Todo indica que si no se logra una candidatura unitaria con una visión política más realista, la derecha más reaccionaria del imperio más poderoso de la historia repetiría otro gobierno.

Pedro Pablo Gómez. 06/02/2020. Cuando a uno le hablan de la celebración de un juicio, uno se imagina a un juez, la representación de la fiscalía que presenta los cargos y la defensa que se encargaría de tratar de demostrar las razones que demuestran la inocencia del acusado en cuestión. Todo ese andamiaje se presenta ante un jurado en algunos casos y en otros un conjunto de personas de un nivel superior hacen las veces del nivel decisorio ante la autoridad del juez que dirige el proceso.

Lo expresado con anterioridad sería lo normal, pero lo que ha ocurrido en el juicio político –impeachment-desarrollado contra el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha resultado en realidad una pantomima entre los intereses de los partidos demócratas y republicanos en sus afanes para las próximas elecciones presidenciales del mes de noviembre del 2020. Donde para nadie es un secreto de que al final el senado con mayoría republicana impediría la lógica condena de la persona que ha roto todos los records de mentiras dichas por un presidente, aparte de mantener en vilo a la mayor cantidad de países del planeta con sus políticas de agresiones y amenazas que desestabilizan la paz y la tranquilidad a escala mundial.

Nadie en su sano juicio debe tener dudas de la realidad de las acusaciones emitidas contra Trump, de ‘’el abuso de poder’’ y la obstrucción al Congreso en sus indagaciones no solo del proceso de las pasadas elecciones del 2016 sino también la intimidación de posibles testigos en casos anteriores y de este mismo juicio político, donde llegó a su máxima expresión al negar la presencia de nuevos testigos a declarar ante el senado, entre ellos el ex secretario de Seguridad Nacional, John Bolton el cual posee sin lugar a dudas pruebas contundentes de los procedimientos del mandatario estadounidense. De esa forma su partido lo mantiene como seguro candidato a repetir la presidencia de la nación.

Mientras tanto en el campo demócrata las contradicciones internas florecen con múltiples aspirantes a ser electos como candidatos a la presidencia del país, así los Biden, Sanders, Warren, Butiggieb y en última aparición del multimillonario Bloomberg, sin llegar a ningún acuerdo en perspectivas generan grandes dudas de cuál será el resultado electoral en el horizonte cercano. Sin querer convertirnos en profetas en el mundo de la política norteamericana todo indica que si no se logra una candidatura unitaria con una visión política más realista, la derecha más reaccionaria del imperio más poderoso de la historia repetiría otra etapa de gobierno y entonces seguirá la zaga con Trump.