Las críticas de Bárbara Figueroa, Claudia Pascual y diputadas. Precarización, no pago de horas extras, no considerar labores domésticas y de crianza, entre los señalamientos.

Equipo ES. Radio Nuevo Mundo. Valparaíso. Santiago. 25/03/2020. Finalmente el gobierno y la derecha lograron que se aprobara en el Parlamento el proyecto de ley para instalar el teletrabajo, trabajo a distancia o adaptabilidad laboral en el país.

Un elemento que ayudó al oficialismo fue la pandemia del coronavirus, ya que se resaltó la necesidad de las labores desde las casas. Pero dirigentes sindicales alertaron que ésta es una situación coyuntural y excepcional, en cambio el teletrabajo aprobado, si bien puede ser útil en algunos casos, traerá básicamente precarización laboral y afectará a cientos de miles de empleados y trabajadores, sobre todo jóvenes.

La aprobación en la Cámara de Diputados -ya se había aprobado en el Senado- fue por 88 votos a favor, 22 en contra y 1 abstención.

La aprobación fue celebrada por la derecha y los empresarios. En medio de eso, se produjo un episodio bochornoso cuando el Presidente Sebastián Piñera, ante una pantalla donde tenía enfrente a funcionarios de su gobierno, les dijo “aplaudan”, mientras él aplaudía en

La ministra del Trabajo y Previsión Social, María José Zaldívar, dijo que “estamos muy contentos de contar con esta herramienta significativa que va a permitir a los trabajadores desarrollar sus funciones de manera segura y con todos sus derechos. Es una nueva modalidad de trabajo que debe ser acordada por las partes y garantiza que los mismos derechos se respeten, se mantienen sus remuneraciones y todo lo que tiene que ver con insumos, computador, impresora, Internet, es de cargo del empleador, y eso queda establecido, así como también el derecho a desconexión”.

El subsecretario de la cartera, Fernando Arab, “El mérito de este proyecto es que otorga un marco normativo y regula el teletrabajo, porque hoy el teletrabajo depende de la buena voluntad de la empresa. Con este cuerpo legal se da certeza absoluta de cubrir condiciones de seguridad y garantiza la jornada y el derecho a desconexión”.

La ley entenderá por modalidad de trabajo a distancia “aquel pacto que faculta al trabajador a prestar sus servicios total o parcialmente, desde su domicilio u otro lugar o lugares distintos a los establecimientos de la empresa”. Teletrabajo, “cuando los servicios sean prestados mediante la utilización de medios tecnológicos, informáticos o de telecomunicaciones o bien cuando los servicios prestados deban reportarse mediante tales medios”.

“Generar condiciones de precariedad”

Frente a la aprobación de la ley de teletrabajo, la presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa, declaró que “hoy día, más bien dan la señal de que se está buscando por la vía de esta iniciativas de ley, más que proteger a los trabajadores, es generar condiciones de precariedad”.

En declaraciones a Radio Universidad de Chile, expresó que “hay una serie de materias que nosotros planteamos que nunca fueron incorporadas”. Expuso que la ley debería “cumplir con una red de protección social muy fuerte, porque cuando trabajas a distancia, primero tienes que asegurar el derecho a no vivir jornadas extenuantes, el derecho a la desconexión, que si bien está contemplado en el proyecto de ley, tiene que tener mecanismos de fiscalización”.

Sostuvo: “¿Qué pasa en el caso de enfermedades profesionales? De accidentes en el espacio donde este el trabajador, ¿eso va a estar protegido? La norma es difusa en cuanto a eso”. También se establecieron inquietudes respecto al tipo de contratos, pago de horas extraordinarias, si no se está contribuyendo al empleo informal, el pago de cotizaciones previsionales y de salud.

Bárbara Figuero enfatizó que “en la lógica del gobierno de modernizar la Dirección del Trabajo, cuando se discutió el finiquito electrónico, ¿qué certeza tiene el trabajador de que no primó el derecho del empleador por sobre el trabajador, si no va a tener que firmar o no va a tener que hacer clausulas presenciales? Tiene que haber garantía en la protección de derechos, sino es avanzar en precarización del trabajo”.

La diputada de Convergencia Social, Gael Yeomans, manifestó que “es momento de avanzar en más y mejores derechos para los trabajadores y no retroceder. Este proyecto se fue con dos grandes problemas: no tenemos límites de jornada laboral, ni derecho al descanso, ni pago de horas extras o incluso acceder a normas de higiene y seguridad en el trabajo. Para las mujeres no hay medidas para que ellas puedan trabajar desde su casa sin tener que hacerse cargo de las labores reproductivas o domésticas, porque sabemos la definición de roles que tiene esta sociedad”.

Karol Cariola, diputada del Partido Comunista, sostuvo que el brote de coronavirus se está utilizando políticamente para la agenda de gobierno, no pensando en la mayoría de los trabajadores.

Maite Orsini, legisladora de Revolución Democrática (RD), aseguró que “no estamos contra el teletrabajo”, sino que se rechazan vacíos de la ley y la posibilidad de abusos hacia los trabajadores.

“Trabajadores quieren resguardar su salud, pero no en precariedad”

La exministra de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Pascual, indicó que este proyecto ofrece teletrabajo con condiciones laborales precarizadas, especialmente a quienes en paralelo realizan labores domésticas y de crianza.

Claudia Pascual aclaró que los trabajadores quieren resguardar su salud, pero no en condiciones de mayor precariedad como las que ofrece el Gobierno en un contexto de pandemia mundial.

La dirigenta comunista sostuvo que el gobierno debiera acatar las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), respecto a fortalecer el rol de los Estados para enfrentar de mejor forma las contingencias globales.

Claudia Pascual afirmó que la superación del coronavirus y futuras crisis sanitarias pasa por reforzar el sistema público de salud y las políticas de seguridad social, tanto desde una perspectiva de derecho como de género.

La ex ministra llamó al gobierno a tomar el ejemplo del gobierno francés y otros países europeos que sin ser progresistas, han asumido medidas drásticas y situadas fuera del neoliberalismo para enfrentar la crisis económica, producto del Coronavirus.