Tener presente siempre ocho Principios declarados en solemne Proclama, es desafío gubernamental y político y responsabilidad ética y humanitaria de los 34 Estados Miembros.

Jorge Vera Castillo

Analista

04/03/2020. Singular identidad de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) es reunir a 34 Estados de la Región – “Nuestra América” -, por primera vez, sin Canadá y Estados Unidos de Norteamérica. Notable diferencia histórica con aquella conocida como “Unión Panamericana”, de 1890 a 1948, y con actual y nefasta Organización de Estados Americanos (OEA), desde 1948.

CELAC se constituyó en Caracas los días 2 y 3 de diciembre de 2011, en el marco de III Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC) y XXII Cumbre del Grupo de Río. Su I Cumbre fue en Santiago de Chile los días 27 y 28 de enero de 2013, durante el primer gobierno del Presidente Piñera. Su II Cumbre se realizó en La Habana los días 28 y 29 de enero de 2014, y es la que contó con la mayor cantidad de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno.

Entonces, la conducción de la CELAC, con su Presidencia Pro Tempore (PPT), estaba a cargo de una “Troika” que, en la especie, funcionó bien, sin inconvenientes, con Cancilleres Alfredo Moreno Charme, de Chile; Bruno Rodríguez Parrilla, de Cuba, y, Nicolás Maduro Moros, de Venezuela. Después, la coordinación ha sido encargada a un “Cuarteto”, al incluir, en forma permanente, un Representante de la CARICOM.

Cardinal fue en la II Cumbre, en La Habana, la adopción de la trascendental Proclama de América Latina y el Caribe como Zona Paz, la que, en el caso de Chile, fue firmada, a regañadientes – como sabemos, fidedignamente -, por el Presidente Sebastián Piñera Echeñique.

Tener presente siempre ocho Principios declarados en solemne Proclama, es desafío gubernamental y político y responsabilidad ética y humanitaria de los 34 Estados Miembros, comprometidos soberana y voluntariamente.

Pero, ya algunos países firmantes han irrespetado, en diversas circunstancias, en el último quinquenio, algunos Principios, traicionando así sus propias agendas y voluntades políticas independentistas, integracionistas, no injerencistas, no intervencionistas y soberanas, y violentando así, indignamente, nuestra Zona de Paz.

Y ya en este 2020, México asumió la PPT de la CELAC, el 8 de enero, en Cumbre de Ministros y Viceministros de Relaciones Exteriores y Altos Representantes, con 30 de sus Estados Miembros, no asistiendo Brasil y Bolivia. Dominica y Trinidad y Tobago no estuvieron representadas en Ciudad de México, por inclemencias climáticas. Relevante fue participación de Secretaria Ejecutiva de CEPAL, Secretaria General de SEGIB, Secretario General de ALADI y Secretario General Adjunto de CARICOM.

Representó a Chile la Subsecretaria de Relaciones Exteriores, Carolina Valdivia Torres. Extrañamente, en página web del MINREL nada se ha informado al respecto, ni de su activo aporte e involucramiento. Señal preocupante.

Sin duda, fue una trascendente ocasión de reimpulso, vigencia y vitalización para el “instrumento más poderoso de cooperación”, como definió a CELAC Marcelo Ebrard Casuabón, Secretario de Relaciones Exteriores de México, y excelso anfitrión.

Superar período de languidez y mala coordinación ejecutiva, es el gran reto que asumió México, con confianza, liderazgo y realismo, lo que amerita un justificado reconocimiento político regional. Colaboración sincera, sin ambigüedades, es necesaria, descartando boicots soterrados vía mensajería a las Embajadas, en el caso de Chile.

El Programa CELAC 2020 acordado, de 14 puntos, es concreto y convocante, privilegiando los aspectos y esferas que trasciendan conocidos desacuerdos ideológicos, entre sus 34 Estados Miembros.

Destacan cooperación espacial y envío de satélite; compras consolidadas en la región para generar ahorros; elaborar agenda común hacia la AG ONU, para semana de alto nivel, en septiembre 2020; creación nueva red regional de innovación, con México como sede del Foro “Science and Technology in Society”; nueva cumbre CELAC-China; premios CELAC incentivando reducción  desigualdad y pobreza; gestión sustentable recursos oceánicos; erradicación de la corrupción; reflexión sobre gobernabilidad CELAC.

Y relaciones CELAC-Rusia, como socio extra regional, debieran fortalecerse después de la oportuna última visita del Ministro Serguéi V. Lavrov a Cuba, México y Venezuela, del 5 al 7 de febrero de 2020.

Consolidar, defender y preservar CELAC, será un logro estratégico internacional de la unidad en la diversidad, con esa perspectiva histórica de construcción y edificación de la Patria Grande, en América Latina y el Caribe, insertos en un mundo multipolar.