Arica y Antofagasta: Respirando plomo y arsémico
Nacional — 18 de agosto, 2009La historia no es nueva. En elñ año 2000, sal asumir su cargo como Ministra de Salud, Michelle Bachelet, supo del drama que vivíanr miles de personas en Arica y Antofagasta, producto de la contaminación de 21 mil toneladas de desechos tóxicos dejados a campo abierto por la empresa PROMEL.
La entonces secretaria de estado se comprometió a buscar las soluciones. Pero pasaron los años, la justicia determinó una indemnización para poco más de 300 familias afectadas, y los desechos tóxicos, entre ellos arsénico y plomo, siguen allí, provocando serios problemas a la salud a las nuevas generaciones.
Hoy son más de 30 mil habitantes que siguen viviendo el mismo drama de hace una década: mal formación de los recién nacidos, abortos espontáneos, cáncer, poco crecimiento físico de los jóvenes, problemas sicomotores, nacimiento de guaguas sin intestinos y la muerte en forma prematura de niños y niñas.
Los vecinos de las poblaciones, Los Industriales 1, 2, 3 y 4, del Cerro Chuño, de la Población Alborada, Población Sica Sica, de La Araucanía, están desesperanzados ante la negativa de las autoridades locales para reconocer el grave problema de salud que tienen entre manos.
La “Asociación de Familias Contaminadas con Metales Tóxicos de Arica”, institución creada para aglutinar las fuerzas sociales, han iniciado una cruzada en todo el país para denunciar la increible situación.
Madres angustiadas
Las mamá de Arica han enviado numerosas cartas a la Presidenta Bachelet, “pero los asesores responden que éste tema debe ser visto por las autoridades locales, y Bachelet aún no ve nuestro problema”.
La indolencia de las autoridades ha llevado a entregar permisos de construcción a empresas que levantaron distintas poblaciones y sus nuevos habitantes ya están sufriendo los efectos de los tóxicos.
Así lo denuncia muy preocupada la dirigenta de la asociación, Marta Quisber, quién asegura: “Esto demuestra que a las autoridades no les importa nuestro sufrimiento ni nuestras vidas, ni de las futuras generaciones".
Sonia Araya Pizarro, habitante del sector de Los Industriales, lanza una petición urgente de ayuda:
"Pedimos que envíen a Arica profesionales para resolver este drama. Nos acabamos de entrevistar con el Ministro de Salud, Álvaro Erazo y él nos dijo que está llano a ayudarnos, pero eso mismo nos dijeron en el año 2000, cuando la señora Bachelet era ministra, no queremos seguir esperando 10 años más. Nuestros nietos se nos mueren, queremos claridad y transparencia".
Las afectadas explican que la situación es muy delicada y que todos los sectoeres de la ciudad de Arica se encuentra afectados por la contaminación, ya que el viento traslada las sustancias tóxicas.
Trinidad Segovia, otra de las madres y dirigenta, denunció que cuando MichelleBachellet fue ministra de salud, solicitó el examen a cinco mil personas:
"Curiosamente se perdieron 4 mil 500 resultados, hasta el día de hoy no lo han vuelto a hacer y no sabemos lo que decían. Usted comprenderá que nosotras somos gente humilde, de distintas poblaciones de Arica, estamos en un extremo de Chile, pero le aseguro que si lo mismo ocurriera en poblaciones de gente acomodada, se buscaría una solución y no pasaría esto que sufrimos nosotras y nuestros hijos y nietos".
Mientras tanto, Fernanda Santos y Ana Vargas, señalan que han exigido al ministro de Salud Álvaro Erazo, que disponga inmediatamente de un plan de salud para toda la ciudad de Arica:
"Nosotras exigimos que se efectúe un seguimiento efectivo de los casos y del estado de personas contaminadas con arsénico y plomo, tomando las medidas necesarias para llevar a la población la seguridad necesaria".
Por su parte, Rosa Medina, de la misma agrupación de madres afectadas por desechos tóxicos, añadió:
"Se debe realizar un trabajo integral con todas las personas afectadas por la contaminación. Además, como ya lo hemos planteado a las distintas autoridades sanitarias locales, se debe construir un centro de atención toxicológico integral, anexo al hospital Doctor Juan Noe. A nuestras hijas se les seca la guagita que llevan en su vientre, por eso pedimos que se nos explique lo que nos está sucediendo. El país debe saber que llevamos años en esto y, por eso ahora decidimos venir a Santiago, a denunciar lo que nos pasa".
Ana Vargas, nos dice que han nacido niños sin masa cerebral y sin intestinos:
"Los médicos nos dicen que esto es normal, ¡pero como va a hacer normal, por ejemplo, que un niño de 15 años esté usando pañales y los niños nazcan sin intestinos!". Por eso, las madres de Arica han viajado a la capital para denunciar lo que les pasa, manifiestan: "nosotras estamos perdiendo la paciencia, queremos algunas y pronto".
Un verdadero crimen contra la población
Tras esta denuncia, “El Siglo”, conversó con el destacado toxicólogo y académico del Laboratorio de Endocrinología Experimental y Patología Ambiental, del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, doctor Andrei Tchernitchin, quien nos dijo que efectivamente él ha estudiado el caso y que fue uno de los que midió en los terrenos la cantidad de plomo encontrando volúmenes que superan todo margen aceptable:
“Las fuentes de estos tóxicos se deben a la importación ilícita de material tóxico de Suecia y otra de Bolivia. La empresa PROMEL recibió dinero para recibir estos desechos. En Antofagasta y Arica estos desechos se han dejado a la intemperie provocando graves daños”.
En cuanto a las denuncias planteadas por las madres de la asociación, el facultativo aseguró que la exposición al plomo y arsénico que están sufriendo los habitantes de los sectores expuestos es verídica:
“El porcentaje de abortos que se han dado en la zona es real. La exposición al plomo causa abortos y muertes fetales. Ahora yo quisiera apuntar al doble estándar que existe en el país, ya que las mismas personas que dirigen estas empresas y que tienen cierta vinculación con parlamentarios de la zona, se oponen al anticonceptivo de emergencia, que sería un aborto, pero están a favor de estas irregularidades de los tóxicos, y ahí no importan los abortos de las mujeres que viven en estos sectores”.
El galeno aseveró que el Estado debe hacer un esfuerzo para entregar una solución efectiva a los habitantes de los sectores afectados:
“Hay que eliminar las fuentes contaminantes, ya que hasta el día de hoy se ha comprobado que las enfermedades producto de los desechos hacen estragos. A las personas afectadas se les debe entregar viviendas en otro lugar, pavimentar y replantar todos los sectores. No puede ser que las generaciones venideras, por el hecho de estar expuestos al plomo, tengan menos coeficiente intelectual que niños de otros sectores del país, tengan una agresividad mayor como ya se ha demostrado. La mano dura debe estar en contra de quienes trajeron esos tóxicos y en quienes autorizaron su importación”.
Tchernitchin, agregó que todos sabemos por qué se producen estas irregularidades y que políticamente nadie pone atajo, pero reiteró que debemos cuidar nuestro hábitat para el presente y para las futuras generaciones.
Mientras tanto, las cientos de familias que ya están contaminadas con plomo y arsénico y, las que van en camino de enfermarse, claman por mayor intervención del Estado y por la mediación directa de la Presidenta Bachelet, ya que ella conoce muy bien lo que sucede en el norte del país.












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