Se constata un extendido y vitalizado movimiento feminista diverso y masivo.

El Siglo

04/03/2020. A pesar de haber luchado constantemente por cada uno de sus derechos que fueron conquistados, las mujeres han sido excluidas, omitidas, invisibilizadas, marginadas, violentadas y ocultadas, las mujeres son parte indisoluble y vital de la historia y la vida de estos territorios, desde las batallas indígenas, independentistas, emancipadoras, antidictatoriales, por la soberanía y la democracia.

A lo largo de 200 años las mujeres en Chile tuvieron dobles luchas, incorporando a las reivindicaciones sociales, laborales y democráticas, demandas como el derecho al trabajo y un salario equitativo, el derecho al voto y la representación política, el derecho a decidir sobre su cuerpo y a exigir el fin de todo tipo de violencia contra ellas, terminar con la asignación de roles establecidos por el machismo, el patriarcado, el Estado y la sociedad, defender sus opciones sexuales, y demandar el respeto a su participación y capacidad de decisión en distintas esferas de la sociedad.

Las mujeres fueron y son protagonistas de luchas decisivas por derechos sindicales, sociales, democráticos, económicos, culturas y humanos, lo que incluyó batallar porque sus voces fueran escuchadas y sus demandas resueltas.

En estos tiempos, y en medio del crecimiento de la movilización social y ciudadana, se constata un extendido y vitalizado movimiento feminista diverso y masivo, que irradia energía, liberaliza y refuerza la exigencia de los derechos de las mujeres. Este movimiento llegó a tener un alcance internacional.

Las mujeres no solo son la mayoría de la población chilena, sino que juegan un rol decisivo en el desarrollo del país, en las reivindicaciones por una mejor calidad de vida para todos y todas, y en avances de la cultura, la ciencia, la educación, la producción, entre otros ámbitos.

El poder de las mujeres es cada día más latente y tiene un efecto determinante en avanzar hacia una sociedad más justa, democrática y equitativa.

Seguramente las movilizaciones de este mes de marzo, y las que vendrán durante el 2020, serán otra comprobación de todo aquello.