Herramienta de la lucha sindical
Laboral — 3 de agosto, 2009El calor arreciaba en la tarde del sábado pasado, en el parque O Higgins, cuando los alto parlantes se invitaba a la Plaza de los Trabajadores a todo quienes en ese momento recorrían el recinto y vivían la primera jornada de una nueva versión de la Fiesta de los Abrazos.
La invitación la realizaba Ángela Riffo, dirigenta de la Anef, quien, pocos minutos después, cumpliría la misión de moderar un debate de alto nivel, en un foro que recogería lo mejor de cada uno de los expositores y expondría sus experiencias sobre el tema clave de la Negociación Colectiva. Así se esperaba, dado el alto nivel de los panelistas, donde destacan, entre otros, Cristián Cuevas, Presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Raúl de la Puente, máximo timonel de la Asociación de Empleados Fiscales, Joaquín Cabrera, funcionario de la Dirección del Trabajo y Diego López, representante de la Asociación Nacional de Abogados.
A la hora del inicio, junto con agradecer la participación del público asistente, Angela Riffo abrió los fuegos, recordando que Chile es uno de los países con peor distribución del ingreso del planeta; la economía más abierta y la menos solidaria. Y esto se desprende de los propios datos que entregan, por ejemplo el Banco Central, en donde se señala que una economía que ha crecido a un ritmo promedio de 5,6% en los últimos 16 años, no se ha podido doblegar ni disminuir las brechas distributivas, al contrario, los niveles de desigualdad se han profundizado. Es aquí donde se destaca que los procesos de negociación colectiva han sido bajo la media, tanto a nivel cualitativo como cuantitativo Ángela Riffo sostuvo que “en nuestro país existe un gran déficit en materias de negociación colectiva”.
Seguidamente, agregó que en el país son muy pocos los trabajadores que negocian y cuando lo hacen, las desigualdades de condiciones son las que priman a la hora de sentarse a conversar. Ante este panorama, es la propia Dirección del Trabajo que ha aportado también algunos antecedentes, en donde se señala que sólo 1 de cada 10 trabajadores asalariados del sector privado negocia colectivamente en Chile, es decir, nueve trabajadores deberán negociar individualmente, sin la fuerza que representa la unidad de los distintos sectores.
Cabe señalar que todos los trabajadores están des “protegidos” por algunas leyes,que muchas veces se desconocen, o se hace abstracción de ellas al instante de buscar mejores beneficios. Como bien se afirma y está consagrado en el artículo 15 de la Constitución Política, todas las personas tienen el pleno derecho de asociarse libremente y sin permiso previo, pero, también es necesario decir que este derecho, amparado en la ley 19.296, artículo primero, reconoce a los funcionarios de la administración del Estado la posibilidad de constituir asociaciones de funcionarios, situación que en muy poca veces se ve materializa. Es decir, las dificultades para constituirse como asociación o ejercer derechos que están consagrados son cada día mayores y el Estado no reacciona, ni se hace cargo de la materia, por lo que se observa claramente un rompimiento del tejido laboral – social, que daña gravemente la convivencia.
A crear una nueva democracia
Cristián Cuevas, Presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre y de la Secretaría Nacional de Negociación Colectiva de la Central Única de Trabajadores, manifestó que ésta no era la democracia laboral positiva para el movimiento sindical i que, por lo tanto, había que crear otra democracia Cuevas fue enfático en su apreciación: “Esta es una democracia excluyente, en donde los trabajadores fuimos y seguimos siendo relegados a un segundo plano”. Cuevas preciso que la experiencia de los compañeros trabajadores en las últimas movilizaciones aportó gran dinamismo y por lo tanto, ha puesto a los trabajadores de pie. “y este año 2009 es fundamental para la nueva emergencia de los dirigentes sindicales”.
El destacado dirigente habló fuerte a los asistentes: “Este año, la tarea principal que tenemos como Central de Trabajadores – CUT- es atraer a la mayor cantidad de hombres y mujeres que no están organizados y fortalecer los espacios que tenemos de organización. Para ellos, todos se deben desprender de la pequeñez que nubla la posibilidad de articular las demandas”.
Los factores adversos, a juicio del dirigente, entorpecen una negociación colectiva de primer orden, en donde los trabajadores sean los principales actores y no, como ha sido hasta ahora, personas de segunda clase. Cristián Cuevas, se refirió a las movilizaciones del sector público el año que acaba de concluir, manifestando que estas demostraron que el campesinado, los trabajadores de la agro industria, los salmoneros, los forestales, en fin, demuestran la importancia de la unidad, el espíritu de lucha y una férrea y eficiente organización, al servicio de una atinada planificación.
Por su parte, el abogado laboralista, Diego López, llamó a la negociación colectiva como “un extraño y raro derecho”, del que hoy en Chile carecen los trabajadores. Pero, agregó un dato relevante: “Al final de la dictadura, proporcionalmente, se negociaba más que lo que actualmente se consigue. Esto significa que el espíritu, la idea que alentó la recuperación de la democracia en Chile y que tenía que ver con la normalidad institucional y la normalidad de libertades y derechos, claramente están relacionados con los derechos de los que aún hoy no podemos disfrutar”.
El profesional señaló que en Chile siempre se habló de una transición política, pero escasamente se habló de una transición laboral, que en definitiva significa, recuperar ciertos derechos y libertades que se perdieron el año 1973 a través del golpe de Estado.
Ahora, eso sí, el abogado concuerda con Cristián Cuevas, de que uno de los factores importantes a tener en cuenta es la organización y la unidad laboral al momento de negociar: “Cuando a las grandes empresas les va bien en su año laboral no significa que a todos nos vaya bien. Las riquezas y el bienestar de las grandes empresas no significan que por la fuerza natural de las cosas arrastran también la prosperidad y el bienestar de todas las personas, particularmente de los trabajadores, no, eso no es así. Los trabajadores quedan al margen”.
Diego López agregó que hay países similares a Chile, pero tienen medidas re distributivas superiores y en donde los trabajadores gracias a la negociación logran equiparar sueldos y ganancias. Quedó claro, entonces, que el tema de la negociación colectiva es fundamental, no solamente para quienes piensan en una mejor re distribución de los ingresos, sino además porque, como señalamos, en países económicamente parecidos al nuestro, los salarios y la distribución de los ingresos es más equitativa y justa, guardando las proporciones de cada caso.
Sin organización, no hay avance
El Presidente de la Anef, Raúl de la Puente, comenzó su exposición agradeciendo el esfuerzo y el cariño que pone el Partido Comunista de Chile cada año en pos de entregar al pueblo, a los trabajadores y a todo el país una fiesta “tan hermosa como la Fiesta de los Abrazos, que une a todos quienes pensamos de una manera progresista y que somos de izquierda”.
Dicho esto, de la Puente inmediatamente aclaró que su sector, los fiscales, no tienen una negociación colectiva, pero, agregó: “De todas maneras hacemos negociación colectiva y hacemos también la huelga. Por lo tanto, creo que no es indispensable tener establecido en las leyes el tema de la negociación colectiva o el derecho a huelga. Pero si creemos que es necesario que exista un reglamento o una formalidad sobre la negociación colectiva”.
Para Raúl de la Puente, la negociación colectiva es un acto político, en donde se debaten intereses entre los dueños del capital y los trabajadores: “Considero que es un acto político donde hay un debate de fuerzas, porque no solamente hace falta sentarse en una mesa de negociaciones y poner las ideas, lo importante también es tener fuerzas detrás de esa negociación colectiva”.
El máximo dirigente de la Anef aseguró: “Sin organización, no hay negociación colectiva. Se requiere leyes que igualen las capacidades. Los funcionarios públicos no tenemos negociación colectiva y las capacidades de negociación entre el sector público y privado no son equitativas y por lo tanto se requieren las reglas claras en el juego.” El dirigente hizo alusión a las desigualdades en la distribución de los ingresos y enfatizó su posición: “Creo que la negociación colectiva ayuda a mejorar y equilibrar la distribución del ingreso. Toda negociación requiere propuestas, organización, para enfrentar los desafíos y requiere de movilización”.
Cabe señalar, a propósito del tema de la negociación, que hace escaso tiempo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo - PNUD- ha realizado un estudio donde se fundamenta que los organismos que más han ganado económicamente en Chile son los grandes grupos empresariales, en segundo lugar el duopolio de los medios de comunicación y por últimos los ministros de Economía y de Hacienda.
Pero, en el estudio también se señala que los grupos que más han perdido poder económico son los sindicatos, las organizaciones sociales, y las organizaciones de profesionales, es decir, las organizaciones de trabajadores.
El problema por lo tanto, es nivelar el poder político que la propia exclusión y el sistema binominal lo daña y nivelar el poder económico a través de la negociación colectiva.
Raúl de la Puente, quiso contar su experiencia a los asistentes a la fiesta de los abrazos, señalando un posible camino a seguir: “En la experiencia de este año en el sector público, nosotros logramos una negociación importante de la cual quedamos satisfechos. Dijimos vamos a negociar y pedimos un reajuste de un 14,5% en un momento que la inflación era de un 9,9% en el mes de octubre, allí señalamos que los trabajadores no íbamos a pagar el costo de esa inflación y tampoco vamos a pagar el costo de la crisis que no es nuestra. Estábamos en un momento complejo en cuanto a la negociación y nos propusimos no pagar los costos y el gobierno como contra parte nos ofrecía un reajuste muy inferior al IPC de ese momento, un 5% de reajuste.”
De la Puente siguió explicando: “Eso hizo que no uniéramos esas 15 organizaciones y nos dispusiéramos a dar una lucha, porque, insisto, la negociación sin lucha, sin movilización, no resulta. Nos dimos cuenta que cuando los trabajadores nos unimos, ganamos. También dimos una derrota política en el parlamento, en la cámara al Ministro de Hacienda cuando se rechazó el proyecto del gobierno. Es importante tener leyes, pero la disposición a la unidad, a la organización es parte de la capacidad de lucha que nos permitirán enfrentar estas situaciones”.
Relaciones laborales más equitativas
Joaquín Cabrera, Jefe de Relaciones Laborales de la Dirección del Trabajo, otro de los invitados a exponer sus ideas en el foro, fue categórico al sentenciar que el Código del Trabajo ha tratado de regular los derechos asociados a la naturaleza de negociación colectiva. En este orden, el profesional llamó a los trabajadores a democratizar las relaciones laborales: “Creo, a partir de mi experiencia, que el trabajador organizado es un trabajador que corrige parcialmente las simetrías de poder que tienen las empresas, que son espacios altamente autoritarios”.
A renglón seguido, Cabrera añadió que la empresa privada sigue siendo un espacio en donde las relaciones se construyen como pirámides: “El modelo de negociación colectiva que regula el actual Código del Trabajo fue construido a fines de los años 70 en el marco del plan laboral, que tenía como fin intencionado diluir la fuerza colectiva de los trabajadores y, a partir de ello, instalar un modelo mucho más flexible de regulación de las relaciones de trabajo.”
La autoridad del Trabajo completó sus reflexiones sobre este aspecto: “El primer escollo que podía tener un modelo liberal de regulación del trabajo, pasaba por desmantelar la movilización de los trabajadores, desmantelar y entorpecer el ejercicio de la negociación colectiva y el tercer derecho que forma parte de la libertad sindical, que es el derecho a la huelga. El derecho a la huelga como un mecanismo de expresión legítima de presión en el marco de la negociación”.
A propósito de las movilizaciones y huelgas, es imprescindible señalar que el año 2007, hubo 148 huelgas legales, que involucraron a 17 mil quinientos trabajadores a lo largo del país, si lo leemos en porcentaje esto es el 0,05% de la fuerza de trabajo, es decir nadie, ni menos los grandes grupos económicos, pueden llegar a decir que las huelgas en el país están desbaratando u hostilizando el sistema o simplemente que perturba el modelo de desarrollo.
Tras esto, queda la capacidad de movilización, poner a los trabajadores, que no están organizados, de pie y como manifestó el público asistente, tras finalizar el simposio, se debe desarrollar más fuerza en los espacios de relaciones laborales.
Para este año 2009 existen grandes desafíos que los trabajadores deberán cumplir. Un año de grandes turbulencias en el plano económico y que como ha quedado de manifiesto, los trabajadores no tienen porqué pagar, una vez más, la irresponsabilidad y agresión de los grandes consorcios, que contribuyen a desatar las crisis cíclicas del modelo capitalista.
Hay una falta de voluntad política, que se manifestó hace algunos días, cuando el gobierno entregó un reajuste de más de un 18% en las remuneraciones a las Fuerzas Armadas. Entonces cómo se entiende que los trabajadores deben estar dando una lucha en la calle para que el gobierno entregue en primera instancia un 5%.
Esto, sin lugar a dudas, es algo que violenta a los millones de trabajadores que este año verán menguados sus ingresos o simplemente quedarán cesantes. Trabajadores que son esenciales en el progreso y desarrollo del país y, por lo tanto, no pueden seguir siendo burlados.












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