En las redes sociales figuran cientos de videos, y escritos, que dan cuenta de escenarios catastróficos de ganar el “Apruebo”.

Sergio Reyes

Periodista

17/02/2020. La estrategia política comunicacional de la derecha para el próximo plebiscito es hacer ver al proceso bajo las sombras del terror, y por ende, conducir a la gente a un estado de miedo; un estado del pensamiento que no permita acceder a una reflexión crítica de las circunstancias, y que no comprenda razonamiento sobre el período histórico que vivimos.

En las redes sociales figuran cientos de videos, y escritos, que dan cuenta de escenarios catastróficos de ganar el “Apruebo”.

Llama la atención que sectores “momificados”, como dijo el alcalde de Santiago, de la ex Concertación incluso, también están ahora por ese camino, o en su particularidad, de responsabilizar del supuesto apocalipsis que traería el “Apruebo” al Partido Comunista y a  sectores del Frente Amplio.

Estas son campañas del miedo que crean ilusiones y formas fantasmagóricas, y que una buena parte de la población no logra decodificar, lo que imposibilita la participación política. Es decir, la derecha está tratando de controlar los cambios sociales, para que nada cambie, sembrando el desasosiego.

Por tanto, es tarea de la oposición develar la estrategia comunicacional de la derecha antes que asiente; y colocar atención en la defensa de una nueva Constitución; la campaña publicitaria del plebiscito en los medios no lo resolverá, dada la fragmentación del espacio asignado a cada bloque político y al movimiento social.

De aquí en más, los discursos de la oposición, y del “Apruebo”, deben hacer ver claramente que éste representa los intereses que jamás han estado encarnados con tanta fuerza en la historia, y que son hoy los intereses del pueblo, del ciudadano y ciudadana virtual, y de la gente.

En estos términos, se debe precisar los puntos de referencia del movimiento social con relación al ciudadano, y determinar al mismo tiempo los puntos de referencia del gobierno con el ciudadano, y de sus grupos de poder.

El “Apruebo” y una nueva Constitución Política para Chile, es la situación de posibilidad de lo social ante el cambiante nuevo mundo, lleno de incertidumbres, pero con muchas oportunidades.

Por tanto, es tarea de la oposición, y de los demócratas no momificados, o momios, reunir aquellos fragmentos discursivos y mostrarlos a la gente sin las naturales fronteras que existen entre los conglomerados y movimientos sociales, y eliminar aquella nueva campaña de terror de la derecha frente a la transparencia de la población.

Recordemos que esa multitudinaria convocatoria del millón y medio de personas de hace tres meses en la Plaza de la Dignidad en Santiago, está hoy en perfecta comunicación, porque es una multiplicidad social con un norte único, y que apunta a actuar en común, cada cual conservando sus diferencias, es decir, sin anular la intimidad de las personas, justamente lo que pretende la campaña del terror de la derecha.

Efectivamente, quienes rechazan el plebiscito están tratando de sumergir a la población en una pesadilla con los distintos medios de dominación.

Ellos quieren seguir compartiendo su elitismo, muy bien ¡que lo sigan haciendo! Pero sin olvidar que quienes critican el inmovilismo, están denunciando las pequeñeces de la derecha, y no quieren volver a quedar atrapados en las reivindicaciones mismas, porque ya es hora de las soluciones concretas.