El secretario general del Partido Comunista abordó la campaña por el Apruebo, el marcar el voto con AC, el fallo de los  170 millones, las finanzas y el atentado a la tumba de Gladys Marín.

Daniela Pizarro Amaya. Periodista. 12/02/2020.  ¿Cuál es la posición del Partido Comunista respecto al llamado a marcar AC en el próximo plebiscito?

Se espera que vaya mucha gente a votar y a eso le asignamos mucho valor, porque en estos tiempos la gente muestra su posición restándose de las votaciones. Muchos de ellos quieren marcar una opinión en el voto y no solo una opción. En ese marco el llamado que hacen diferentes fuerzas políticas y también el Partido Comunista es que se marque AC porque el voto será válido, mientras marque claramente la opción Apruebo o Rechazo, pero tendrá la característica de observado.

Muchos dijeron que era contraproducente porque se corría el riesgo de anular masivamente los votos y porque la convención constitucional representaba a una asamblea constituyente.

Quienes hacen esa crítica no instalaron el tema de la nueva Constitución. No estaba en los programas de ninguno al menos con la urgencia que se trata hoy. La agenda la instaló el movimiento social en las calles y por tanto la forma de expresar el cómo quieren que se llegue a esa nueva Constitución también lo va a definir la gente. Comete un error quien quiere que se exprese toda la anchura que exige cambios si empieza a discriminar y descalificar a quienes legítimamente van a marcar AC. Sé que hay un sector de lo que fue la concertación que siente que en esto hay una crítica directa de lo que fue la concesión que ellos le hicieron a la derecha al no luchar para que la opción que estuviera en el voto fuera una Asamblea Constituyente.

¿No es lo mismo entonces Asamblea Constituyente y Convención Constitucional?

No, porque una Asamblea Constituyente es cien por ciento soberana en sus formas de deliberar, en sus mecanismos para aprobar y en todo lo que esté en el marco de la nueva Constitución. Hay muchos que de manera demagógica critican que nosotros digamos que los dos tercios es un veto que impuso la derecha y nos sacan el ejemplo de la constituyente de Bolivia y Sudáfrica que también usaron ese quórum, pero la pequeña diferencia es que en esos países el quórum fue definido por los mismo constituyentes, no fue definido desde afuera.

¿Existe coordinación entre los comandos de la oposición que están bregando por el Apruebo?

Hay varios comandos que tienen la sintonía por estar en el Apruebo. Algunos convergen en este espacio que dio el pase para que se acordaran esta serie de limitaciones y otros estamos en el lado más crítico. Se podría converger para la defensa de votos, porque sería poco inteligente que cada comando tuviera sus apoderados de mesa, porque con eso se dejan de lado varios sectores que cubrir. Pero todo eso será materia de debate.

La paridad de género aun no está asegurada para un futuro órgano constituyente ¿Cómo seguirá el proceso el PC si esto no queda garantizado antes del plebiscito?

Nosotros somos una fuerza política que nunca da algo por perdido por lo que lucharemos hasta el último segundo. Esperamos que el mundo popular presione para que la participación de los pueblos originarios, las mujeres y los independientes quede establecida y el pueblo en las calles obligue al Congreso a tomar la opción aunque no les guste.

Se espera que esa demanda se instale con fuerza en las jornadas de huelga general feminista del 8 y 9 de marzo.

No tengo ninguna duda de que eso será así. Marzo será un mes que anunciará cosas que serán vinculantes para el 26 de abril y para el resto del año. Lo que hagan las mujeres hará sinergia con las convocatorias de los pueblos originarios, con las manifestaciones de derechos humanos que recordarán a Parada, Guerrero y Nattino, degollados en la dictadura, y lo mismo con los hermanos Vergara Toledo, también asesinados en dictadura.

El PC y otras colectividades propusieron adelantar las elecciones presidenciales y parlamentarias ¿Ve posibilidades de concretarlo?

La crisis política que se gatilló el 18 de octubre tiene tal dimensión que creo que ningún político imaginó que la designación de un toque de queda no fuera respetado. Ante esta crisis tan profunda la salida debía ser democrática, por ejemplo, que el jefe de estado plebiscitara su continuidad. Tenemos la convicción que una forma de abordar la crisis es adelantar las elecciones de todo el Congreso y de Presidente, porque no imagino cómo va a terminar este gobierno con esa postura obtusa y con el atropello a los derechos humanos. Creo que los mismos empresarios frente a las consecuencias económicas que esto arrastre van a presionar para que haya cambios.

Este año no hubo Fiesta de los Abrazos, pero habrá otra actividad en marzo ¿De qué se trata?

Nuestro compromiso con la rebelión social los representamos también con la postergación de la fiesta de los abrazos, que fue una señal para decir que estamos todos en la lucha que se despliega en las calles. Pero acordamos en marzo dar nuestra opinión antes de que empiecen las batallas, por eso escogimos el 1 de marzo. Se está organizando este evento en la escuela de Artes y Oficios de la Universidad de Santiago, bajo la idea conversar sobre una nueva Constitución para un Chile digno. Habrá paneles donde daremos nuestra opinión política junto a otras colectividades, también estará el debate de mujeres, del poder local, del mundo laboral, de la juventud, de derechos humanos y del mundo de la cultura. También están contemplados stand, pero en una dimensión más acotada.

Las finanzas y el Servel

El Servel dijo que no podrán fiscalizar los dineros para la campañas del plebiscito ¿Se está dando con esto otra concesión a la derecha?

Dentro de las gestiones que hay que hacer en marzo destacan las presentaciones para exigir igualdad de condiciones. Aquí hay algo que es esquizofrénico porque la ley garantiza un espacio televisivo que es gratuito, sin embargo, hacer esa franja tiene un alto costo que un sector podrá hacer con el dinero que le brinden los empresarios y otros la harán sin recursos y solo con creatividad. Eso no es democrático y hay que denunciarlo. No puede la franja no tener financiamiento del Estado si queremos que toda la sociedad reciba los diferentes argumentos para que tomen una decisión. Por eso acudiremos a todas las instancias para revertir este escenario.

Por otro lado el Servel le prohibió al PC juntar dinero a través de las cenas de finanzas, esto que en los medios apareció como las “porotadas” ¿Cómo se hará frente a la resolución?

Nuevamente vemos las contradicciones y esperemos que esto no sea una pauta para perjudicar al Partido Comunista. Porque las leyes que rigen a las colectividades son sus estatutos los cuales son refrendados por las instituciones y en nuestros estatutos están las campañas de finanzas. No hay partido que tenga más bienes inmuebles que tengan origen en estas cenas colectivas y solidarias: la campaña del ladrillo, la campaña de los mil pesos, entre otras. Hay un legado en nuestro partido que es muy fuerte respecto a las casas, porque muchos de nuestro militantes, obreros, que no tienen casa, viven de allegados, arriendan, pero aquí tienen un espacio común, por eso para nosotros son tan importantes. Todo se ha construido en bases a las porotadas, pescados fritos y otros. Cómo reuniremos plata para la franja si no es en una jornada solidaria. Yo reivindico el método comunista de la solidaridad y ojalá todos los partidos lo hagan.

La polémica por los 170 millones

¿Qué pasó con el juicio laboral que obliga al PC a pagar 170 millones y cómo se va a enfrentar?

Tenemos la conciencia tranquila. El hecho real es que la parcela del Arrayán era un hito dentro del partido, porque se hacían paseos y diversas actividades. Cuando se recupera este terreno y estábamos en la disyuntiva de qué haríamos en el lugar, un compañero -Nolberto Martínez- pidió vivir en esa casa porque estaba con dificultades. El compañero falleció y la familia con asistencia externa decidió quedarse con ese terreno y generar la condición de desalojo, porque hacía controversia con los valores humanitarios del partido. Tuvimos que ir a un juicio civil que se falló a nuestro favor, pero nosotros dimos plazo hasta este próximo marzo para que buscaran un lugar donde irse. Antes que llegue ese plazo instalaron otro juicio, pero esta vez de carácter laboral, donde se estableció que había un contrato que no se cumplió porque no hubo pago de remuneraciones, cosa que nunca existió, porque uno se pregunta quién va a trabajar durante 20 años sin percibir un sueldo. Esto fue un invento para desacreditar a los comunistas. Es impresentable.

Ese cuestionamiento es elemental, porque nadie trabaja tantos años sin sueldo, sin embargo, la justicia los está obligando a pagar la millonaria suma.

Lo que pasa es que hay varias imprecisiones. Por ejemplo, en los juicios laborales cuando no se presenta una de las partes se da por omisión y eso significa aceptar la acusación. Pero presentamos una petición de nulidad, porque el juez falló con premura y con antecedentes que faltan. Por eso ahora asumimos nuestra responsabilidad de defender los intereses del partido y para eso hay un equipo de abogados ocupándose.

Atentando a Gladys

¿Cómo vivieron el atentado a la tumba de Gladys Marín que se registró este fin de semana?

Nos dio mucha indignación, pero a su vez plena conciencia de que no es un hecho casual sino que buscan golpear el símbolo de la portadora de uno de los legados más importantes en las luchas del pueblo. Sus palabras están muy vigentes sobre todo en este proceso de movilizaciones. Es un acto de anticomunismo. Vamos a hacer algunas presentaciones en la justicia para buscar a los responsables. La Gladys estará más presente que nunca en las batallas de marzo y todo esto no nos intimida al contrario nos da más fuerzas para seguir.