La elaboración de una nueva constitución es un espacio político desde el cual resolver la crisis en curso.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

19/01/2020. Sin sobredimensionar la importancia de una encuesta de opinión, lo cierto es que el resultado de un 6% de aprobación para el presidente de la república, en la última encuesta CEP, valorada por su rigor metodológico sobre todo en el mundo más institucional, se transforma en un fuerte golpe no sólo a la gestión coyuntural de este gobierno, sino a su capacidad de entregar gobernabilidad o si se quiere, su capacidad de ser gobierno hasta el término de su mandato en marzo de 2022, sin hacerse cargo que eso potencialmente se transforma en un atentado consciente a los intereses de la patria. El gobierno de las derechas encabezado por Piñera, no únicamente ha hecho gala de incompetencia e indolencia en la administración del Estado, sino que además su proyecto evidencia un vacío de construcción país de futuro, salvo que éste se circunscriba a favorecer negociados de limitadas castas de previligiados.

Chile necesita salir del marasmo al cual lo ha conducido la actual administración. Esto obliga a que tod@s l@s habitantes de este país tengamos la oportunidad de definir una hoja de ruta que enmarque un proyecto de desarrollo nacional. La elaboración de una nueva constitución es un espacio político desde el cual resolver la crisis en curso. Sólo la miopía política o el desprecio por la democracia lleva a sectores de la derecha a rechazar la posibilidad de tener una nueva constitución, vetando esta opción en el plebiscito de abril próximo. Desde las oposiciones han surgido instancias orgánicas denominadas comandos que buscan sumar apoyos a la opción de una nueva constitución. Este domingo 19 de enero partidos políticos como son Federación Regionalista Verde Social, Partido Igualdad, Partido Comunista de Chile, PRO, Izquierda Libertaria, junto a una gama representativa de dirigentes del mundo social, conformaron el comando por un CHILE DIGNO, que en esta primera instancia congrega a quienes no nos hicimos partícipes del denominado acuerdo por la paz del 15 de noviembre, pero que está abierto a la incorporación de otros partidos y movimientos.

«Tenemos la convicción de que el pueblo movilizado debe disputar todos y cada uno de los espacios que ha conquistado. Es por ello que participaremos en el plebiscito de abril y lo convertiremos en una etapa más de una lucha por una Asamblea Constituyente libre, plurinacional, feminista, regionalista y soberana. Así reza parte de la declaración fundacional de este comando. Con la fortaleza moral de quienes hemos sido parte del pueblo movilizado, movilizaciones que han abierto la posibilidad del cambio, el comando Chile Digno debe desplegarse a través de todo el país, sumando voluntades y trabajo en un proceso que tiene un hito el 26 de abril, pero que se prolonga a lo menos hasta octubre, con la elección de l@s constituyentes, pero además de concejalas y concejales, alcaldes y alcaldesas, y en las regiones gobernador@s. Es imprescindible derrotar ahora al gobierno de los gerentes, pero si no logramos sumar fuerzas del mundo popular organizado que incida, la actual crisis también puede encontrar salida en liderazgos populistas, incluso de derecha, o bien ser mediatizada por sectores proclives a sostener este modelo neoliberal.

De allí nace una diferenciación , que no es menor, porque marca una posición política distinta a otros sectores de oposición que también pueden estar por una nueva constitución. Y no nos transformamos en catón de nadie y tampoco negamos la posibilidad de desarrollar algunas acciones comunes, como igualmente reconocemos que entre los conformantes de otros comandos hay muchas personas que son un aporte al movimiento popular. Lo que estamos señalando es que en esta coyuntura histórica específica la definición debe estar acompañada de una conducta congruente y consecuente y si hablamos de la necesidad de escuchar a los sectores sociales populares y sus organizaciones, no es coherente la conducta de estar aprobando proyectos de ley represivos en el congreso, o discutiendo y aprobando iniciativas de ley, que nacen del seno de este gobierno con un 6% de aprobación, que apuntan justamente contra los intereses de los sectores movilizados. Ese es el fundamento de la razón comunista de levantar bajo los criterios que se hacen públicos en el comunicado, comandos por un Chile Digno en todas las regiones y comunas del país y no integrar instancias que bajo el espejismo de la unidad más amplia, puedan en definitiva confundir. La unidad se construye desde la base y como la política en definitiva se traduce en conductas, nos obliga a tod@s a tener conductas concordantes con lo predicado. Desde estos comandos de Chile Digno buscaremos y desarrollaremos coordinaciones de trabajo con otros sectores opositores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Última modificación: 20:39