No sería bueno que los medios aventuraran en dar con las soluciones, repitiendo sin chequeo lo que se está propagando por las redes sociales o dando cabida a expertos poco fiables.

Margarita Pastene Valladares

Ex Presidenta Colegio de Periodistas de Chile

20/03/2020. La incertidumbre que vivimos a nivel mundial a causa de la pandemia provocada por el Coronavirus, ha puesto en jaque a los medios de comunicación. No cabe duda que no son los medios los que entregarán la solución para enfrentar la peste, pero sí les corresponde un trabajo prolijo en la búsqueda de fuentes confiables, fidedignas y reconocidas, para cumplir con su rol social y recuperar la confianza de la ciudadanía. 

No sería bueno que los medios aventuraran en dar con las soluciones, repitiendo sin chequeo lo que se está propagando por las redes sociales o dando cabida a expertos poco fiables. Sabemos que en nuestro país, la tarea informativa se torna más compleja aun, porque las fuentes oficiales, partiendo por el Presidente de la República y el Ministro de Salud, han sido francamente un verdadero desastre. Es más,  las fuentes gubernamentales se han convertido en un elemento distorsionador y de inseguridad que entorpece gravemente el trabajo periodístico. 

Por suerte, la solidez y claridad de la Presidenta del Colegio Médico, Izkia Siches que salió oportunamente a la palestra, en medio de la crisis,  otorgó a la prensa insumos relevantes y necesarios para reducir la incertidumbre de la ciudadanía, que urge por orientaciones claras y certeras. Los medios  han dado a la doctora Siches, el espacio necesario y su liderazgo sin duda que está consolidado, con merecido nivel de credibilidad. 

Sin embargo y en el marco de la complejidad que enfrentamos por esta pandemia, tenemos que reconocer que el coronavirus vino a confirmar que ya no es sostenible, ni aceptable, continuar con un modelo depredador, injusto: la fragilidad de nuestro sistema de salud, la precariedad laboral y la total indefensión del trabajo informal, ponen elementos ineludibles de reflexión que la prensa debe abordar, sin tapujos, ni ambigüedades. En eso, estamos al debe. 

La acción mancomunada de la prensa argentina, que optó por sumarse solidariamente a una campaña viral que instó a la población transandina a tomar las precauciones necesarias para evitar que más personas se contagien de coronavirus, tuvo impacto internacional, con titulares de portada idénticos en todos los diarios: Al Virus lo frenamos entre todos. 

Sin duda, que iniciativas como estas, demuestran la preocupación por la ciudadanía y el interés de contribuir a la toma de conciencia, desde los medios y las agrupaciones gremiales de periodistas y comunicadores/as. No obstante, más allá de campañas fortuitas y que hasta se podrían imitar, lo que necesitamos de la gran prensa en Chile, es tomarse en serio la tremenda responsabilidad que tienen hoy, porque todos y todas hemos constatado que nuestro país requiere de un gran cambio estructural social y político. Nada justifica ya tapar el sol con un dedo.  

Sabemos que hay quienes pretenden amparar a toda costa el entramado de concentración de poder económico, político e ideológico de las grandes empresas y los grandes medios, aun cuando el país esté reclamando desde todos los sectores, que se requiere un cambio profundo, y, dicho sea de paso, no sólo desde el punto de vista económico y político, sino también desde el sistema informativo.