El Estado de Chile se acostumbró a cerrarnos las puertas, pero sepan que tal como lo demostramos el 8 de marzo del 2019, nosotras ya aprendimos a entrar por las ventanas si hace falta.

Virginia Palma Erpel

Presidenta ONG Acción Mujer y Madre

23/01/2020. Tras ver como el día de ayer, la Cámara del Senado rechazaba la reforma que permite la paridad de género en el proceso constituyente, cuyo fin es redactar nuestra nueva carta fundamental, a las mujeres se nos vino nuevamente la ya reiterada imagen del portazo en la cara.

Es increíble que ante tan relevante hecho histórico y siendo el porcentaje mayor de la población chilena (52%) tengamos que estar solicitando a la clase política, que asegure nuestra participación.

Lo de ayer, no es un caso aislado de discriminación. El estado de Chile ha vulnerado los derechos de las mujeres de manera descarada desde siempre.

Sin ir tan lejos en el tiempo, recordemos la discusión por la despenalización de la interrupción del embarazo voluntario, en tres causales.

Tuvimos que presentarnos ante el Tribunal Constitucional para “convencer” a los ministros y ministras que lo componen, que decidir abortar tras una violación era absolutamente necesario para la integridad de una niña, joven o mujer abusada.

Meses después de promulgada la ley de aborto en tras causales, ya desfilábamos al Ministerio de Salud, para solicitar la implementaciónde la ley 21.030 de interrupción voluntaria del embarazo en tres causales y se hiciera valer la modificación al protocolo de objeción de conciencia presentado por el gobierno, el cual fue rechazado por la Contraloría General de la Republica.

En octubre de este año, mujeres representantes de organizaciones de la sociedad civil, activistas, concejalas y diputadas como Camilia Vallejo y Karol Cariola, presentamos ante la Contraloría, requerimiento de auditoría a nivel nacional, de la implementación de la mencionada ley.

Hoy tenemos desabastecimiento de Misotrol y Mifepristona, medicamentos esenciales en el proceso de la realización de un aborto.

La Presidenta del departamento de Género y Salud del Colegio Médico de Chile, calificó este desabastecimiento como una “Negligencia intolerable”.

Chile vulnera los derechos básicos de las mujeres, de esto no cabe duda alguna.

Rechazo a la Paridad de género, brecha salarial, Femicidios, una Ministra de la mujer ausente, violaciones, vejaciones, torturas por parte de agentes policiales: No son un mito, no es invención nuestra. Es una terrible realidad.

El Estado de Chile se acostumbró a cerrarnos las puertas, pero sepan que tal como lo demostramos el 8 de marzo del 2019, nosotras ya aprendimos a entrar por las ventanas si hace falta.