La diputada del Partido Socialista enfatizó que “en la situación actual la oposición hace propuestas, pero se ven aisladas, como de cada partido, no como propuestas en conjunto”.

05/2020.  ¿Cómo caracteriza la situación actual de la oposición?

Debemos ser autocríticos. Hemos actuado desde nuestras parcelas, desde nuestros propios espacios. Nos falta una estrategia de unidad. En la situación actual la oposición hace propuestas, pero se ven aisladas, como de cada partido, no como propuestas en conjunto. Lo que se espera de nosotros es una visión más conjunta.

¿Fue gravitante lo que ocurrió en la elección de Mesa Directiva de la Cámara de Diputados?

Sí. Quedó claro que nos falta mayor coordinación. Si había voces de alerta, faltó una conversación, sobre todo entre dirigentes de los partidos para que, precisamente, no ocurriera lo de la Mesa. Si había alertas de que personas que debían apoyar el acuerdo, no lo iban a hacer, autocríticamente hay que decir que faltó un papel de los liderazgos desde los partidos para garantizar que no se nos cayera esa elección. Para la gente que nos mira quizá no tiene mucha importancia la directiva de la Cámara, en un escenario del Covid-19, pero sí tiene importancia cuando el gobierno quiere aplicar medidas que apuntan a no proteger a los trabajadores y sí a la economía.

¿Dónde situaría, en este cuadro, los desafíos del conjunto de la oposición?

Lo que se espera de nosotros es un trabajo de conjunto. En la oposición hay diferencias, y eso no es malo y es real, tenemos distintas miradas. Pero hay puntos comunes en torno de los cuales se requieren y se espera una coordinación. Sobre todo cuando vemos situaciones como que el gobierno quiere hacer volver a los trabajadores a una normalidad, poniendo en riesgo la salud y la vida de miles de ellos, donde importa más la economía y no la salud. Este gobierno nos quiere llevar a una normalidad, cuando todas las señales dicen lo contrario. La oposición tiene que sacar la voz, de manera unida, es el momento que dejemos las diferencias de lado y actuemos de manera conjunta y con fuerza.

Surgieron voces de no realizar el plebiscito por nueva Constitución, de dejar de lado el proceso constituyente.

Aquí la voz del Colegio Médico, de la Sociedad Epidemiológica, de expertos, es súper importante. Por supuesto que van a existir voces mañosas que no solo van a querer postergar, sino interrumpir el proceso de plebiscito, y no estamos de acuerdo con eso. Si hay condiciones sanitarias negativas, se hará el análisis. Pero la nueva Constitución sigue siendo una prioridad país. Lo hemos visto en esta etapa, a propósito del derecho a la salud, el papel del Estado, de las facultades de los legisladores que hoy no las tenemos. Hay puntos como este híper presidencialismo que tenemos que terminarlo y consagrar la salud como un derecho de los ciudadanos, que a la luz del coronavirus quedó claro que es un debate que debemos dar. El plebiscito se podrá postergar por condiciones sanitarias, pero sí o sí debemos tener una nueva Constitución para el país.

 

ENTREVISTA. Guillermo Teillier: “Superar las desconfianzas y deslealtades”

Presidente del Partido Comunista sostuvo que la oposición debe “buscar objetivos comunes” y “ser más proactiva en su relación con el mundo social”.

05/2020. ¿Cómo mira este primer trimestre, en medio de la pandemia, la situación de la oposición?

La oposición política y en especial la social, han hecho propuestas muy válidas para contrarrestar la pandemia del Covid-19. El gobierno, sin decirlo, ha tomado algunas,  pero de manera insuficiente y, a mi modo de ver, de manera contradictoria y sin un sentido claro de prevenir consecuencias, como las aglomeraciones de personas, o en cuanto a la supervivencia de las familias. Sus aportes son pobres. No ha querido, por ejemplo, determinar un ingreso digno superior al salario mínimo, de emergencia, para todas las y los trabajadores, sean dependientes o informales, sino que lo hizo por tramos y con una mala distribución no acorde con la urgencia y mezquinando platas que el Estado puede disponer. En las encuestas se trasluce que ni el Presidente ni el gobierno son bien evaluados por la opinión pública en su cometido para enfrentar la pandemia. Ello no quiere decir que la oposición esté mejor, aparece casi sin iniciativa. Porque no está unida tras ningún objetivo concreto, porque no hace valer su mayoría en el Parlamento y se deja arrastrar por la mala gestión del gobierno que impone su agenda. No es cosa de colaborar o no colaborar, sino de que las cosas se hagan bien, de acuerdo a lo que la ciudadanía está demandando, que se ponga en primer lugar la salud y la vida por sobre los intereses economicistas de una minoría privilegiada.

Ligado a ello, ¿dónde aparecen los principales desafíos u objetivos de la oposición?

Buscar objetivos comunes. Superar las desconfianzas y deslealtades, como las que se produjeron en la elección de la Mesa de la Cámara, ser más proactiva en su relación con el mundo social. Unidad para el Cambio, que ha ido conformando un bloque opositor junto a otras fuerzas que no están en la ex Concertación ni en el Frente Amplio, está llegando a objetivos comunes, con una mirada abierta al diálogo con otros referentes políticos. Haremos todos los esfuerzos para que ello fructifique.

¿Cómo se ve el escenario y el itinerario en relación al plebiscito por nueva Constitución? Algunos están por desechar ese proceso.

La postergación del plebiscito que debía realizarse este 25 de abril, no significa la renuncia a este objetivo tan sentido por la ciudadanía. Al contrario, deja más clara la necesidad de una nueva Constitución para cambiar el modelo que nos rige hasta hoy, de desigualdades e injusticias que son rechazadas por la mayoría de chilenos y chilenas. La pandemia dejó al desnudo las falencias del neoliberalismo, que como capitalismo salvaje, se nos impuso. Al respecto, el Partido Comunista entregó una serie de propuestas para enfrentar la crisis económica, con una mirada más democrática, de justicia social y progresista. Para que estas propuestas sean acogidas, es necesario avanzar en una convergencia política y social, que sirva de base para cualquier acuerdo electoral. Hay que observar la evolución de la pandemia, pero en octubre debiera existir mejores condiciones. Lo único que no aceptaremos es la postergación indefinida, que es lo que quieren algunos sectores de derecha para burlar el sentir popular y mantener la actual Constitución y el l modelo sin cambios.