Integrantes de Delight Lab temen por su integridad física y solicitaron “el apoyo de la comunidad cultural y de quienes comparten los valores democráticos y respeto a los derechos humanos”.

Joaquín González.Periodista.20/05/2020. Los integrante del colectivo visual Delight Lab, autores de la proyección de la palabra “Hambre” en uno de los gigantes muros del edificio de la trasnacional “Telefónica”, denunciaron este día que “estamos siendo víctimas de amenazas, amedrentamiento, hackeo y censura: tememos por nuestra integridad física y solicitamos el apoyo de la comunidad cultural y de todos aquellos quienes comparten los valores democráticos y el respeto a los derechos humanos”.

El lunes 18 ese colectivo audiovisual proyectó la palabra “Hambre” en el edificio ubicado en avenida Providencia y avenida Bustamante, a una cuadra de la Plaza Dignidad,  “como un modo de promover la ayuda a personas que están sufriendo esta crisis en Chile”.

La iniciativa artística visual se expandió como un torrente por las redes sociales, apareció en reportes gráficos de la prensa y las cientos de personas que pasaron por ahí pudieron ver la imagen de la palabra claramente posicionada.

Hoy, el grupo denunció que “el pasado domingo 17 de mayo nuestra cuenta de instagram (principal plataforma de difusión de nuestro trabajo) fue hackeada, impidiendo su acceso…Posteriormente fue borrada, por lo cual tuvimos que crear una nueva cuenta”.

En un comunicado distribuido este miércoles, se indicó que el día que pusieron la palabra “Hambre”, “recibimos una serie de emails, mensajes personales, ataques e insultos a través de redes sociales e incluso cuentas privadas. Además, subieron fotos nuestras, que incluían nuestro rut, direcciones y otros datos privados. No reproduciremos acá el calibre de los insultos y groserías recibidas, pero nos advertían que nos ‘cuidáramos’ y que si seguíamos  haciendo nuestro arte sufriríamos las consecuencias”.

Se agregó que “a esto se suman las inaceptables palabras del diputado RN, Diego Shalper, quien nos trató de ‘miserables’ y pidió que se investigara y persiguiera a quienes estaban detrás de las proyecciones lumínicas porque responderíamos a una ‘ideología y agenda política, violencia incluida’”.

Hubo un hecho que entre ayer y hoy se informó en varios medios, de un camión, escoltado por dos autos particulares, que se puso en la avenida Providencia, sin control de parte de Carabineros en medio de la cuarentena obligatoria, y que tenía gigantes focos que lanzaron franjas de luz sobre la palabra “Humanidad”, también proyectada en la fachada del edificio de la “Telefónica”, para que no se viera, en una acción de censura.

Sobre eso, el colectivo Delight Lab señaló que el martes 19 de mayo, “mientras realizábamos otra proyección, de la palabra “Humanidad”, aparecieron unos focos blancos, desde un camión especialmente habilitado y protegido por Carabineros, iluminando la zona de manera de hacer ilegibles los mensajes, en un inaceptable acto de censura y atentado a la libertad de expresión”.

En el texto se sostuvo que “es evidente que esto obedece a una operación previamente concertada que pone en riesgo nuestra integridad física y vulnera nuestros derechos, por lo cual estamos interponiendo un recurso de protección. Además, por otro lado, reafirma el impacto social de lo que hemos hecho”.

En el comunicado, firmado por Octavio Gana y Andrea Gana, se expresó: Como artistas, avalados por toda nuestra conocida trayectoria, lo que menos podemos pedir es que la autoridad cumpla con protegernos y lo que pacíficamente hacemos, sancione a los responsables y aclare estos hechos a la brevedad. Nuestra acción de arte, lejos de ser un delito, ha sido visto por la mayoría de la gente (eso está consignado vastamente en la prensa) como un acto humanitario y sensible del duro momento que vivimos”.

Quiénes son

Sobre sus actividades explicaron: “Somos Delight Lab, un estudio lumínico audiovisual con más de 11 años de trayectoria que trabaja en el ámbito de la cultura y las artes. Nuestro trabajo responde a una profunda sensibilidad artística y humanitaria y, en particular, ante las crisis sociales y ambientales que ocurren en Chile y en el mundo, hemos querido expresar creativamente, de manera pacífica y silenciosa, una sensibilidad universal sólo utilizando la luz.

No tenemos ninguna afiliación política, trabajamos autónomamente desde el arte y es desde nuestro rol de ciudadanos-artistas que hemos realizado una serie de intervenciones lumínicas, muchas de las cuales han sido ampliamente difundidas por los medios de comunicación y las redes, sobre todo las realizadas sobre la fachada del edificio de la Telefónica en los últimos meses”.

Meses antes, una de las irrupciones visuales de Delight Lab se proyectó en uno de los edificios justo en frente de la Plaza de la Dignidad, en medio de la revuelta del año pasado, con el rostro del comunero mapuche Camilo Catrillanca y la frase “Que su rostro cubra el horizonte”, del poeta Raúl Zurita.

La reacción de la derecha

Ahora, algunos se enojaron al ver la palabra “Hambre”. En la derecha. Y al parecer entre autoridades gubernamentales y, quizá, regionales o municipales. La operación de censura tiene evidente respaldo de alguna autoridad.

Pero no solo eso. Enterados de la irrupción visual de Delight Lab, integrantes del ultraconservador Instituto ResPública, quisieron dar la espalda a la palabra “Hambre” y proyectaron en el mismo muro gigante la palabra “Solidaridad”. Una institución que alaba el pensamiento del Papa Juan Pablo II y Ronald Reagan y defiende posturas de la ultraderecha nacional e internacional.

En tanto, el diputado de RN, Diego Shalper, amenazó con acciones legales, dijo que esas irrupciones visuales alientan la violencia y a él se estaban sumando otros parlamentarios y personeros de la derecha, porque se proyectaron las palabras “Hambre” y “Humanidad” en la fachada de un edificio.

Un nuevo episodio que da cuenta de lo que acontece en el país, donde en medio de la crisis sanitaria, social, laboral y económica se están repitiendo actos de censura, agresión a expresiones comunicacionales y artísticas e intimidatorios.