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CUT rechazó filtraciones en plena negociación reformas laborales sin acuerdo

Nacional — 18 de agosto, 2009

No sólo molestia por la filtración del documento borrador de las reformas laborales sobre el que trabajaban gobierno y CUT, había en la Central. También, desconcierto por la oportunidad que se puede interpretar como una presión sobre la principal organización de los trabajadores, cuyo presidente, Arturo Martínez, señaló categóricamente que el actual documento, que es esencialmente el mismo que publicó El Siglo hace algunos meses, es insuficiente para contar con el acuerdo de los principales afectados.

Se critica la ambigüedad de algunas medidas, como el reemplazo en huelga, que resulta vital para una negociación efectiva, pero también la forma en que introduce elementos de flexibilidad laboral que no son apropiados.

"Hay que ser más precisos: si vamos a terminar con el reemplazo en huelga, terminémoslo, no le pongamos que si cumple tal o cual situación. Eso es poco apropiado y nosotros lo rechazamos. Es un proyecto muy impreciso, que se va a prestar para demasiadas interpretaciones. Creo que no hay claridad en la redacción de ese borrador", dijo Martínez, reclamando además el cumplimiento del compromiso que Michelle Bachelet tiene al respecto.

En tanto, Cristian Cuevas, secretario de negociación colectiva de la CUT, anticipó que el proyecto como está no puede contar con el acuerdo de la Central y que seguramente la decisión será rechazarlo.

“El proyecto de reformas que está comprometido por la presidenta, es uno que recoge las aspiraciones que hemos llevado adelante los trabajadores y que fortalece significativamente la parte de los trabajadores a la hora de negociar, esto debe traducirse por ejemplo en el término sin relativizaciones de los reemplazos en huelga. Ese es el compromiso que existe y este proyecto, así como está en el borrador, no los cumple”, señaló el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre.

Para Arturo Martínez lo mejor es que el debate se dé en el Congreso y que de cara a la gente se instalen las distintas posiciones.

"Creo que éste es un borrador, que ahora se complica por la filtración, pero espero que la ministra Serrano nos convoque a conversar y sería deseable que lo envíe lo más pronto para que el debate sea en el parlamento”.

El envío del proyecto, comprometido por la presidenta, ha resultado tremendamente polémico, dado que se ha anunciado más de una vez y luego se ha postergado ante la reacción de los empresarios por un lado, que exigen mayores elementos de flexibilidad, y por otra porque lo que ha conocido la Central no cumple con requisitos mínimos de aceptabilidad. Todo ello, en el marco de un año marcado por las elecciones.