Científica Cecilia Hidalgo: “Hay que tener la respuesta de test de coronavirus lo más rápido”. “Aumentar la detección y respetar la cuarentena, eso es lo más importante”.

Yani Aguilar Paulsen. Periodista. Arica. 28/03/2020. En estos tiempos de crisis causada por el avance del coronavirus, resulta esencial contar con información veraz y el conocimiento de expertos que informen realmente sobre lo que está sucediendo y lo que está por venir con el avance de la pandemia más grande del momento. Una de las principales científicas del país, Cecilia Hidalgo, quien es una de las voces más prestigiadas nos centra en lo que es importante saber.

Bioquímica de profesión, fue la primera mujer chilena en doctorarse en ciencias, obtuvo el Premio Nacional de Ciencias Naturales 2006, es la actual presidenta de la Academia Chilena de Ciencias, ha integrado en distintos períodos Comisión Asesora Presidencial en Materias Científicas y la Comisión Ciencia para el futuro de Chile. Tiene presencia en directorios de sociedades científicas nacionales e internacionales, es la mujer experta en ciencias que le habla directo a los gobernantes, opina sobre la contingencia, es escuchada, y le “hierve la sangre” que se pierda el potencial que tiene Chile en investigación, habiendo muchos científicos muy activos.

¿Cómo describirías la situación que estamos viviendo en Chile con el Covid-19?

Estamos viviendo una situación muy dramática, y si nos guiamos por lo que ha pasado en otros países y si no tomamos medidas muy drásticas, la situación se puede poner muy complicada. Felizmente nos hicieron caso parcialmente y cerraron los lugares donde hay más casos de contagiados, que es algo que los científicos venimos pidiendo desde el pasado viernes 21 de marzo, en que solicitamos cuarentena nacional total.

Queda la sensación de que los científicos, académicos y médicos han discrepado con la autoridad política, el gobierno, por la falta de oportunidad con la que ha actuado en esta catástrofe nacional.

Te puedo decir que esto había que pararlo lo más rápido posible y por eso nosotros mandamos el 21 de marzo una carta que ahora ya tiene más de 2 mil 600 firmas al Presidente de la República, al Ministro de Salud y al Ministro de Ciencias, pidiendo la cuarentena total. Ahora han hecho la cuarentena parcial, lo que es mucho mejor que nada. Es una buena medida para tratar de frenar que se siga expandiendo el contagio desde las comunas donde había más casos de gente infectada.

¿Qué decisiones debiesen tomarse en este momento y qué impacto tendrían?

Aumentar la detección y respetar la cuarentena, eso es lo más importante. Tenemos que testear a mucha, mucha gente. Y no solo aumentar la detección, si no que acelerar la entrega de los informes, porque si te demoras 72 horas y en ese plazo la persona no sabe que está contagiada, depende mucho de su buena voluntad si se va a quedar aislada y no seguir contagiando.

¿No habría sido más fácil aplicar el test a toda la población y aislar solo a los contagiados, como lo hizo Corea?

No podemos hacerlo acá en Chile con los recursos que tenemos. Piensa que están reclutando a las universidades, a los laboratorios particulares para aumentar el número de test que pueden hacer. De ninguna manera podrían hacer 17 o 18 millones de test. Lo que sí es que hay que tener la respuesta de test Coronavirus lo más rápido posible.

Hubo cuestionamientos por el tiempo que se demoran en estar los resultados de este test.

Claro. Tenemos que tratar de tener el test con la repuesta más rápida posible. Al parecer la toma de muestra no es tan simple. Tiene que ser bien hecha, en condiciones estériles, que no se contaminen las muestras. No es llegar y hacerlo en el momento.

¿Qué nos dice la curva de Chile?

Ha estado aumentando de forma bien alarmante. Ya van miles de casos. Tomas Pérez Acle, entre otros, es un científico chileno que está estudiando la proyección de la pandemia en el país.

¿Hay científicos chilenos que están trabajando en este tema hoy?

Si. Están súper involucrados, dedicados a estudiar el virus, qué tipo de virus es, qué código genético tiene.

¿Cómo irá evolucionando esta pandemia, teniendo a la vista los casos de España, Italia?

En Italia y España tomaron las medidas bastante más tarde que  nosotros. En ese sentido hay que reconocer la relativa prontitud del gobierno.  Sin embargo, a mi me hubiera gustado que se hubiesen tomado medidas para instalar la cuarentena más pronto todavía, pero no lo han hecho mal comparado con lo que hicieron en Europa. En Alemania, en Rusia parece que se han puesto bien draconianos y tienen menos problemas.

¿Por qué ocurre esta pandemia, en términos biológicos?

Porque aparece una variante de un coronavirus que probablemente se transmitió a los humanos, no está muy claro si fue de los murciélagos o de otra especie, y contra el cual no teníamos defensa porque es una especie nueva. Es altamente contagioso, ese el problema que tiene, que es más contagioso que otros virus que hemos tenido en el pasado. Por eso hay que aislarse tanto, porque al principio incluso se decía que no estaba en el aire, y ahora parece que si está en el aire, por un tiempo no muy largo, pero sí puede estar. Es bien complicada la situación. Es un virus nuevo y por lo tanto no lo conocemos bien. Hay mucha gente estudiándolo en el mundo y como no tenemos defensas, porque generar vacunas tomaría un año y medio a dos años, hasta que sea de distribución masiva, estamos con las manos bien amarradas y lo único que nos queda es tratar de no contagiarnos, sobre todo la gente mayor.

¿Qué piensas que puede ocurrir, habrá muchos muertos?

En todo el mundo he escuchado cifras muy alarmantes y ya hubo y habrá una cantidad enorme de muertos; espero que acá en Chile no sea tan terrible. Hasta ahora todas las personas que han muerto en nuestro país tenían complicaciones de otras enfermedades, estaban en un estado fisiológico no muy sano, probablemente eso explica por qué no pudieron defenderse. Pero tenemos que ver qué pasa. El día que se muera una persona joven acá en Chile yo me voy a aterrar.

Con todo esto se verá alterado el funcionamiento y la economía del país, ¿se perderá el año académico, qué piensas tú?

Están haciendo todo lo posible en las universidades para no perderlo. Estamos todos trabajando en clases virtuales y comunicándonos con nuestros estudiantes para que no se pierda.

¿Y cómo se están desarrollando las clases a distancia, está funcionando?

Están funcionando bastante bien para la gente que yo conozco. Ahora, probablemente en otros lados la cosa sea distinta, más difícil. El problema es que cuando tú haces esto, supones que todos los estudiantes tienen acceso a un computador y a Internet en sus casas. Y ya están empezando a discriminar porque la gente de menos recursos no sé si tiene esa accesibilidad. Por ejemplo, estaban comentando que querían hacerles clases virtuales a la gente de Inacap, pero no todos tienen acceso. Una vez más caemos en nuestra increíble desigualdad, porque no todos podemos hacer lo mismo.

A propósito, para el estallido social en octubre pasado, tú diste una opinión acerca de cómo enfrentar la falta de justicia social, hablaste de gastar en ciencias. ¿Qué significa eso?

Me han criticado mucho por eso, la gente joven sobre todo. Yo estoy firmemente convencida que nuestro país tiene un potencial enorme en la gente que ha formado, tenemos mucho talento y lo estamos desperdiciando. Y tenemos que generar con ese talento conocimiento en muchas áreas, conocimiento que va  a redundar en beneficio de toda nuestra población. En ciencias sociales, en el medioambiente, en urbanismo, en todo lo que tú te puedas imaginar tenemos que generar más conocimiento. Tenemos gente preparada que no la estamos incorporando y la vamos a perder. Por eso insisto que nuestro país no puede quedarse tan atrasado y tiene que avanzar hacia un país más desarrollado, con más igualdad.

¿Significa en otras palabras aumentar el PIB en ciencias?

Tenemos un PIB realmente vergonzoso (0,38% del PIB), y lo he dicho en todos lados. Incluso el año pasado estaba revisando unos artículos de otras personas y me encontré con uno mío en El Mostrador que se llama “La Paradoja de Chile”, en que planteo que nuestros gobernantes dicen que tenemos que avanzar y que tenemos que apoyar la ciencia, pero no aumentan ni un peso más para lo que necesitamos.

En tu posición de Premio Nacional de Ciencias y presidenta de la Academia Chilena de Ciencias ¿has podido llegar al poder decisional, eres escuchada en ese plano?

En teoría sí. En mi calidad de presidenta de la Academia Chilena de Ciencias le mandé una carta al Presidente (Sebastián) Piñera cuando recién empezó el estallido social, en que le planteaba esto que estoy diciendo: que si queríamos un país mejor para todos sus habitantes, en que hubiera mayor bienestar teníamos que invertir en generar conocimiento y aplicar ese conocimiento, y para eso necesitamos más recursos, así tal cual se lo planteé. Me contestó como a la semana, pero me llegó la respuesta como un mes y medio después, no sé por qué.

Y ¿qué contestó?

Me decía que me encontraba razón y que iba a hablar al respecto con el Ministro de Ciencias.

¿Cuál es la realidad de los científicos en Chile, cuántos tenemos?

Tenemos una deuda pendiente pues no hemos puesto al día las cifras; yo lo quiero hacer en la Academia de Ciencias, pero dadas las circunstancias no sé cuando lo podremos hacer. El año 2005 fue la última vez que nos contamos. Más o menos, si juzgas por los proyectos Fondecyt regulares, que son investigadores principales y con cada uno de ellos habrá unos tres asociados, más o menos, te diría que tenemos como 6 mil o 7 mil científicos, que es una cifra pero muy inferior a la que tienen los otros países de la OCDE; ocho veces inferior. De acuerdo a cifras del Banco Mundial del año 2016, Chile tenía 494 científicos por millón de habitantes, es decir,  en total 8 mil 700 aprox; Argentina tenía a esa fecha 73 mil aprox; y España 125 mil aprox. Una de las cosas que a mí me angustia de nuestro país es que con plata de todos los chilenos hemos enviado miles, miles de personas jóvenes a formarse en el extranjero, ya sea a hacer un magister, un doctorado o un post doctorado en el programa Becas Chile y no generamos ningún programa de reinserción. Y, por otro lado, también hemos financiado aquí en Chile miles de becarios y tampoco les estamos abriendo la entrada ni al mundo académico, que yo creo está un poco saturado, ni al mundo privado, ni al gobierno, porque en el gobierno también debería haber científicos como hay en los países desarrollados. Estamos generando una debacle colectiva por no incorporar nuestro propio talento. Y hay gente que sí quiere volver. A mí me molesta cuando  a veces me dicen -“No, los mejores se quieren quedar afuera”-. Mentira, mucha gente quiere volver con estupendos currículos y no tiene donde.

En ese sentido fue arriesgada tu vuelta a Chile, estuviste muchos años en Estados Unidos.

Cuando volví tras 10 años en Boston, trabajé un año ad honorem la universidad, nadie me lo cree. Hay una estúpida creencia que me hace hervir la sangre cada vez que lo escucho: -“Ah, sí se volvió es que no era tan bueno, no le iba tan bien”-. Falso. Conozco gente con unos currículos extraordinariamente buenos que han vuelto al país. Yo cuando me volví tenía allá una posición estupenda, un sueldo envidiable, una casa fantástica, y decidí que no, que quería seguir aportando con mi trabajo en ciencia aquí en Chile y hacer una diferencia aquí.