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Hasta siempre, compañero Manuel Cantero

Nacional — 28 de junio, 2010

Su vida estuvo ligada a Valparaíso desde su nacimiento en 1925. Se tituló como Constructor Civil y luego se desempeñó en una fábrica de envases, así como obrero gráfico en la Imprenta Universo, desde donde pudo trabajar incansablemente por los derechos de los trabajadores y de su gremio.

Ya en 1945 ingresó a las Juventudes Comunistas -de la que fuera Secretario General- para unos años más tarde pasar a formar parte del Partido Comunista, donde cumplió diversos cargos de gran responsabilidad como miembro del Comité Central y de su Comisión Política. Su rol y trabajo político fue más allá del territorio nacional: URSS, Hungría, Cuba, Italia y Uruguay estuvieron dentro de los lugares hasta donde Cantero llevó las inquietudes y solidaridad del pueblo chileno.

Fue elegido diputado por la 6° Agrupación Departamental de Valparaíso y Quillota, por el período 1965-1969.

En 1969 fue reelegido para el período de 1969 a 1973, por el mismo territorio y sumando Isla de Pascua.

Fue nuevamente elegido para el período de 1973 a 1977. Manuel Cantero trabajó incansablemente contra la dictadura de Pinochet y la defensa de los derechos de miles de compatriotas, tanto en Chile como en el extranjero, tal como ha sido destacado por todos en el momento de su partida.

Manuel Cantero era hijo de Manuel Cantero y Amadora Prado y estuvo casado por más de 60 años con la querida compañera Cristina Arancibia Varas, con quien tuvo 4 hijos, a los que se sumaron nietos, bisnietos y una larga y fraterna familia de hombres y mujeres comunistas que hoy lo recuerdan con cariño y admiración.

Nuestro querido compañero fue velado en el Colegio de Profesores de Valparaíso, hasta donde llegaron autoridades, amigos y compañeros. Más de doscientas personas lo despidieron en el Cementerio N°3 de Playa Ancha. Las numerosas condolencias enviadas a su partido así como a su familia desde diversos sectores de la vida nacional y países amigos, serán publicadas en nuestras próximas ediciones.

Guillermo Teillier: Un fiel representante y dirigente del mundo trabajador

Manuel venía de una familia comunista, una familia que fue duramente golpeada por la represión en dictadura, y yo quiero decir que a pesar de todas esas vicisitudes nuestro querido compañero Manuel se levanta como una gran persona y un gran comunista, del cual todos podemos estar muy orgullosos.

Su trayectoria es vasta. Yo empecé a escuchar de Manuel Cantero por ahí por 1957, cuando vivía en Temuco y oí “anda aquí el compañero Gómez”. Y éramos jóvenes y como estudiantes y liceanos nos preguntábamos por qué se persigue a Pablo Neruda y por qué no está permitido leer el Canto General. Ese era el clima, porque nuestro partido estaba ilegal en esta época y todos sus militantes habían sido borrados de los registros electorales y no se podía participar en elecciones. Gran parte de sus dirigentes habían sido relegados o habían estado en Pisagua. Y entonces, que apareciera el compañero en una zona que era tan reaccionaria, que apareciera misteriosamente nos llenaba de asombro.

Después, con los años, supe que era Manuel Cantero, secretario general de las Juventudes Comunistas y es una de las cosas que yo digo con orgullo, porque impulsó a muchos jóvenes -entre ellos a mí- a ingresar a las Juventudes Comunistas.

Me vine a encontrar con él más adelante, y disculpen que hable a título personal. A comienzos del año 1978, un año y pocos meses de la desaparición de la última dirección del PC que encabezaba Fernando Ortiz, pues poco antes había desaparecido la que encabezaba Víctor Díaz, me llevaron a una casa de seguridad de aquella época y me encontré con un señor de impecable terno, muy bien peinado, cosa que me impresionó mucho, y él nos recibió porque éramos un pequeño equipo de dirección que había quedado acéfalo y él venía llegando clandestinamente al país para preparar las condiciones para que llegaran otros compañeros, entre ellos nuestra querida Gladys Marín que después pasó a hacerse cargo de una dirección al interior del partido.

En esas condiciones, después convivimos muy estrechamente en la dirección interior del partido y él tuvo un gran papel en desarrollar y apoyar una política que en esa época era difícil de sostener, y que era la política de rebelión popular.

Fueron 10 años de clandestinidad, de lejanía absoluta de los familiares, y es por eso que hacíamos los encuentros familiares entre nosotros y Manuel Cantero era un hermano o un amigo muy preciado, porque nos reuníamos en casas de seguridad para año nuevo, pascuas, los 18 de septiembre, los cumpleaños y hasta para algunos onomásticos para hacer una pequeña ceremonia de regocijo en medio de esa situación, para apuntalarnos unos con otros.

Ahí, en esos recuerdos, está el lado más humano de Manuel, porque él cantaba tangos y le encantaba, porque era muy “arrabalero”, lo que debe ser algo muy de los porteños. Él se hacía de rogar un poquito al comienzo, pero tenía un repertorio muy amplio.

Así fue para mí Manuel Cantero, un dirigente de nuestro partido, un obrero tipógrafo, cosa que siempre manifestó con mucho orgullo.

Fue además un gran parlamentario y eso aparece en los anales del Congreso, muy serio en sus cometidos; miembro del Comité Central del partido y de su comisión política, y yo creo que nunca dejó de pensar en su partido y en qué hacer por él y créanme que todos le teníamos un cariño y un aprecio muy grande.

Sólo quisiera transmitir ese cariño a su familia, a sus amigos y a sus compañeros, a nombre del Partido Comunista y que tengan por seguro que en los próximos días le vamos a hacer el homenaje que se merece en la Cámara de Diputados y espero que muchos de ustedes puedan llegar para que vean en el Congreso que Cantero fue un diputado de otra estirpe, que no hay ahora allá: obreros que necesitamos que se abran camino en el Parlamento para que se sepa que hubo un momento en que hubo fieles representantes del mundo trabajador. Hacerle un homenaje allí a Manuel, será la expresión de la esperanza de que más temprano que tarde los tendremos allí.

Oscar Aroca, secretario general de las JJCC: Hoy despedimos a uno de los nuestros

Nos corresponde hoy despedir como juventud a uno de los nuestros, a quien fuera nuestro Secretario General y quien, en un momento determinado de la historia, defendiera los intereses de miles y miles jóvenes chilenos.

Nosotros tenemos guardada una entrevista que realizamos acá en Valparaíso al compañero Manuel, y ahí el demostraba su capacidad revolucionaria de interpretar el momento histórico. Nos contaba cómo en 1962, en condiciones muy similares a las que vivimos hoy día, la Juventud Comunista en ese tiempo, a propósito del Mundial, instalaba una demanda, la del deporte proletario, y nos contaba como era la consigna: “Pide cancha, pide estadio”.

Los que tuvimos la oportunidad de compartir con él, especialmente en direcciones y en particular dentro de la dirección regional, sabemos de eso. Sabemos de su capacidad de interpretar un momento histórico, pero también sabemos del tremendo legado que nos ha dejado con su humildad.

A este compañero jamás le importó ser reconocido. Recordamos cuando le íbamos a entregar la medalla Luis Emilio Recabarren, y la verdad es que él no quería recibirla porque él no había trabajado por los intereses de nuestra clase para ser reconocido: él había trabajado por un compromiso.

Hoy, nuestra Juventud recoge esos dos grandes legados que son el compromiso con la historia y con los trabajadores y yo diría el más importante legado en esta sociedad: su tremenda humildad, pero entregarse del todo en las tareas.

Compañeros, hoy día la Juventud despide a uno de los nuestros”.

Lautaro Carmona:La Cámara de Diputados debe hacerle un homenaje por su aporte y legado político

El secretario general del Partido Comunista, Lautaro Carmona, llegó hasta Valparaíso a pocas horas de conocida la triste noticia a rendir su homenaje al compañero Manuel Cantero, integrando una guardia de honor. El tuvo fuertes y perdurables lazos con Manuel Cantero mientras era secretario general de las JJCC en dictadura, y pudo conocerlo de cerca y apreciar su labor en el trabajo de la dirección junto con Gladys Marín.

Desde Copiapó, quiso entregar su testimonio sobre las experiencias compartidas con este gran compañero.

“Manuel Cantero es una figura que muchos comunistas pensamos emular. Una persona que a pesar de la adversidad fue capaz -desde la posición de un obrero- de cultivarse, desarrollarse y transformarse en un gran intelectual de la política nacional y también en el plano internacional.

Fue un gran dirigente y formador de muchos cuadros, siempre bajo la convicción de que es bueno y necesario luchar por un mundo mejor, demostrando siempre su sencillez y el que la fuerza de las ideas no requiere actitudes prepotentes ni descalificadoras. Siempre buscando ganar en un intercambio de ideas con un altísimo concepto de lo que constituye el trabajo colectivo, en una organización que precisamente sostiene mucha de su sabiduría en el ejercicio de un trabajo de todos.

Todos quienes tuvimos esa convivencia, quedamos marcados para siempre por estas cualidades tan significativas de un militante de nuestro partido.

Es justo que desde una corporación donde fue miembro pleno y legítimo no sólo se le recuerde, sino que se le rinda homenaje.

Hizo muchos aportes a través de distintas leyes que beneficiaban a los trabajadores y a las mujeres más sencillas, a la gente de nuestro pueblo más auténtica y creemos que corresponde que la Cámara de Diputados registre en su historia el homenaje y las palabras que estoy cierto las distintas bancadas darán sobre la significación de Manuel Cantero en la vida política nacional. También lo hacemos como yo creo que Manuel se hubiera imaginado. Lo hacemos recogiendo su aporte, su experiencia, su legado para que éste se comparta y socialice para el pueblo. Por la figura de Manuel Cantero, por el Partido Comunista y por el pueblo al que él siempre estuvo ligado es que es necesario y un deber rendir este homenaje en la Cámara, que después de tantos años nuevamente tiene a tres comunistas entre sus diputados”.

Mirta Cantero: “Estos jóvenes son los comprometidos a llevar tus banderas”

La voz de su hija Mirta fue la encargada de su último adiós y dentro de la pena, las palabras de agradecimiento hacia todos quienes le acompañaron brotaron espontáneas entre claveles rojos y banderas al viento.

“Agradezco a los compañeros y compañeras, a los amigos y amigas y, por sobre todo, a esta JOTA por estar hoy día con nosotros.

Quiero despedir en nombre de la familia a nuestro padre, manifestando en primer lugar nuestro orgullo, cariño y admiración con los cuales crecimos y nos impregnamos con tus grandes valores. Supiste mostrarnos los paradigmas de la vida, guiándonos por el camino de la verdad, honestidad y respeto hacia nuestros semejantes.

Contigo conocimos de la solidaridad y del compañerismo con los trabajadores, fuiste un ejemplar padre y compañero de nuestra madre. Asumimos como familia que tu vida estaba cruzada por la lucha de tus ideales y que éstos no eran otros que la defensa de los derechos de los trabajadores y por la juventud de nuestro país.

Papá: tu vida y ejemplo serán transmitidos a las nuevas generaciones, las cuales serán semillas que brotarán en otros nuevos grandes hombres y mujeres como esta hermosa JOTA que ayer te rindió un homenaje lleno de sentimiento, compromiso y admiración. Ellos son los comprometidos a tomar tus banderas.

Sólo nos queda decirte: gracias por haber compartido tu vida con nosotros”.