Documento firmado, entre otros, por Sharp, Mesina, Tijoux, Baradit, Salazar, Mundaca, y representantes de distintos mundos de la sociedad civil.

Equipo ES. 21/05/2020. Una treintena de personalidades y representantes de distintos mundos de la sociedad civil, dieron a conocer este día un “Manifiesto: Ante la crisis sanitaria y social de Chile. Construyamos un país más humano, justo y solidario”.

Entre los que firman están la cantautora Anita Tijoux, el escritor Jorge Baradit, la actriz Ana María Gazmuri, el historiador Gabriel Salazar, el vocero de la Coordinadora No+AFP Luis Mesina, el alcalde de Valparaíso Jorge Sharp, el alcalde de Independencia Gonzalo Durán, José Pérez presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), el presidente del Colegio de Profesores Mario Aguilar, la presidenta del Colegio de Periodistas Natalia Castillo, Maite Descouvieres presidenta Colegio de Sociólogos, Anita Román presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de Chile, Rodrigo Mundaca secretario general MODATIMA, Emilia Scheneider presidenta de la FECH, Doris González vocera nacional de UKAMAU, Rodrigo Ruíz antropólogo, y la periodista y académica Margarita Pastene.

En el texto se describe globalmente el escenario vivido en el país ante la pandemia del coronavirus y se afirma que “las autoridades optaron por encerrarse en sí mismos y frente a las críticas respondieron en una línea de enfrentamiento y soberbia en todos los frentes”.

Además, se plantean desafíos como disponer de todo el presupuesto público posible para destinar a salud; que las definiciones de educación se adopten considerando a todos los actores educativos; tener un plan económico severo que enfrente el desempleo y la creciente hambruna en los sectores más postergados; que se establezca una fijación de precio a los productos esenciales; que las comunidades rurales afectadas por la crisis hídrica reciban el suministro de agua acorde a los estándares de la Organización Mundial de la Salud; que la información entregada por la autoridad sea transparente en todas sus dimensiones; que cese la represión hacia pobladores y comunidades.

El siguiente es el texto íntegro del Manifiesto:

MANIFIESTO: ANTE LA CRISIS SANITARIA Y SOCIAL DE CHILE

CONSTRUYAMOS UN PAÍS MÁS HUMANO, JUSTO Y SOLIDARIO

Transcurridos más de dos meses desde que llegó a Chile el Corononavirus, la realidad sanitaria, económica y social de nuestro país hoy es alarmante. Las autoridades optaron por encerrarse en sí mismos y frente a las críticas respondieron en una línea de enfrentamiento y soberbia en todos los frentes. Se desechó la colaboración de expertos, de gremios y de la sociedad civil para la implementación de una estrategia común ante la pandemia por COVID 19. Pasos en falso que tienen hoy a toda la sociedad sumida en un clima de incertidumbre propia de una crisis mayor, que ya muestra sus efectos devastadores en la salud y en el empleo y que, por su profundidad, se asume que traerá consecuencias mayores a mediano plazo para todos los chilenos.

Por otra parte, el pueblo rural enfrenta la crisis sanitaria sin agua para el lavado de manos, el consumo humano y su subsistencia y son abastecidos por camiones aljibes sin certificación sanitaria y con volúmenes de agua que están por debajo del estándar recomendado por normas internacionales de DDHH. Estas son las consecuencias y herencias de la crisis ambiental y humanitaria del modelo de despojo en los territorios.

Asimismo, estos días hemos sido testigos de las manifestaciones de aquellas familias que no disponen hoy de lo elemental para la subsistencia, como alimentos, artículos de aseo y servicios básicos. Las duras protestas que se han realizado van evidenciando la desesperación a la que lleva esta crítica condición.

Ante este escenario, hacemos un llamado urgente al gobierno, a los parlamentarios, a los alcaldes y a la ciudadanía para diseñar un plan nacional que entregue respuestas a las necesidades urgentes en todos los planos. Hoy estamos a tiempo y por eso decimos:

  • Que la crisis sanitaria no la paguen los más pobres y postergados, ante la imposibilidad de acceder a diagnósticos a tiempo, cuidados especiales y atención de salud oportuna. Se requiere disponer de todo el presupuesto público posible para destinar a salud. Todo habitante de esta tierra debe tener acceso igualitario a las atenciones necesarias y ello debe ser efectivamente garantizado por el Estado.
  • Que las definiciones de educación se adopten considerando a todos los actores educativos en un año escolar completamente anormal, donde la contención y apoyo socio-emocional de nuestros estudiantes debe ser la principal ocupación. Se debe dejar de lado la obsesión por el cumplimiento de normas y reglamentos que en este contexto resultan absurdas, como también se debe entender que la cobertura curricular también pasa a segundo plano en una situación crítica como la que vivimos hoy. A su vez, exigimos que los millonarios gastos que implican el SIMCE y la Evaluación Docente se redestinen a las necesidades sanitarias y sociales.
  • Que los efectos económicos de la crisis sanitaria no se traspasen a las trabajadoras y trabajadores, en especial a los más precarizados. Y que las políticas públicas para enfrentar la recesión apunten directamente a las personas, sus familias y a las pequeñas empresas, no a los grandes grupos económicos. No bastan los bonos de emergencia, requerimos un plan económico severo que enfrente el desempleo y la creciente hambruna en los sectores más postergados. Hoy vivimos una verdadera catástrofe social y se deben desplegar todos los esfuerzos fiscales para apoyar a quienes tienen menos, pero también se debe imponer que quienes más tienen hagan un aporte significativo en el tratamiento de la crisis y para eso se debe establecer una carga tributaria de emergencia a las mayores fortunas del país y a los grandes grupos económicos.
  • Que se establezca una fijación de precio a los productos esenciales, evitando y sancionando la inaceptable especulación y abuso que se ha generado en esta etapa de crisis.
  • Que las medidas de protección ante COVID-19 abarquen a la mayor cantidad de población, respaldadas con acciones efectivas y campañas de información que incentiven a las personas quedarse en sus hogares y cumplir con las cuarentenas.
  • Que los trabajadores de salud cuenten con todos los recursos posibles y excepcionales para atender a la población y, a la vez, garantizar el cuidado de sus vidas y su integridad en su labor trascendental para el enfrentamiento diario del coronavirus en postas, hospitales y clínicas.
  • Que las comunidades rurales afectadas por la crisis hídrica reciban el suministro de agua acorde a los estándares de la Organización Mundial de la Salud. En este mismo sentido, proponemos la nacionalización progresiva de este suministro vital para la vida humana, así como para nuestro país y sus ciudadanos.
  • Que la información entregada por la autoridad sea transparente en todas sus dimensiones a fin de adoptar decisiones oportunas y eficaces y, a la vez, entregue seguridad a toda la población y disminuya la incertidumbre comunicacional.
  • Que cese la represión hacia pobladores y comunidades que claman por soluciones a sus angustiantes necesidades.

Manifestamos nuestra convicción de que esta profunda y severa crisis sanitaria, económica y social debe ser la oportunidad para superar el estilo inconducente de un gobierno que busca “enemigos poderosos” e instala un clima de “guerra” y de “batallas” cuando la crisis está desatada. Proponemos pasar a una acción coordinada, solidaria y articulada que proteja a la sociedad entera, cuide a los más desprotegidos y construya un nuevo Chile con seguridad social, protección sanitaria y bienestar compartido para todas y todos quienes habitamos en nuestro país.

La crisis ciertamente va cimentando una catástrofe social, que genera hambre, dolor y sufrimiento en las personas y no estará exenta de tragedia, pero es también una oportunidad que tenemos como sociedad de transformar el injusto y abusivo sistema que se había instalado por décadas como la “normalidad”. Hoy es un tiempo de hacer aflorar la humanidad, la conciencia social, el anhelo de justicia, el respeto, el sentido de comunidad. Esa será nuestra fuerza como pueblo, la unión y solidaridad que tenemos que desarrollar y desplegar en este tiempo de emergencia. Es eso lo que queremos alentar y a lo que nos comprometemos.

Mario Aguilar, Presidente Nacional Colegio de Profesoras y Profesores

Jorge Sharp, Alcalde de Valparaíso

Luis Mesina, Vocero Nacional Coordinadora No + AFP

Anita Tijoux, Música

Gabriel Salazar, Historiador, Premio Nacional de Historia 2006

Aline Kuppenheim, Actriz

José Pérez, Presidente Nacional ANEF

Victoria Peralta, Educadora de Párvulos, Premio Nacional de Educación 2029

Gonzalo Durán, Alcalde de Independencia

Maite Descouvieres, Presidenta Colegio de Sociólogos

Anita Román, Presidenta del Colegio de Matronas y Matrones de Chile

Natalia Castillo, Presidenta Colegio de Periodistas

Rodrigo Mundaca, Secretario General MODATIMA

Paulina Hunt, Actriz y Dramaturga

Jorge Baradit, Escritor

Sandra López, Vocera de EVEP inicial, Dirigenta Aprojunji RM

Emilia Scheneider, Presidenta de la FECH

Doris González, Vocera Nacional UKAMAU

Rodrigo Ruíz, Antropólogo, Alcaldía ciudadana Valparaíso

Ana María Gazmuri, Actriz, Directora Ejecutiva Fundación DAYA

Judy Valdés, Vocera de Centro de Padres Liceos y Emblemáticos y Escuelas

Básicas

Miguel Angel Araneda, Presidente Confederación Nacional de Asistentes de la

Educación de Chile (CONAECH)

Andrés Giordano, Presidente del Sindicato de Starbucks

Claudia Muñoz, Presidenta Sindicato de Profesionales y Técnicos Aguas Andinas

Berta Espinoza, Académica universitaria, ex Jefa de Carrera Educación Parvularia

UCV

Ivonne Fontaine, Magíster en Educación, académica universitaria

Carlos Felipe Villa, Periodista, corresponsal La Opinión TV Morelos de México,

Consejero RM Colegio de Periodistas

Margarita Pastene, Periodista, ex Presidenta Colegio de Periodistas

Cristóbal Labra Bassa, Concejal comuna de San Joaquín