Peligro de que esa instancia, cuoteada políticamente, destituya a un diputado elegido democráticamente. Ministros del TC en conflicto de intereses por investigación de anomalías.

Hugo Guzmán. Periodista. 19/05/2020. El país está a unas 24 horas de saber si el Tribunal Constitucional (TC) dará un zarpazo al destituir a un diputado elegido democráticamente por los ciudadanos, y si lo hará con algunos de sus integrantes cuestionados por conflicto de intereses ya que son indagados por anomalías en la tramitación de causas en esa entidad.

El caso es del parlamentario del Partido Comunista (PC), Hugo Gutiérrez, quien precisamente presentó hace un tiempo una querella por cohecho y prevaricación  contra dos integrantes del TC, Iván Aróstica y José Ignacio Vásquez, después de que la presidenta de ese organismo, María Luisa Brahm, hablara de situaciones “al límite de la corrupción” por atrasos incomprensibles en casos que debía ver el Tribunal.

Como lo señaló una declaración del Comité Regional de Tarapacá del Partido Comunista, existe un “conflicto de intereses de los miembros del TC, ministros Aróstica y Vásquez, los que se encuentra bajo investigación por los delitos de cohecho y prevaricación interpuesto por el diputado Gutiérrez, basados en las declaraciones públicas de la ministra María Luisa Brahm, presidenta de dicho organismo”.

Así, se instala una situación al menos enrarecida ya que Aróstica y Vásquez deberán votar por la destitución o no de Gutiérrez.

Según informaciones de prensa y de abogados, muchas de las causas en que hay o hubo atraso en el TC, tienen que ver con delitos de violaciones a los derechos humanos.

 La sombra del cuoteo

Otra situación enrarecida es que el TC, en los hechos, está conformado en base a un cuoteo político, determinado por el binominalismo político impuesto a inicios de la transición pos dictadura, lo que hace presumir una situación política e ideológica desventajosa para el diputado del Partido Comunista.

Existe el peligro que algunos integrantes del TC más que actuar por consideraciones legales o constitucionales, se inclinen por posturas ideológicas y políticas.

Es así, que desde la Bancada Parlamentaria del PC, se señaló que “el Tribunal Constitucional chileno es el único en el mundo que puede llegar a destituir a un diputado democráticamente electo, pero además ha sido el guardián de la herencia pinochetista estampada en la Constitución de 1980”.

Además, se dijo que “nos parece, además, altamente inconveniente que el TC acelere el intento de destitución de un representante electo popularmente, en momentos en que varios de sus integrantes están cuestionados por posibles delito de corrupción.   Hoy las instituciones de nuestro país debiesen estar investigando a quienes han sido parte de la maquinaria que ha fomentado la impunidad,  indagando a quienes han ralentizado los procesos de búsqueda de verdad y justicia. Sin embargo, la premura es por resolver la destitución de un diputado que ha denunciado estas prácticas antidemocráticas. Esa es la real dimensión del problema”.

El motivo

El motivo de la acusación contra el diputado Gutiérrez, es que puso en redes sociales (RRSS) el dibujo “violento” de un niño hecho en medio de las acusaciones de violaciones a los derechos humanos y llamados a la guerra de parte del Presidente Sebastián Piñera, lo que tomó un grupo de parlamentarios de la alianza de derecha “Chile Vamos” como una “incitación al odio”.

Como ocurrió en muchas otras situaciones, los personeros de derecha desecharon las instancias propias del Parlamento para tratar y dirimir controversias, y se fueron directo al TC, donde tienen integrantes vinculados a su sector, para que se destituya al diputado comunista.

Lo subido a RRSS ocurrió en los vertiginosos y confrontacionales momentos del estallido social y cuando arreciaban memes, imágenes, rayados, papelógrafos, carteles, gritos, frases y cánticos en contra de Piñera, como aquel en medio del Festival de Viña del Mar de que era “asesino, igual que Pinochet”, y exigiendo “Renuncia Piñera”.

El mandatario había convocado a una “guerra contra un enemigo poderoso”, y en el país se registraban centenares de víctimas oculares, más de dos mil heridos, alrededor de 5 mil detenidos y se conocían cuatro informes nacionales e internacionales que acusaban graves violaciones a los derechos humanos en el país. La televisión, por ejemplo, difundía a diario dramáticas situaciones de violencia. En ese clima el niño hizo el dibujo que después Gutiérrez difundió.

Lautaro Carmona, secretario general del PC, entrevistado por Prensa Latina y Ahora Tv, cuestionó: “¿Cuál sería el delito de Gutiérrez? El dibujo de un niño, que él no solicitó ni hizo. ¿Qué motivo tiene el dibujo? Los noticieros de todos los canales de TV que mostraban la represión y declaraciones de ‘guerra contra un enemigo invisible y poderoso’ que reiteraba Piñera. ¿En esa línea Hugo Gutiérrez es responsable de la consigna que recorrió las calles, los estadios, recitales y el festival de Viña en que miles y miles gritaban ‘Asesino igual que Pinochet’? ¿Si un niño lo repite sería responsabilidad de Gutiérrez? Así podemos llegar a cualquier extremo”.

Desde el PC, en un comunicado, se señaló que se “ha recurrido al Tribunal Constitucional, un ente parte de la institucionalidad política vigente, severamente desprestigiado y carente de legitimidad popular y sin representación democrática”.

Se aseveró que “el diputado Hugo Gutiérrez tiene una historia amplia de defensa de los derechos humanos; que parte en la lucha contra de la dictadura de Pinochet, continúa en la década de los noventa, y se mantiene hasta hoy”.

El caso se verá en el Tribunal Constitucional este miércoles y la expectativa, en concreto, es si esa instancia, en medio de una situación de cuestionamiento y con integrantes sometidos a indagaciones, dará o no un zarpazo decretando la destitución de un integrante del Parlamento.