Es imprescindible que el pueblo de organice, encuentre respuestas propias, la colaboración comunitaria, y se proteja con disciplina y consciencia ante el avance del coronavirus.

El Siglo. 16/05/2020. En el actual escenario del país, es insoslayable fortalecer la solidaridad a nivel barrial, comunitario, comunal y en cada espacio de convivencia de la población.

Eso es imprescindible dadas las deficiencias en las capacidades del Estado, de los municipios, organismos públicos, y frente a las erráticas y atrasadas políticas establecidas por el gobierno ante la crisis sanitaria y social.

El pueblo debe apoyar al pueblo. La solidaridad consciente, humana y desinteresada se puso a la orden del día, sobre todo en los territorios, en las zonas donde se concentran las familias de trabajadores, pobladores, comunidades rurales e indígenas, los sectores vulnerables -que no es otra cosas que los sectores pobres del país-, y las comunas y localidades populares.

Eso se puede materializar, y ya se está expresando, en el acopio solidario, las ollas comunes, la compra colectiva, armado de canastas de alimentos y productos de aseo, cuidado comunitario de niñas y niños, de los adultos mayores.

En esta línea es imprescindible promover el autocuidado, la higiene (lavado de manos, uso de mascarillas, mantención de la distancia social, evitar aglomeraciones), la atención ante problemas de salud y, sobre todo, posible aparición de síntomas de la Covid-19.

Con todos los problemas que de esto se deriva, hay que mantener la actitud de no salir de las casas y quienes estén obligados a hacerlo, tomar todas las medidas sanitarias establecidas. Es necesario respetar las cuarentenas obligatorias establecidas, y asumir cuarentenas voluntarias en cada lugar del país.

Este es un momento -más allá de la presencia de militares o carabineros, de órdenes del gobierno- de aplicar la disciplina social y reforzar la consciencia social de cada persona.

Dadas las confusiones, precariedades, déficits, decisiones atrasadas, postergación de sectores populares, medidas negativas en lo laboral de parte del gobierno, es imprescindible que el pueblo de organice, encuentre respuestas propias, potencie la solidaridad y la colaboración comunitaria, y se proteja con disciplina y consciencia ante el avance del coronavirus.

El pueblo debe actuar más por convicción y solidaridad que por medidas autoritarias o formales. Es de esos momentos en que no solo el pueblo apoya al pueblo, sino que el pueblo se protege y toma las medidas para enfrentar una situación como esta pandemia.