, los alcaldes que intentaron negociar con los comunales fueron repudiados por las asambleas que priorizaron la negociación nacional; luego, fueron desmentidos por el Presidente Nacional pues los montos de este fondo no cubren siquiera el 25% de la deuda y, finalmente, los alcaldes optaron por obligar a los maestros a recibir los dineros, depositando en sus cuentas el bono sin previo aviso.
“Esta es una negociación distinta, pues no se tomará la última decisión entre cuatro paredes, sino que será consultada y definida por las bases, por esto es importante fortalecer la negociación nacional” afirmaba enfático Gajardo a un Parque Forestal desbordante de maestros.
Ni siquiera la represión sin sentido debilitó a los profesores. En una procesión por el centro de Santiago -el miércoles 03 de junio- los profesores coparon diversos puntos del centro de la capital. Dando clases de civilidad los maestros se reunieron una y otra vez pese a los constantes intentos de la fuerza pública de disolverlos. Bombas lacrimógenas y carros lanza aguas sólo sirvieron para encender más el sentido de movilización de los profesores.
Al cierre de esta edición los docentes realizaban una nueva Asamblea Nacional Extraordinaria, en la que los 250 dirigentes regionales y provinciales discutirían los pasos a seguir.
Además, los puentes establecidos para reanudar las conversaciones con el Gobierno y los municipios, hacían efecto al ser convocados los maestros a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados, que definió una sesión especial para buscar una solución a una deuda que todos reconocen, pero de la que nadie se quiere hacer cargo.
La propuesta del Magisterio es clara: pago del 2007 y 2008 este año, mesa técnica para definir la fórmula y garantías de pago del 2009 y 2010. Pero además siempre ha estado clara la voluntad de conversar por parte de los profesores, “siempre hemos manifestado nuestra flexibilidad para que esto se pague en cuotas, pero que se concluya este año la deuda de los años pasados, pues queremos dignidad, no aceptaremos que se nos siga faltando el respeto”, manifestó Gajardo.
Lo que se inició como la demanda del pago de una deuda, ha conducido a la profundización del debate de la necesidad del fin de la municipalización, al cuestionamiento de los profesores de una autoridad educacional deficiente y al fortalecimiento de la premisa de que la crisis no la pagarán los trabajadores.
Todos estos elementos se conjugan en la movilización de los profesores, quienes evidencian un nuevo estado de conciencia del poder de su movilización y de la necesidad de profundizar los debates del rumbo de la educación pública en Chile.
Bien lo decía Jaime Gajardo, dejando claro uno de los principales triunfos de esta huelga nacional: “estamos ejerciendo la pedagogía de la dignidad, por eso no decaeremos, porque esta movilización se sostiene en la conciencia gremial y unidad del movimiento de los profesores”.












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