El desafío a enfrentar es a través de qué políticas el movimiento popular, restringida como está la movilización, logra incidir en pos de los intereses del pueblo.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

29/03/2020. La actual crisis sanitaria que padece la población de  nuestro país tiene sin duda similitudes en sus efectos con la situación de otros países, pero en nuestro caso, llega en medio de la mayor expresión política-social anti-neoliberal que el país ha vivido en los últimos treinta años. La superposición de ambos fenómenos genera un cuadro de incertidumbres en a lo menos dos dimensiones:¿cuál es la conducta a asumir en estos momentos?, ¿cuál será el desenlace de esta crisis?.

Lo necesario de entender es que la actual situación desde el gobierno de derecha se enfrenta insistiendo en los mecanismos y criterios del actual Estado y en consecuencia, favoreciendo a una minoría de la población en menoscabo de las mayorías. El desafío entonces a enfrentar es a través de qué políticas el movimiento popular, restringida como está la movilización por la situación sanitaria en comento, logra incidir en pos de los intereses del pueblo en el ahora y cómo no se desvirtúa el objetivo estratégico que pasa por la superación de este modelo neoliberal agotado, para lo cual un primer elemento es lograr cambiar la actual constitución. Porque es casi de consenso decir que superada la actual crisis sanitaria la situación resultante marcará diferencias cualitativas con lo hoy existente, lo clave es incidir en lo que será el nuevo escenario.

También es cierto que la crisis tiene dimensiones económicas y sociales, entre otras. En lo social, es nítido el intento del gobierno por cargar a las espaldas de los trabajadores el costo. El vergonzoso reciente dictamen de la Dirección del Trabajo así lo demuestra. Pero derivado de la precariedad del trabajo, son cientos de miles los trabajadores por cuenta propia que ni siquiera tienen el recurso del seguro de cesantía al cual recurrir en estos momentos. Es el Estado, cuyo ejecutor es el gobierno de turno, quien debe administrar medidas que no sean un mal parche para las carencias actuales- como lo es por ejemplo la prórroga para pagar los servicios básicos o miserables bonos de cincuenta mil pesos- con medidas que posibiliten a los sectores más afectados enfrentar la actual situación. Estamos en un cuadro económico complejo, donde la pequeña empresa, que aporta con un nivel significativo de empleos, recibe únicamente paliativos pero no soluciones reales.

El comportamiento de la economía habla del agotamiento del modelo. El año 2019, 10 de los 12 meses las exportaciones de cobre estuvieron bajo lo presupuestado. Este trimestre el precio del cobre ha caído en 70 centavos de dólar la libra y según don Álvaro Merino, gerente de estudios de SONAMI “cada centavo de dólar promedio anual que cae la cotización del cobre disminuyen los ingresos por exportaciones en US$125 millones y el fisco en US$60 millones por concepto de excedentes de Codelco y tributación de la minería privada”. Este es uno de los factores que explican la caída en la participación de las exportaciones en el PIB de un 31,9% a un 24,7% en los últimos 10 años, aportando en promedio entre un 0,2 a 0,3 al crecimiento anual. Ha sido el sector exportador de frutas el más dinámico, más que por aumento de volúmenes, por incremento en los precios. Pero la actual epidemia afectará al 38% de los productores de este sector. Complementado este cuadro con la volatilidad de los mercados financieros, con tendencia a bajas pronunciadas, el cuadro global de la economía obliga a plantearse nuevos paradigmas.

El gobierno pretendió controlar el estallido social recurriendo principalmente a una represión salvaje. Dado el nuevo cuadro de crisis, la derecha gobernante busca a través de la manipulación y control de la información recuperar la iniciativa política. La información de la TV abierta adquiere mayor importancia en cuadros de aislamiento social como el obligado por las actuales condiciones sanitarias. Frente a esto, la comunicación a través de redes sociales puede ser un antídoto si tiene algún grado de direccionalidad y en ese espacio tod@s l@s militantes del movimiento popular podemos jugar un rol. Se debe considerar que la derecha está usando a sus alcaldes en una operación mayor de reposicionamiento, junto con la adopción de medidas, en teoría en apoyo a la población, pero que dejan sin recursos operativos principalmente a los municipios dirigidos por alcaldes opositores (por ej. La postergación de pago de los permisos de circulación) Descentralizar el uso de recursos, acentuando su empleo en los municipios más modestos, así como autorizar el  uso del 5% de los fondos regionales considerado para situaciones como esta, que son de emergencia, para que sean ocupados de acuerdo a las políticas definidas localmente por los CORE, son medidas mitigatorias más efectivas para enfrentar la crisis, sin perder jamás de vista que lo que se avance será producto de la movilización popular, que en este período adquirirá otras formas, pero que por ser necesario que siga presente , siempre debemos incentivarla.