El “Acuerdo por la Paz Social y una Nueva Constitución” fue una gran estafa de la derecha.

 Iván Ljubetic Vargas

Historiador del Centro de Extensión e Investigación Luis Emilio Recabarren (CEILER)

12/01/2020. Hubo una vez una reunión  que culminó en la madrugada del viernes 15 de noviembre de 2019. De ella surgió  un pacto “histórico”. Fue celebrado con bombos y platillos por los concurrentes. Se llamaba “Acuerdo por la Paz Social y una Nueva Constitución”. Era fruto de  la vieja política de los consensos, tan anhelada por la derecha.

Ocurrió durante la actual rebelión popular, iniciada el 18 de octubre de 2019 y en momentos muy difíciles para el Gobierno de Piñera. Con ello, los partidos oficialistas  lograron salvar la difícil situación.

Los pactantes fueron los tres partidos de la derecha, más siete de oposición: PS, PR, PPD, DC, Revolución Democrática, Comunes y Partido Liberal.

La derecha cumple los compromisos cuando le conviene

A poco caminar, las siete colectividades de oposición, presionadas por sus bases y con algo de mala conciencia por haber cedido escandalosamente ante la UDI, plantearon incorporar al proyecto de Reforma constitucional que viabiliza el proceso constituyente, la paridad de género, escaños reservados para los pueblos originarios y garantías para los independientes. Ello fue negado por los diputados de derecha al grito de “Cumplir los compromisos”.

Ello sucedió en la sesión de la Cámara de Diputados del miércoles 18 de diciembre de 2019, cuando se aprobó el  texto de la reforma, pero se rechazó las  indicaciones sobre paridad de género, pueblos originarios e independientes, al  votar en contra  la derecha.

En esa ocasión, el timonel RN, Mario Desbordes, justificando la votación y la estrategia de la derecha  de aprobar el proyecto que habilita el proceso constituyente y rechazar los otros temas, dijo: “Estoy contento porque se cumplió el acuerdo”.

Brusco cambio de opinión

El martes 7 de enero de 2020, sorprendiendo a sus aliados del 15 de noviembre y a otros ingenuos,   ocho  de los nueve senadores de Renovación Nacional anunciaron que votarán  “rechazo”  a una nueva Constitución en el plebiscito que se realizará en abril próximo.

¿Cuál es el pretexto usado para incumplir el “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución” del pasado 15 de noviembre de 2019?

Que “el camino que pensábamos estar trazando se ha desdibujado casi por completo”, con “violencia, inseguridad y poco respeto por las personas e instituciones del país, que se ha mantenido en muchos lugares”.

Concluyen que “nuestro llamado y nuestra propuesta es optar por ‘Rechaza’ en el plebiscito de abril próximo, para luego avanzar en los perfeccionamientos constitucionales que Chile requiere, bajo los mecanismos que hoy existen para ello. Las propuestas están y no hay ninguna restricción para discutir otras más”.

¿Contento porque no se cumple el acuerdo?

 Mario Desbordes,  presidente de Renovación Nacional sobrepasado por sus senadores,  sostuvo que “hay una violencia radical, desatada por grupos muy minoritarios y que lamentablemente es la mayor aliada hoy día de la opción rechazo. Todavía no veo en la campaña del rechazo argumentos técnicos, constitucionales, nacionales para rechazar, lo que sí veo es mucho ‘vamos a pasar a ser Venezuela, pasar a ser Cuba’ y ‘como voy a aprobar si estos violentistas están en la calle’”.

Junto con justificar la traición al “Acuerdo” con la “violencia, inseguridad y poco respeto por las personas”, la derecha y sus medios de comunicación están en una perversa campaña por mostrar que toda manifestación es violencia terrorista. Por ejemplo, la movilización de los estudiantes secundarios contra PSU. Se intenta descubrir en cualquier rincón a un terrorista, a un violentista.  Se repite que la democracia está peligro, que las fuerzas armadas…

La mayor parte de la derecha por “Rechaza”

Ese mismo 7 de enero de 2020 la bancada de la UDI anuncia que votará “Rechaza”. Luego 21 diputados de Renovación Nacional le imitan.

El viernes 10 de enero, la UDI  anunció que se descongelará y se reintegrará  a Chile Vamos,  acordando además  como partido votar “rechaza” en el  plebiscito.

Por su parte, Evópoli entró en un  período de reflexión.

En otras palabras, la derecha mayoritariamente se cuadra con la Constitución fascista del 80. Y no podía ser de otra manera.

El “Acuerdo por la Paz Social y una Nueva Constitución” fue una gran estafa de la derecha. Lo usó para paliar la pésima situación. A lo menos, así  lo piensa o desea Piñera, que el domingo 29 de diciembre de 2019 sostuvo que “lo peor de la crisis ya pasó”.

Una vez más, la lucha de clases

No es cosa baladí qué tipo de Constitución Política rige nuestro país. La burguesía, sus partidos y cómplices están por mantener la Constitución fascista del 80. La inmensa mayoría de los chilenos, la gente sencilla, (así lo demuestran las masivas manifestaciones, las encuestas y la consulta ciudadana de las Municipalidades) está por una nueva y democrática Constitución.

Los partidos se oposición deben aunar las acciones contra los que intentan mantener la Constitución fascista.

¡El pueblo unido, jamás será vencido!