Reiteró llamado a marcar AC en el voto de Apruebo y llamó a la oposición a converger en la defensa del sufragio. Insistió en que debe existir paridad de género y escaños para indígenas.

Hugo Guzmán. Periodista. 18/02/2020. “Cada fuerza tiene que ponerse en tensión para el plebiscito del próximo 26 de abril y trabajar por el Apruebo”, aseveró el secretario general del Partido Comunista (PC), Lautaro Carmona. Abundó: “Es un espacio de convergencia de distintos sectores de la oposición” para la opción de una nueva Constitución y precisó que también lo es para “la promoción masiva de la defensa del voto, si explícitamente se plantea defender el voto con o sin marca AC”.

El dirigente comunista se reunió con un grupo de medios de prensa para profundizar en el tema del plebiscito y sobre los efectos de lo que definió como “la crisis política más profunda” vivida en décadas por el país.

Reiteró que su colectividad impulsará el marcar AC (Asamblea Constituyente) en el voto de la consulta de abril. Insistió en que debe existir paridad de género y escaños reservados para indígenas en la instancia que redacte el nuevo texto constitucional, que en eso debe ir “hasta el final” la nueva Mesa directiva de la Cámara de Diputados y del Senado, y advirtió que si no se logra, habrá protestas fuertes.

Día caluroso, a cuadras de la “zona cero” de la Plaza de la Dignidad, dotado de unos apuntes y en tono pausado pero firme, el secretario general del PC analizó a fondo no solo temas puntuales, sino que trazó el contexto de mucho de lo que está viviendo el país.

Una gran crisis

Carmona no dudó en afirma que “sigue cursando la crisis política más profunda que haya vivido Chile en los últimos 50 años”.

Y lo explicó sosteniendo que “se instaló un debate profundo sobre el sistema político, económico y social que define al país y se cuestionó el modelo imperante, que es el de la desigualdad, la inequidad, la marginación, elitización y la exclusión”. Remarcó: “Está cursando una crisis con lecturas dispersas y diversas, pero que es profunda y decisiva”.

“Pasaron los años de la transición y comenzaron señales desde el mundo social cuestionando al sistema neoliberal. Se produjo la defensa de comunidades las zonas de sacrificio, las convocatorias a paros y huelgas activas de la Central Unitaria de Trabajadores, la irrupción multitudinaria del movimiento feminista, las históricas movilizaciones de los estudiantes, las heroicas batallas de los trabajadores de la salud, las luchas del pueblo mapuche y se constató el descontento, la crítica, las propuestas surgidas desde el pueblo”, expuso el dirigente comunista, dando señales del marco en que se produjo la revuelta social iniciada el 18 de octubre del año pasado y que impuso una agenda que incluye el plebiscito por nueva Carta Magna y solución de diversas demandas sociales y ciudadanas.

Para Lautaro Carmona, “el 18/10 tiene un impacto de algo que se veía venir y venía avanzando. Un detonante local (el Metro) y secundario (el alza del pasaje) provocó una situación nacional que cubrió una diversidad social, etárea y territorial. No era una conspiración de unas personas, la actuación de unos partidos, si no que tomó la característica, la amplitud de diversidad de formas que indicó una decisión que se expresó en el ‘Chile despertó’ y que Chile no volverá a dormirse”. “Se cuestionó el modelo”, puntualizó.

Hiló los sucesos y los efectos y sostuvo que en el estallido de octubre “se expresaron mayorías y una radicalidad de las demandas, y se consiguió avanzar al cambio de reglas, sobre todo poniendo el eje en el cambio de la Constitución”.

Acentuó: “Lo que tensa la situación es una demanda de cambio estructural, no un ejercicio creativo de juristas o legisladores. Se está pidiendo un cambio de modelo”.

En esa línea, el secretario general de la colectividad de la hoz y el martillo advirtió que “va a venir la disputa por la profundidad del cambio que requiere el país” y ello se verá en los cambios en la nueva Constitución.

Las dos oposiciones

Lautaro Carmona convocó al grupo de medios cuando la mayoría de los dirigentes políticos permanecen de vacaciones. Y habló, específicamente, de las diferenciadas posturas que prevalecen y prevalecieron en el campo opositor en este escenario y de cara al proceso constituyente.

“Hay dos oposiciones”, sentenció el dirigente. “Los que exigimos desde siempre ese cambio estructural, y por tanto hacemos sintonía e identidad con ese movimiento social. Y los otros que todo eso les parece que convulsiona, que altera a las instituciones, que defienden la estructura actual y a este Estado”, expresó.

Indicó que “eso último causa acciones políticas como el acuerdo del 15 de noviembre entre unos partidos y con ausencia del movimiento social organizado. Ahí se estableció avanzar en la máxima expresión de la ‘política de los acuerdos’, en un convenio de la ex Concertación con la derecha y otros grupos del Frente Amplio”. Agregó que “así, se llega al Congreso y se muestra al movimiento social un acuerdo pre establecido sobre cómo debía ser el proceso constituyente. No fue establecido por una soberana Asamblea Constituyente, sino por un grupo de partidos, donde no estuvo la mayoría de la oposición”.

En tono crítico, el personero comunista manifestó que en ese acuerdo “se concedió el quórum de los 2/3, con lo que se podrá implementar el veto de la derecha en los contenidos de la nueva Constitución, no se consideró la paridad de género ni la representación de pueblos originarios, se restringió el espacio de la solución, se excluyó al movimiento social y se concedió que no haya voto obligatorio”.

Es parte del fundamento sustancial que hace el PC y otras fuerzas políticas y sociales al convenio entre la derecha, la ex Concertación y unos partidos del Frente Amplio para la realización del plebiscito para una nueva Constitución con la opción, por cierto de aprobar o rechazar. Carmona aclaró, entre algunos puntos, que cuando desde esos sectores se afirma que en procesos en otros países también se aplicó los 2/3 y otras medidas, que eso fue producto de la decisión de una Asamblea Constituyente y no de unos dirigentes y legisladores como sucedió en Chile.

Marcar AC

No dudó el representante del PC en establecer, por si existía duda, que “dado que se concedió (en el acuerdo de noviembre) sin debate y sin considerar al movimiento social renunciar a una Asamblea Constituyente (AC), el Partido Comunista, en coordinación con otras fuerzas, de Unidad para el Cambio, del Comando por un Chile Digno, y en sintonía con el movimiento social, convoca a marcar el voto AC, como un mandato y expresión del pueblo”.

Remarcó: “No hay que privar a la soberanía ciudadana y no hay que evitar esa expresión del pueblo. El pueblo no se orienta por espacios establecidos y formales, y tiene derecho a expresiones cuestionadoras y críticas”. Agregó que “la gente que cuestiona al Congreso, a los partidos políticos, al gobierno, ¿por qué no puede marcar AC?”. Y resaltó en el argumento que “también estamos marcando una diferencia entre los que fraguaron el acuerdo del 15 de noviembre y los que planteamos estar al lado del movimiento social organizado”. Carmona estableció: “Hay diferencias que no podemos soslayar”.

La posibilidad de converger en el plebiscito

En todo caso, para el secretario general del PC, “convocar a votar y votar Apruebo en el plebiscito del 26 de abril, es un espacio de convergencia de distintos sectores de la oposición”.

Añadió un elemento no menor: “Hay un espacio de convergencia entre las diferencias que existen en la oposición, que es la promoción masiva de la defensa del voto el 26 de abril, si explícitamente se plantea defender el voto con o sin marca AC”.

En todo caso, no descartó que eso no se consiga. “Si no es así, nos obliga a tener personas en cada lugar de votación”, sostuvo.

Entró en materias relacionas. Dijo que “viene la discusión de los contenidos de la nueva Constitución. Desaprovechar esa oportunidad y que se impida la profundidad de los cambios es algo de lo que estamos advertidos”.

En ese camino, Carmona declaró que “por eso la orden del día es promover y estar en los cabildos autoconvocados, conocer y saber lo que piensa y propone la gente, definir cuáles son los cambios en las reglas, cómo debe ser el cambio del modelo de desarrollo”.

Abordó otro tema latente en el desarrollo de la campaña del plebiscito por Apruebo o Rechazo. “La comunicación es muy importante” para la población, pero “estará alterada por el poder de los medios” empresariales, planteó. “El dinero va a tergiversar” la información y se sabe que el Estado “no garantizará una igualdad de condiciones” en la campaña.

El dirigente apuntó que “habrá un uso de grandes empresas con dineros de privados para campañas del terror, de tergiversación, de alteración de la información”.

Ante eso, alertó que “será una batalla compleja”. Por ello, dijo, se debe “perseverar en enriquecer la vinculación directa con el pueblo, con el movimiento social y las personas”, y así “el triunfo estará de parte nuestra”.

El secretario general del PC, en ese marco, habló de la necesidad de financiar la franja televisiva y la campaña por el Apruebo. “Vamos a oponer al dinero de los empresarios, una gran jornada de financiamiento que se hará con los trabajadores”. Cuestionó que se vayan a colocar impedimentos de actividades tradicionales y solidarias y de recolección de recursos.
Paridad de género y escaños reservados

Una de las reivindicaciones del Partido Comunista, junto a otros sectores políticos y sociales, es que se defina para la instancia que redactará la nueva Constitución, paridad de género y escaños reservados para pueblos indígenas.

Lautaro Carmona aseguró que eso sigue en pie. Es un debate intenso que se vendrá en marzo en el Parlamento. Así las cosas, el secretario general del PC manifestó que en las próximas semanas “no se puede elegir una Mesa (directiva) del Parlamento que no va a ir hasta el final” en lograr paridad de género y escaños reservados para pueblos indígenas.

Si eso no se logra, advirtió, “el impacto será muy fuerte, va a incentivar protestas muy fuertes”, y se constatará quienes escuchan y quienes no escuchan la demanda ciudadana.

Ante la pregunta de que sin lograr esos dos objetivos alguna gente no concurra a votar, Carmona manifestó que quienes se oponen “si lo hacen es para eso”, y resaltó que ante esa situación, “nos obliga a hacer una campaña mayor”.

Añadió que no lograr paridad de género y escaños indígenas será una limitante que invitará “a la desafección y por eso, por ejemplo, es peligroso estigmatizar a quienes quieren marcar AC”.