Seguirán las campañas publicitarias del retail, las cadenas de farmacias, laboratorios, Isapres, clínicas, AFPs y otros monopolios que siguen con sus negocios siempre en alza.

José Luis Córdova

Periodista

04/05/2020. ¿Cuál sería la nueva normalidad -o el “retorno seguro”- que plantea el gobierno para la televisión chilena? Según CHV tuvo pérdidas por más de 16 mil millones en 2019, TVN tuvo más de 12 mil millones, Canal 13 pérdidas por 6 mil 499 millones, La Red y TV+ tuvieron pérdidas por $5.529 millones y $182 millones, respectivamente. Mega es el único Canal que tuvo utilidades por $183 millones. Todo ello en el ejercicio financiero del año pasado, antes del estallido social y la pandemia.

Tras estos dos acontecimientos se dice que la gente volvió a ver televisión, Mega lideraría la audiencia con 8,4 puntos y Canal 13 con 4,4 puntos pero todos se quejan de una fuerte baja en la inversión publicitaria que afectaría a todos los medios de comunicación. Extraña cosa porque la industria del retail, las cadenas de farmacias y laboratorios, junto a los delivery, son las empresas que más están ganando a través de las compras on line.

¿Cómo será esta nueva normalidad que se anuncia? Probablemente por largo tiempo seguiremos soportando la extensión de los matinales a prácticamente todo el día, con “despachos en directo”, las cadenas del Presidente, los informes del Ministerio de Salud; los especialistas como panelistas, alcaldes, Francisco Vidal y los doctores Sebastián Ugarte, Juan Luis Castro y Enrique París como invitados permanentes.

Conductores (as) y animadores (as) han ganado espacio comentando, haciendo juicios de valor, elaborando teorías y opinando a destajo desde la ignorancia hasta la torpeza. Naturalmente que los noticiarios se dedican en un 99% a informar sobre el curso de la pandemia en el mundo y en nuestro país, haciendo hincapié en casos dramáticos para despertar el morbo, el sensacionalismo y la compasión de los televidentes.

En vísperas de la implantación de la cuarentena en Recoleta y a propósito de la caótica situación en La Vega -sin control sanitario ni policial- los canales se fueron al cuello del alcalde Daniel Jadue, responsabilizándolo de la aglomeración desatada, pese a que la autoridad comunal denunciaba -una y otra vez- la falta de diálogo y de coordinación con el gobierno central para impedir este atentado a las medidas sanitarias y de orden impuestas por defensa y salud en el marco del estado de excepción por catástrofe.

Pero lo más grave es la decisión de los canales de reducir personal. La rebaja de sueldos a los “rostros” en general ha sido de mutuo acuerdo, no así el listado de “desvinculaciones” que no se ha consultado siquiera con los respectivos sindicatos. Respecto a acogerse a la mal llamada ley de “protección del empleo” hay que considerar que muchos técnicos y administrativos trabajan para empresas contratistas que no les descuentan el seguro de desempleo, por lo tanto no tendrán derecho a acogerse a la suspensión del contrato.

En tanto, un notero de Canal 13 sufrió en carne propia la represión de los periodistas en la Plaza de la Dignidad y transmitió desde un furgón de carabineros su propia detención, junto a otros colegas. En Valparaíso corrió peor suerte el presidente del Colegio de Periodistas en esa Región, Danilo Ahumada, quien enfrentará una demanda de la Intendencia aunque la Fiscalía consideró ilegal su detención el 1 de mayo.

Esta es la triste realidad de la “nueva normalidad” en la televisión chilena. Es decir, aún peor. El “retorno seguro” pareciera ser sin vuelta alguna para sus trabajadores y tampoco para los ansiosos televidentes, un público cautivo. Mientras, seguirán las campañas publicitarias del retail, las cadenas de farmacias, laboratorios, Isapres, clínicas, AFPs y otros monopolios que siguen con sus negocios siempre en alza, hasta para repartir dividendos entre los grandes poseedores de acciones.

La joven colega Marilyn Pérez del matinal “Bienvenidos” mostró inequívocamente la pauta recibida de la productora al dejar hablando sola a una persona adulto mayor que reclamaba por una licencia médica en la fila para ingresar al centro comercial Apumanque. Consideró más importante la llegada al sitio del alcalde Lavín que las justas demandas de la gente. Es decir, la antigua normalidad de siempre.