Piñera, Sichel y Cantinflas. Ministro de Hacienda se negó a fijación de precios. Continuaron protestas. Intendente: “Nadie puede decir que esto va a resultar bien”.

Joaquín González. 22/05/2020. Después de una semana del anuncio, entre enredos y desinformación, el gobierno inició la entrega de una parte de las 2 millones 500 cajas con alimentos y artículos de aseo (dos, se dijo), en tres comunas de la Región Metropolitana, con la advertencia del Intendente, Felipe Guevara, de que “nadie puede decir que estamos seguros que esto va a resultar bien”.

El Presidente Sebastián Piñera tuvo que reconocer que esto “no es la solución a todos los problemas” pero sostuvo que ojalá “sea un alivio” para algunas de las cientos de miles de familias con problemas para abastecerse de alimentos en medio de la pandemia del coronavirus.

La entrega se hizo con una planificada cobertura comunicacional, incluido el mandatario visitando uno de los lugares donde se preparaban las cajas, y con el trabajo político, de coordinación y “llegada” a algunos medios de prensa privados, de asesores de la oficina presidencial en La Moneda.

Las primeras cajas se entregaron a vecinos de las comunas de Santiago, Quinta Normal y Estación Central y Piñera indicó que “la distribución de estas canastas de alimentos se inicia este fin de semana en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta y la Región del Biobío. De esta forma, quiero dejar muy en claro que el programa Alimentos para Chile va a llegar a todas y cada una de las comunas de nuestro país”.

Esto sucedió después que a inicios de semana se supo que el mandatario lanzó la campaña sin saberse cómo se armarían las cajas, sin tener claro el tema del stock, sin un diseño preciso de los lugares donde se entregarían, sin contar con una planificación y recursos para llegar a las casas con las canastas, y sin haberse coordinado con los alcaldes.

Fueron cinco días de un correr a prisa, buscar soluciones, recién iniciar el contacto con jefes comunales, tomar medidas urgentes. Se indició extraoficialmente que en un equipo asesor de la presidencia, se fijó como meta comenzar la distribución antes de que se cumpliera una semana del anuncio.

70% de 40%…

En lo que se sumó a la seguidilla de errores no forzados, errores comunicacionales y enredos dentro del gobierno, el mismo día del inicio de la entrega de cajas, nada más y nada menos, el ministro de Desarrollo Social y Familia, Sebastián Sichel, salió con una declaración que era un desmentido tácito a lo señalado por el Presidente Piñera de que las cajas de alimentos llegarían “a cerca del 70% de las familias” en el país. “Siempre hablamos de que esto iba dirigido al 70% del 40% más pobre”, aseguró Sichel…

Armada la polémica durante la mañana de este viernes, el Ministro quiso rectificar…o aclarar…o subsanar: quiso decir que se refería “al 70% promedio de las familias de la Región Metropolitana, de las comunas que están en cuarentena”.

Un cantinfleo que volvió a instalar dudas, cuestionamientos, desconfianzas en la opinión pública sobre las medidas que está adoptando el gobierno de derecha y sus reales efectos de ayuda a la gente.

Eso, sumado a que algunos análisis no dan con las cuentas planteadas por el gobierno. Si el Presidente habló del 70% de hogares, significa alrededor de 4 millones de cajas, ya que de acuerdo a los números que se desprenden del Instituto Nacional de Estadísticas, en el país hay unas 5 millones de familias. Pero el gobierno dijo que eran 2.5 millones de cajas.

Para reforzar esa línea conductual comunicacional y de manejo enredoso de los planes de apoyo que dice implementar La Moneda, el Intendente Guevara salió diciendo que en la campaña “Alimentos para Chile”, “no tenemos plazos, lo que tenemos son metas”, es decir, no hay seguridades del tiempo en que llegarán las cajas de alimentos.

“Elementos estructurales…”

En este clima enrarecido, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, salió rápidamente a cerrar el paso a las propuestas de parlamentarios y entidades de la sociedad civil que están planteando la fijación de precios, sobre todo en los alimentos, para evitar alzas que afecten a la población, sobre todo de los sectores más empobrecidos.

La respuesta de Briones fue técnica. Probablemente inentendible para muchos ciudadanos que en medio de la crisis sanitaria y social requieren de afirmaciones claras en temas como los precios de productos. El titular de Haciendo indicó que “las bandas de precios suenan bien, pero tienen una serie de problemas”, y por eso el gobierno debe “tratar de ocupar las mejores herramientas de gestión para comprar bien de forma tal que los proveedores sean lo más competitivos posibles”.

Briones sostuvo: “Ojo, acá siempre decimos que cuando los precios de bienes básicos suben, se viene a la cabeza especulación, pero hay que entender que detrás de eso también hay elementos estructurales. Hoy tenemos una economía que está funcionando a media máquina, que está funcionando con costos mayores y eso es una realidad”.

Continúan las protestas

En este marco, este viernes volvieron a ocurrir episodios de protestas ciudadanas en reclamo a la falta de alimentos, poco o nulo apoyo de las autoridades, rechazo a medidas represivas y cuestionamiento al accionar del gobierno en medio de la pandemia de coronavirus.

Este viernes hubo manifestaciones, barricadas, cacerolazos y disturbios en Puente Alto, El Bosque y Peñalolén. María Olga Yáñez, presidenta de la Junta de Vecinos “Unidos Avanzamos”, declaró al medio PuenteAltoAlDía.cl, que la gente tuvo que “realizar un cacerolazo, porque en la Villa Nocedal III las autoridades no están llegando. Hemos funcionado con ayuda de particulares y hemos levantado cinco ollas comunes y este fin de semana levantaremos la sexta”.