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A terminar con el iceberg de la municipalización

Movimiento Social — 13 de agosto, 2009

Jaime Gajardo, Presidente Nacional del Colegio de Profesores, luce tranquilo, cansado y conforme. Muchas fueron las actividades que tuvieron al dirigente sindical en la palestra de las últimas tres semanas, en las que encabezó la Huelga Nacional que movilizó y unió a más de 80 mil profesores en todo el país.

“La evaluación del Colegio de Profesores es positiva, hemos calificado este movimiento como un triunfo, pues la gente volvió a su trabajo con algo” comenta Gajardo en conversación con El Siglo.

Ese algo es el que deja tranquilos a los dirigentes del magisterio nacional, porque por un lado, “se abonó una cantidad significativa a la deuda que existe y ahora en diciembre queda saldada completamente, no van a operar descuentos ni sumarios y además se aseguran los pagos venideros 2009 y 2010”

Pero además, “nuestro movimiento fue capaz de poner en el centro del debate la necesidad de término de la municipalización de la educación, que es una forma de administración que está colapsada, está estancada en su nivel de logro y tiene que ser reemplazada por un nuevo sistema educativo, donde la educación pública sea el eje articulador”

“Además, se ganó mucho en unidad, en participación y en dignidad de nuestro gremio, que son valores de ésta organización que siempre hay que resguardar” destacó conforme Gajardo, agregando que “hay más interés por saber qué está haciendo el Colegio, hay más interés por afiliarse al colegio, en las movilizaciones había mucho profesor joven, lo que nos permite llegar a un segmento que estaba medio vedado para el Colegio de Profesores”

“Entonces, cuando hablamos de un triunfo no sólo nos referimos a que logramos que se reconociera y se diera un abono a esta deuda y se garantice que se va a pagar, sino que además hablamos de triunfo por estos otros logros que son tan importantes como el anterior y que nos deja en un buen pie como organización para enfrentar las luchas que vienen” analizó el dirigente.

La fuerza de las bases

El protocolo de acuerdo que concluyó este conflicto establece que se entregará un abono de la deuda de 500 mil pesos a todos los profesores que tengan más de 20 horas y para los que tienen menos de 300 mil pesos, el resto se entregará a los maestros a fin de año.

Una de las principales dudas de muchos profesores tiene que ver con la manera en la que se asegurará que estos pasos del acuerdo se cumplan, ya que la desconfianza en las autoridades es una de las principales molestias de los docentes.

Ante esto, Gajardo destaca que “tiene una gran legitimidad este protocolo de acuerdo porque fue aprobado por las bases. No estamos hablando de un acuerdo firmado entre cuatro paredes, a altas horas de la madrugada y sin que la gente conociera sus contenidos. Esto tiene un gran respaldo del profesorado y eso le da una fortaleza extra”.

“Es decisión del directorio vigilar cada uno de los puntos del acuerdo y su cumplimiento, ya está resuelta la vigilancia a que se cumplan todas las etapas de este protocolo” concretó Gajardo.

Además explicó que “este acuerdo contempla la formación de mesas técnicas que , además de definir el cálculo del bono SAE, estarán para los reclamos y especificidades que se den en el pago del bono. Hemos acordado tomar rápidas medidas para instalar eso y que cautele que el protocolo se cumpla cabalmente”.

“Pero para nosotros lo más importante es la legitimidad que hay en la base, entonces, si aquí el gobierno quiere desmarcarse de alguno de estos puntos se le va a incendiar la casa de nuevo. Esa es la gran fortaleza que hará que se cumpla este protocolo” destacó.

La modalidad usada por el Magisterio Nacional para negociar, a través de consultas nacionales que ratificaran o rechazaran las propuestas de acuerdos emanadas de la mesa tripartita (Mineduc, ACHM, Colegio de Profesores), fue en su momento muy criticado por autoridades de Gobierno y Alcaldes.

“La autoridad criticó esa modalidad porque es más fácil para ellos negociar entre cuatro paredes que sintiendo la presión del profesorado y de los trabajadores en general. Pero nosotros lo vemos desde otro punto de vista, que esto nos permite no equivocarnos y salir para adelante en caso de que hubiera acuerdos que la gente no acepta” manifestó Jaime Gajardo.

El dirigentes nacional de los maestros afirma que “esto ha sido muy valorado por el profesorado, el no participar en forma pasiva en las negociaciones, sino con un magisterio activo que esté en la calle, en mítines, en asambleas, organizando eventos, o sea, todos jugando un papel en forma activa y, por supuesto, con el voto ir refrendando las propuestas que hacía el gobierno”.

“La idea es que el que negocia no es sólo la comisión negociadora sino que es todo un cuerpo que trata de avanzar junto, cada uno cumpliendo su rol y arremeter cuando es necesario” explica.

Además, Gajardo menciona la experiencia anterior para explicar el apoyo del profesorado a esta forma, “tenemos tristes experiencias de consultas, en las que se votaba de una forma y se forzaba una propuesta por sobre otra, o sea, se violentaba la voluntad soberana del profesorado y eso era muy chocante”

A terminar con la municipalización

Sobre las luchas que vienen tras este gran movimiento, Gajardo destacó que “tenemos que enfrentar la evaluación docente, ver el reajuste del sector público y además viene el fortalecimiento de la educación publica, un proyecto de ley que está en el parlamento”

Además, analizó que los maestros creen que se necesita una educación “donde haya una forma de financiamiento que no sea competitiva, que sea por matricula, por necesidades, pero no por asistencia media, porque eso afecta a los más pobres”

¿Cuál es la continuidad de esta lucha, cómo sigue la exigencia de desmunicipalizar la educación?

Todo surgió por el pago de un bono, pero esto irradió hacia los temas de fondo, experiencia por la que han transitado otros movimientos, el del subcontrato, el de los forestales y el propio movimiento de los pingüinos del 2006, que partió con el pase escolar y termina con todo un cuestionamiento al sistema educativo.

Acá ha pasado algo similar, porque en el transcurso del proceso surgió un debate de la educación municipal, sectores parlamentarios se nos acercaron para ver el tema de la educación pública y si realmente podemos hacer un frente común por restablecer que el Estado administre directamente algunos colegios.

Hemos conocido que los estudiantes están de nuevo tomando los colegios y eso también es consecuencia de este movimiento del Bono SAE, porque al calor de lo reivindicativo gremial se pasa a lo político.

Algunos dicen que con tanta clase que perdieron los alumnos, estos no van a aprender nada, pero les pregunto: ¿cómo habrán clases en un edificio que se está incendiando?, tenemos que preocuparnos primero de apagar el incendio para empezar a hacer clases.

En este minuto la educación municipal es un edificio incendiado, que está en crisis absoluta, por eso hay que resolver el tema de fondo, para después analizar con tranquilidad.

Le hemos planteado a la Ministra de Educación: partamos por evaluar este sistema educativo, pero evaluémoslo como corresponde, evaluando los procesos, el contexto y los resultados. Pero no pretendamos normalidad en un edificio que está en llamas.

Los estudiantes universitarios han planteado realizar un Congreso Nacional de la Educación con todos los actores sociales, del cual emerja un Nuevo Sistema Nacional de Educación Pública, ¿cuál es su opinión?

Tienen toda la razón los estudiantes, eso es lo que hay que hacer hoy. Nosotros recogemos el guante de hacer un Congreso Nacional de Educación que sea capaz, si es amplio y participan todos los actores, de ponerse de acuerdo en un sistema de mayoría.

Aquí el Gobierno siempre ha buscado la política del consenso y eso es imposible en un país con nuestra realidad, Chile es un país de clases sociales, de diferencias.

Nosotros estuvimos con las recomendaciones que hizo la comisión asesora de la presidencia, que eran por mayoría y hacia allá tenemos que ir: hacia donde las mayorías apuntan los cambios que tenemos que hacer y eso le ha faltado al Gobierno.

Somos uno de los pocos gremios que hemos hecho un Congreso Nacional de Educación, el año 1997, donde en base a una convocatoria se partió discutiendo en la escuela, después con delegados electos al nivel comunal y de ahí al nacional donde hubo más de 3 mil delegados de todo el país.

Gracias a eso el Colegio tiene propuestas del futuro de la educación, hablamos derechamente de terminar con la municipalización, del estado subsidiario que debe ser garante, que no podemos seguir con esta línea de mercado, donde el lucro está metido en el sistema.

¿Hubiera sido distinto este proceso de conversación, con una Ministra con un rol más activo y asumiendo el movimiento?

Primero aclarar que nosotros no hacemos distinción de negociación y movilización, no nos tragamos ese cuento de que yo no converso con un gremio que está en paro. Si un gremio no se moviliza y no es capaz de crear una gran correlación de fuerza a su favor, que le permita instalarse bien en la mesa de negociación no llega a ninguna parte.

Lo que le dio fuerza a este movimiento fue su expresión desde la base y la disposición de lucha, que empezó con varias comunas antes y después se plegó todo el país. Además logramos un apoyo de organizaciones sindicales y sociales, lo que nos permitió generar una gran correlación de fuerza para salir con estos temas adelante en la mesa, de lo contrario no habríamos logrado nada.

Y en ese proceso de diálogo la Ministra jugó un mal papel, desgraciadamente sólo se incorporó el último día y su rol fue nulo.

El haber minimizado y aislar este movimiento y después haberse ido al extranjero fueron dos errores tácticos de la Ministra, que al final tuvo que sentarse con nosotros igual.

A nuestro parecer, por el papel que jugó en este proceso y porque también el año pasado tuvo actitudes similares, de no ponerse por sobre las partes sino que se abanderiza con un sector, ella tendría que dar un paso al lado.

¿Sale fortalecido el gremio con esta movilización?

Todo indica que sí, en la reunión de evaluación todos coincidían en que salimos fortalecidos, con más unidad y la organización se ha prestigiado. Se ve en la calle, la gente capta que hubo un triunfo, que fuimos capaces de defendernos y salir adelante con lo que estábamos demandando y eso a cualquier organización la viste muy bien.

El colegio ha salido fortalecido, quizás más respetado en el concierto social y además vamos a poder incidir más en el debate público, político y gremial del país. De tal manera que en ese sentido se ha dado un paso adelante importante y lo relejan las peticiones de incorporarse al colegio que hay por decenas en muchos lugares del país.