El escritor habló del impacto de sus libros y del estallido social del 2019 y advirtió que podría venir otro levantamiento popular en marzo.

Daniela Pizarro Amaya. Periodista. 18/01/2020. En entrevista con El Siglo el escritor, Jorge Baradit, habló del impacto de sus libros y del estallido social del 2019 y advirtió que podría venir otro levantamiento popular en marzo. Por sus ideas dijo que “recibo insultos, calumnias, campañas violentas”.

¿Cómo recibes las críticas de algunos historiadores que dicen que mientes en tus libros?

El primer ejercicio que hago es decirles: dime dónde y lo cambio. Llevo cinco años pidiendo eso y nada. Lo que escribo es información que está disponible y respaldada. Hay historiadores que todavía no entienden que la historia no es objetiva, que no es una sola y que depende desde donde la mires, por eso es distinto cómo Perú cuenta la Guerra del Pacífico y cómo la cuenta Chile. Ahí no hay mentiras sino experiencias distintas. Yo relato la historia desde el punto de vista del pueblo de Chile, desde la calle, desde lo que le pasó a tus abuelos y bisabuelos. La historia que nos cuentan siempre es la de la elite y yo la cuento desde abajo. Esa es toda la diferencia.

¿Cuánto te cambió la vida después del primero tomo de “Historia Secreta de Chile”?

Me cambió para bien y para mal. Si alguien me pregunta si es rico ser famoso le diría que bajo ninguna circunstancia. Tiene su lado bueno porque te permite hacer muchas cosas, pero también hace que los detractores caigan en atrocidades. Recibo insultos, calumnias, campañas violentas en mi contra, que afectan a mi familia y a mi entorno en general. Pero es algo muy potente el tener el reconocimiento de la gente.

¿Solo ataques virtuales?

Sí. Cada cierto tiempo desde la ultraderecha inventan tweet o los tergiversan o te calumnian directamente. Lo más terrible es que hay gente de mi propio sector que cae y se agarra de estas cosas y eso es lo más doloroso.

¿Sientes que acercaste la Historia a la gente común?

Creo que la gente se acercó a mí. Si la gente no hubiese enganchado estos libros pasarían desapercibidos. Este es un fenómeno social que está marcado porque las personas necesitaban tener un relato propio de su paso por este país, de sus sueños y sus objetivos. Si hay un mérito en esto es que la gente vio que hay otras formas de contar la historia. Esta es su historia y para mí no es difícil contarla porque yo también vengo de ahí, mi abuelo fue minero del salitre y mi abuela campesina. La gente se ve reflejada en lo que cuento por eso gusta tanto.

Desde el 18 de octubre se está escribiendo otro capítulo de la historia chilena ¿Cómo se va contar?

Lo que pasó fue un estallido social inédito, maravilloso, sin parangón en la historia de nuestro país, donde reapareció el pueblo de Chile con un proyecto muy concreto. Una nueva Constitución, solidaridad, dignidad, es decir, un país construido por todos y para todos. Eso se vio nítidamente en una masa que no tenía dirección política, pero este valor también fue su defecto, porque para estar en la institucionalidad necesitas funcionarios, para acordar, concretar, etc. Ese rol lo capturó la clase política, quienes están operando con las mismas dinámicas, es decir, con acuerdos con la oligarquía que está sobre representada y sacando el eje del objetivo de la movilización.

No hay sintonía con la calle.

En la calle después de la bandera chilena la que más se ve es la mapuche, el protagonismo más potente de los últimos años lo han tenido las mujeres y este movimiento por esencia es independiente, sin embargo, la clase política le niega a esos tres grupos la participación en una asamblea. Con ese nivel de poca sintonía se está llevando esto.

¿Cómo termina este estallido?

Creo que el pueblo va a reaccionar de nuevo, porque el proyecto que propone la elite no es lo que quiere la gente. Todo indica que habrá un tremendo estallido en marzo. Desde el día uno está en la calle lo que se quiere, lo que va a ocurrir y hasta cuándo se va a luchar y se va a luchar hasta que la dignidad se haga costumbre.

¿Y las violaciones de derechos humanos?

Es súper normal que un gobierno que tiene un 4% de apoyo se vuelva cada vez más autoritario. No tienen piso. Con todas las medidas autoritarias solo le agrega más presión a la olla. La gente con lesión ocular tiene una gravedad extra que no se repara como una fractura de pierna. La mutilación de los ojos es una secuela para siempre. Estamos hablando que han dejado discapacitados de por vida a jóvenes de 20 años y a personas que tienen precariedad social. Por ejemplo estamos ayudando a una mujer de 35 años, madre soltera, que vive de allegada y está a cargo de su madre anciana que no tiene pensión. Ella era el sostén de esa casa.

¿Al final la Historia importa?

Por supuesto. La gente hoy sabe distinguir entre Bernardo O’Higgins y Manuel Rodríguez. La gente adquirió memoria histórica. En las calles derriban estatuas O’Higgins porque es símbolo de la represión militar. De Diego Portales porque es el autoritarismo civil. De Cornelio Saavedra que es el líder de la pacificación de La Araucanía. De José Menéndez el epítome del empresario explotador que arrasa con todo. Este movimiento de tonto ni un pelo. El pueblo es la gran cabeza.