Se ha reconocido hace un lustro, como medicina alternativa y complementaria, pero sobre todo como medicina tradicional indígena, a las medicinas practicadas en estas tierras.

Vicente Painel

Profesor e investigador mapuche

 22/03/2020. El Covid 19, como una gran cantidad de virus, se expande de manera exponencial, su gravedad parece concentrarse en un rango etario, como otros se concentran en otros rangos etarios, más la pandemia amenaza con colapsar el sistema de salud; parece ser aquello su gravedad más grave por así decirlo.  Sin embargo, también muestra en uno de sus límites, a la medicina occidental; entendiéndola como una oficialidad legal, de eventual rango policial, énfasis alópata, y tecnológica, con jerarquía profesional, etc.

En Chile, además, es una medicina curativa y no preventiva, es gobernada horizontalmente por una medicamentalidad podríamos concluir. En este borde, límite o frontera, se ha reconocido hace un lustro, como medicina alternativa y complementaria, pero sobre todo como medicina tradicional indígena, a las medicinas practicadas en estas tierras de antes de la República y la llegada de los españoles inclusive. En efecto, desde el universal científico, la medicina se comprueba por su efectividad, si cura-sana y o previene la enfermedad es medicina, punto. Un ejemplo de ello es el Foye Canelo -Drymis Winteri-, los antiguos lawentuchefe le pasaron el Canelo a la expedición de Francis Drake, al ver los síntomas del Escorbuto y sanaron a los marineros, el doctor que se llevó la fama era el Dr. Winter.

Hay que cuidar el agua como ser vivo, porque sin agua no hay bosque nativo, sin bosque nativo no hay sotobosque, no hay menoko, se seca el trayenko, se vacía el molfün de la mapu. Que haya florecido la Kila, hace que el soto bosque se extinga, se multiplica los ratones, el ciclo de la vida se interrumpe, y prosigue la debacle.

Occidente ha dejado de creer en el bosque hace mucho tiempo, con la revolución industrial, no utiliza la kila para el cerco o la herramienta. Los mapuche debemos wiñoycar…volver al feyentun, nguillatukar con venus, volver a consumir nuestros súper alimentos: la kinwa, el yuyo, el koyof, el nguulliu, el maqui, mate con poleo, volver a preparar el pisku…beber el agua pura y cristalina de la madre tierra que a borbotones brota de las vertientes, cual pecho de la madre… y reservar, a costa de quedarnos en las ciudades educando al winka que en cuarentena no puede ir a las comunidades a contaminar…Debemos cuidar a las comunidades, como los territorios puros y nobles desde los cuales puede renacer la vida. Debemos volver a creer en nuestra Ciencia, la Ciencia Mapuche, esa es la clave de todo, Nuestra Ciencia.