La labor de la prensa alterativa ante el 18/10. Paola Dragnic (Telesur), Sebastián Larraín (El Ciudadano), Nicolás Romero (De Frente) y Hugo Guzmán (El Siglo) narraron experiencias. 

Daniela Pizarro Amaya. Periodista. 11/02/2020.  El estallido social no solo trajo consigo una serie de nuevos desafíos para el mundo social y político sino  también para los medios de comunicación en su labor de informar y analizar todas las aristas del inédito e histórico levantamiento popular. Las cadenas informativas nacionales -diarios monopólicos, televisión y radio empresarial y privada- fueron altamente criticadas por la forma en que cubrieron los sucesos y cómo, la mayoría, puso énfasis en el discurso oficial del vandalismo y la violencia, por encima de la multitudinaria expresión de diversidad de sectores de la sociedad. En algunos medios las violaciones a los derechos humanos y mutilaciones de ojos tuvo menos espacio que victimizar a los carabineros y los contenidos de las demandas fueron minimizados. La prensa tradicional habló poco de las organizaciones sindicales, sociales, feministas, estudiantiles, pero dio mucha luz y cobertura a la “clase política” y sus acuerdos que pretendieron un rayado de cancha. Otra de las realidades que pareció no modificarse a pesar de que se dijo que se estaba escuchando a la gente.

En ese marco, los medios alternativos, sociales y populares, comenzaron a tomar un rol preponderante a la hora de informar y analizar, a través de distintos formatos en redes sociales (RRSS), uso de videos, espacios radiales y periódicos impresos. El masivo y rápido acceso a Internet a través de los smartphones permitió a la ciudadanía abrir el abanico de la información. Medios autogestionados como Prensa Opal y Piensa Prensa realizaron transmisiones diarias de las manifestaciones en las poblaciones y principalmente desde la Plaza de la Dignidad. Minuto a minuto fueron subiendo videos a sus redes con denuncias de los abusos policiales. Lo mismo hizo El Ciudadano, Izquierda Diario, revista De Frente y otros portales que utilizaron sus fanpages (páginas en Facebook) para mostrar en vivo tanto las protestas como las opiniones de la gente. Las cadenas internacionales como Telesur y Rusia Today, a través de sus corresponsales y enviados especiales, hicieron lo propio con contantes despachos donde le explicaron al mundo el por qué y cómo “Chile despertó”. Impresos como Le Monde Diplomatique-Chile, El Ciudadano y El Siglo, abordaron en profundidad la coyuntura vivida.

Respecto a ese tipo de coberturas y al papel que alcanzaron los medios alternativos en la revuelta, se refirieron la corresponsal en Chile de Telesur, Paola Dragnic. Uno de los fundadores de El Ciudadano, Sebastián Larraín. Y los directores de la revista De Frente, Nicolás Romero, y Hugo Guzmán de El Siglo.

Paola Dragnic: “Estos medios tomaron un lugar importante en el ciudadano común”

“Los medios alternativos o también alterativos -porque alteran el statu quo de los medios tradicionales- jugaron un rol muy importante desde el 18 de octubre. Porque desde ese día la gente decide de forma masiva informarse a través de estos medios. El público comienza a recurrir a ellos para entender lo que estaba pasando, porque en los medios tradicionales no estaba esa información. Estos medios ahora tomaron un lugar importante en el ciudadano común. Ahora son fuentes de consulta contante de ese Chile que despertó”.

“Nosotros pusimos énfasis en mostrar ese despertar y eso estuvo dado por el ritmo de la movilización. También la idea era mostrar la represión.  Eran muchos los focos de manifestación y asimismo muy brutal la represión de la policía. No se mostraba la profundidad del estallido y solo se decía que eran unas manifestaciones de vándalos. De ahí comenzamos a caminar en coberturas que dieran contenido al estallido. Pero no con analistas sino con la misma gente”.

“Estos medios ayudaron al despertar, porque con toda esa nueva información la gente se indignó más. Nuestros videos de Telesur en redes tenían comentarios como: ‘por qué este canal está contando la verdad y no así los nuestros (tv chilena)’. Eso hizo que indirectamente los medios alterativos presionaron a los otros medios a dar una cobertura distinta, aunque fuera mediocre. Los periodistas de televisión, por ejemplo, se vieron forzados a poner el micrófono a las personas que estaban a favor de saltar el torniquete del metro. Vimos en la televisión cosas impensadas para estos medios. Eso fue correr el cerco y para eso los medios alterativos fueron fundamentales”.

Sebastián Larraín: “En este momento se pueden apreciar las posiciones que tienen los distintos medios”

“Desde el hito del 18 de octubre abocamos todo nuestro esfuerzo, nuestro quipo periodístico, en dar cuenta de esta situación.  Para ello creamos un apartado especial en nuestro sitio Web para ir viendo lo que ocurría minuto a minuto a lo largo del país. En las ediciones impresas que surgieron posteriormente las dedicamos exclusivamente  a este proceso de movilización social que para nosotros es de vital importancia. Estamos todos los días en las calles transmitiendo en vivo y en directo a través de redes sociales las movilizaciones y los puntos de prensa de los movimientos sociales”.

“El mostrar las violaciones a los derechos humanos a manos de uniformados fue primordial. Las mutilaciones, los abusos, el uso excesivo de la fuerza, pero todo antes de publicarlo lo fuimos comprobando. Nos comunicamos con las víctimas y sus familiares, para tener de primera fuente lo sucedido. Porque por redes sociales habían centenares de denuncias”.

“En este momento se pueden apreciar claramente las posiciones que tienen los distintos medios de comunicación. Como siempre los medios corporativos se dedicaron a criminalizar la protesta, se enfocaron en los saqueos con el fin de justificar una represión más dura. Supimos que el entonces ministro del Interior Andrés Chadwick se reunió con los directores de los canales de televisión para definir las pautas a seguir para las coberturas. Cuando salen los militares a las calles los medios comienzan a transmitir esta suerte de normalización dando entender que las manifestaciones acabaron cuando en ningún caso fue así”.

Hugo Guzmán: “Que el ciudadano rompa con lectura duopólica y uniformada de la realidad”

“En el último trimestre del 2019 se demostró la importancia de que el ciudadano, sobre todo el comprometido con una visión progresista y social, rompa con una lectura duopólica y uniformada de la realidad. La gente tiene opciones de otra información y análisis en Portales Web, las RRSS, las ediciones impresas. Nadie puede decir -gracias a la labor de medios alterativos del sistema medial- que no tiene otra manera de informarse. Claro, hay que hacer esfuerzos titánicos para masificar el contenido alternativo”.

“Se hizo un denodado esfuerzo por mostrar el carácter de la movilización, su alcance nacional, por amplificar la voz de sectores marginados, por posicionar la demanda ciudadana, denunciar las violaciones a los derechos humanos y mostrar el carácter ideológico real del gobierno y de Carabineros. Muchos medios alterativos fueron parte de la revuelta. No se escondió la línea editorial, algo que intentan hacer los medios grandes”.

“Antes de octubre, hubo portadas de El Siglo que decían ‘Las groseras cifras de multimillonarios, el contraste con precariedad de los ciudadanos’; ‘Los engaños de Piñera’; ‘Juventud amenazada’; ‘No más abusos’. Reportajes que hablaban de desigualdad, injusticias, autoritarismo, privilegios. Después se escuchaba a autoridades y dirigentes decir que no se sabía, que no se daban cuenta, que fue impredecible”.

Nicolás Romero: “Apostamos a una guerrilla comunicacional”

“Hemos colocado el foco en la impugnación del régimen neoliberal y del gobierno de Sebastián Piñera. Piñera se apartó de la Constitución y del respeto al derecho internacional de los derechos humanos. Hemos dado cobertura a los movimientos sociales que apuntan a la salida de Piñera dictador. Hemos dado seguimiento al proceso constitucional iniciado por la clase política, mostrando las voces críticas al Acuerdo Por La Paz”.

“Hoy los medios de la derecha están en crisis y podemos dar paso a un nuevo ciclo en la comunicación política. Apostamos no a la concentración de medios sino a la formación de una red de redes de medios, una guerrilla comunicacional en red que democratiza las comunicaciones desde los movimientos sociales y que cerca las estrategias comunicacionales de los oligopolios mediáticos”.

“Hemos fomentado la colaboración de los medios populares mediante nuestra participación en ACME (Acción Colaborativa de Medios) plataforma que reúne a medios como El Ciudadano, El Siglo, DeFrente y Telesur y que apunta al desarrollo de transmisiones colaborativas”.

ACME

Unos meses antes del estallido social El Siglo, Telesur, El Ciudadano y revista De Frente junto a otros comunicadores y medios, decidieron unir esfuerzos para potenciar algunos de sus contenidos, realizar entrevistas y transmisiones conjuntas a través de Facebook. El grupo se denominó Acción Colaborativa de Medios (ACME).

Después de varias entrevistas colectivas y luego del 18 de octubre, las transmisiones se intensificaron y cada domingo a las 21 horas se emitió un programa en vivo con diferentes invitados que desmenuzaron el proceso de movilizaciones y sus repercusiones, y la realidad de violaciones a los derechos humanos. Así se llegó al hito del 31 de diciembre donde estos medios en colaboración realizaron una completa cobertura desde la Plaza de la Dignidad, con invitados en estudio y despachos desde la Zona Cero, y donde participaron equipos de Radio Dignidad y Canal 3 de La Victoria.

Fueron miles los que sintonizaron esta innovadora propuesta que contó con los detalles del espectáculo pirotécnico autogestionado, la cena a los “primera línea”, la intervención musical de Anita Tijoux y de la comediante Natalia Valdebenito, quienes hicieron un show abierto desde el balcón de un edificio, desde el mismo donde ACME instaló su estudio.

Todas estas transmisiones puedes revisarlas en el Facebook: El Siglo Chile.