Creemos profundamente en la democracia y es en esta dinámica política que buscamos mejorar la correlación de fuerzas para lograr lo mejor para l@s trabajadores/as. 

Fernando Monsalve

Abogado. 

25/02/2020. Nos encontramos inmersos en un proceso histórico fundamental para aquell@s que tanto hemos esperado que nuestra sociedad despertara con fuerza y rechazara tanto abuso, que reconociera la miseria del capitalismo en su fase y aplicación más dura conocida hasta el momento como es el Neoliberalismo construido por la derecha, los grandes empresarios y capitales de algunos chilenos que han conseguido inmensos e impensados privilegios a costa de millones de trabajadores/as. El mismo modelo que ha sido perpetuado por aquellos socialdemócratas que pactaron una transición tutelada y excluyente en beneficio de un grupo selecto de “políticos” y “castas” demócratas, mismos que hoy buscan redituar vía acuerdos espurios la exclusión de los de siempre.

En este proceso profundamente revolucionario y rebelde que la sociedad chilena ha llevado adelante por más de 4 meses es que la claridad respecto al rol y trabajo político de l@s marxistas debiese ser preponderante. Es ahí donde la pregunta de cuál es el rol de l@s marxistas en política debe ser discutido, clarificado y relevado.

A mi entender, l@s marxistas que hacen política, desde sus distintos frentes de lucha, no tienen otra responsabilidad que agudizar las contradicciones que este sistema corrupto e inhumano nos presenta y deben tensionar las posiciones en la búsqueda inequívoca de lograr una correlación de fuerzas de tal entidad y resultado que finalmente permita que los intereses que representamos sean aquellos que se logren imponer.

Para lo anterior es fundamental que nuestra posición en defensa y representación de los intereses del pueblo, de la clase trabajadora en su más amplia concepción, sea clara y firme. No es hoy el momento de titubear, sino que justamente son momentos de actuar directo, transparente y en conjunto, mano a mano con nuestro pueblo.

Nosotros l@s Marxistas, comunistas, creemos profundamente en la democracia y es en esta dinámica política que buscamos mejorar la correlación de fuerzas para lograr lo mejor para l@s trabajadores/as.  Es así como hoy se presentan múltiples espacios de lucha, frentes de masas y de construcción de fuerzas que nos permitan llegar a la victoria, pero es claro también que existen hoy 2 frentes preponderantes, por una parte, el Gobierno (entendiendo el ejecutivo y parlamento por aquello) y por otro la movilización social, la denominada calle.

En el Gobierno (Ejecutivo y Parlamento) es claro que la oligarquía, los defensores de sus privilegios y los socialdemócratas coaptados por los grandes intereses, son hoy una mayoría que difícilmente nos permiten una correlación de fuerzas favorables para realizar los cambios y políticas que favorezca a nuestro pueblo; en cambio en la movilización social, en la calle, la correlación de fuerza es inmensamente favorable a los intereses de l@s trabajadores y ha logrado algo impensado hace poco tiempo, lo cual es desalinear los intereses y defensa irrestricta de sus privilegios por parte de los bloques de derecha, los mal llamados socialistas y oposición y aquellos que tanto ufanaron con la ética y estética que hoy de la mano pactan y celebran acuerdos nocturnos y añejos.

Ante la claridad actual, es decir que la movilización social ha logrado abrir una ventana en esa oligarquía y sus aliados socialdemócratas, es claro que l@s marxistas debemos trabajar y profundizar nuestra acción en el frente callejero, pero sin creer que conducimos o somos l@s primera línea o derechamente somos l@s líderes. Muy por el contrario de la lógica dirigencial mesiánica, hoy debemos dar un paso al unísono con quienes han posibilitado este despertar y equiparación de fuerzas, l@s cuales no son otros que la calle, la ciudadanía, el pueblo, l@s abusados, el movimiento feminista, l@s no más AFP, l@s que luchan por una vivienda digna, l@s ambientalistas, l@s pueblos originarios, l@s que luchan por sus clubes de futbol robados, en síntesis, el pueblo despierto y consiente.

Por último, es fundamental que l@s marxista que hacemos política entendamos que debemos disputar todos los espacios de discusión y lucha, cotidianos, formales e informales, porque todo es político y más aún en estos momentos la discusión y las formas de hacer política es preponderante.

Arriba l@s que luchan.