Alzas en el Transantiago ¡Y más encima quieren que paguemos!
Movimiento Social — 16 de mayo, 2010“Esto es francamente desastroso”. Con estas palabras, Jovino Novoa (UDI) ha criticado al estado actual del Sistema de Transporte de Pasajeros (STP). Cosa rara, pues esta vez no se puede sino estar muy de acuerdo con el senador. Lo triste es que estas palabras las vienen repitiendo por más de tres años los usuarios reales de Transantiago (TS), y no puede ser de otra forma.
Luego del violento inicio del STP, las modificaciones realizadas a la idea matriz que dio nacimiento al TS han sido mínimas, muchas de ellas hechas por los distintos Comités de Usuarios (CdU) que nacieron de manera espontánea ante la afrenta realizada a los sectores populares de Santiago. Con todo, dichas propuestas y las acciones que se realizaron al momento de levantarlas, no lograron solucionar el problema de fondo que supone la mantención y viabilidad de un STP de esta envergadura, cuestión que dice relación con la pertenencia del sistema mismo. Se trata de un tema aún pendiente.
Llama la atención el asombro y enojo del honorable frente a una situación que él mismo, su bancada y su alianza pudo evitar. Rasgan vestiduras hoy los que ayer dieron su aprobación a un STP fracasado en su génesis, alejado de las necesidades de la población; con recorridos ininteligibles e inservibles; con máquinas “enchuladas” que ni ayer ni hoy logran reducir los altos niveles de contaminación ambiental; con increíbles retrasos y serios problemas de frecuencia; con un sistema de pago por adelantado que linda en la ilegalidad y con una subvención estatal que sólo asegura ingresos a las arcas de los 10 empresarios que se adueñaron de una responsabilidad que le corresponde al Estado.
Y a pesar de estas deficiencias, de las promesas no cumplidas –facilitación de información en la señalética a la tercera edad; acceso a paraderos y buses para discapacitados; reducción de contaminación acústica y atmosférica; reducción de tiempo en los viajes- más encima quieren que ¡paguemos! ¿Quién paga por una carne podrida? ¿Ellos pagan por un auto chocado? ¿Es justo pagar por un servicio que dista en demasía de lo que se ofreció?
La respuesta es obvia. Y así como no es justo pagar por un servicio que no cumple con lo ofrecido, tampoco lo es el silencio de los inocentes usuarios. Es imperativo retomar el debate sobre el rol del Estado en el transporte de los santiaguinos. La subvención que todos los chilenos pagamos a los empresarios dueños de las micros va en directo desmedro de las restantes regiones del país.
Si bien los temas mencionados son los conflictos de fondo que hay que resolver, en lo inmediato debemos sentirnos interpelados a enfrentar la nueva alza de precios en el pasaje que ha develado el actual gobierno.
Entre marzo y abril sufrimos dos incrementos, con quince días de distancia. Nuevamente, en mayo habrá un aumento en el valor del pasaje. No cabe duda alguna que el paso siguiente será pagar en cada trasbordo y eso sería el descalabro final en los menguados bolsillos de los trabajadores y sus familias. ¿Es posible evitar tal desenlace? Por cierto que lo es, sin embargo ello supone organización y lucha.
Desde esta tribuna comienza el llamado a la re-articulación de los denominados Comités de Usuarios, de los Comités contra las alzas, de los Comités de defensa del consumidor, para anteponernos a las medidas gubernamentales propias de la derecha y el empresariado.
Es momento de organizarse y coordinarnos para detener las alzas, para detener el estrangulamiento a la economía familiar, para detener la enajenación de las responsabilidades que le caben al Estado y no a un puñado minoritario de empresarios que hoy lucran con el pesar de la gente de trabajo.
Los usuarios del Transantiago pasamos a condición de alerta y no descartamos llamar a movilizaciones en los próximos días. Por lo pronto, ponemos a disposición los siguientes portales en internet para coordinarnos: www.nomasalzas.blogspot.com y www.facebook.com/nomasalzas












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