Ni hablar de debatir sobre demandas sociales y los demás temas de interés real de la ciudadanía, como el proceso constituyente, por ejemplo que francamente no les interesa.

José Luis Córdova

Periodista

08/01/2020. La televisión chilena parece de otro planeta. No escucha las voces de la calle, el llamada estallido social que «sorprendió» a tantos grandes empresarios y empingorotados políticos. La industria televisiva sigue perdiendo el rumbo y se aleja de su rol formador, sobre todo en este período anterior al decisivo proceso constituyente que vive nuestro país.

En lugar de contribuir a formar conciencia ciudadana, a hacer pedagogía, a explicar los procesos plebiscitarios que se avecinan y dar a conocer las demandas del pueblo, insiste meramente en entretener, en enajenar. Tal vez resulte que es la mejor manera de competir con lo banal y no comprometerse en el debate democrático necesario en nuestro país.

Los canales de televisión abierta comienzan a promocionar la nueva temporada de programas, empiezan a funcionar las grúas de «rostros» y aparecen pocos espacios de estreno, sobre todo debido a las finanzas inestables de cada emisora. Ni hablar de debatir sobre demandas sociales y los demás temas de interés real de la ciudadanía, como el proceso constituyente, por ejemplo que francamente no les interesa.

Canal 13 no se esforzó demasiado para reinstalar en horario de la tarde la exitosa teleserie nacional «Los 80». Recién para marzo pretende echar a andar dos apuestas estelares: la competencia de cocina «Master Chef Celebrity», donde espera contar con la modelo argentina Rocío Marengo, el locutor Leo Caprile y «La Botota» (el comediante José Miguel Navarrete).

Más tarde se sumaría el concurso «Bailando por un sueño», que en Argentina conduce el magnate de la TV Marcelo Tinelli y que en Chile estará a cargo de Martín Cárcamo, quien dejó el matinal de Canal 13 y será reemplazado en «Bienvenidos» por Amaro Gómez Pablos para acompañar a Tonka Tomicic.

Mega no arriesga demasiado tampoco y reforzará con capítulos especiales el estelar «Quién quiere ser millonario», supuestamente enfocado a la ayuda de emprendedores y pequeños empresarios afectados por el estallido social. Desde luego se desconoce la labor de producción para establecer los negocios, tiendas y talleres que se beneficiarán con los recursos ganados, entre otros, por la modelo Kena Larraín, el fotógrafo Jordi Castel, y la actriz Teresita Reyes. La animación corre por cuenta de Diana Bolocco.

El canal «público» no piensa correr riesgos y recurrió al archivo donde descansaba muy empolvada la teleserie bíblica brasileña «José en Egipto» de gran éxito el 2015. También preparan un estelar de cocina con la animación de Karen Doggenweiler, un espacio de concurso para el bloque de la tarde y volverá otra temporada de la abogada «Carmen Gloria a tu servicio», que pretende emular a la exitosa cubana doctora Polo. Adicionalmente, amenaza con otro ciclo del concurso juvenil «Rojo», de triste recuerdo en el pasado por abusos y casos de pedofilia.

Chilevisión acudirá a capítulos grabados de «La noche es nuestra» , con Pamela Díaz, Jean Philipe Cretton y Felipe Vial en la animación. Desde luego, insistirá con el exitoso espacio «Pasapalabra» incorporándole algunas variaciones y nuevos juegos. Naturalmente que mantendrá en cartelera «La divina comida» y «Podemos hablar».

En tanto, La Red inaugurará un programa de conversación: «Pasemos las doce», los fines de semana con la conducción Juan Pablo Ibáñez y un equipo de panelistas como la modelo y animadora Macarena Ramis, quien compartirá con Camila Andrade y Christian Traub.

Otra emisora que ha entrado con fuerza es «TV+» que cada domingo, en segunda franja nocturna (23.25 horas) emitirá el espacio «Milf» con -Claudia Conserva y el mítico «Toc Toc». Mientras, acaba de estrenar «Apuesto que», un espacio de juegos con el periodista Ignacio Gutiérrez y se aprestan a debutar las teleseries colombianas «El secretario» (15.10 horas) y «La bruja» a las 16 horas.

Todo ello en desmedro de espacios para la formación o debate político, considerando además el inicio de la temporada estival, la suspensión de los programas de conversación en directo, el refuerzo farandulero de los matinales y la campaña a favor del Festival de la Canción (¿) de Viña del Mar y otros. La TV chilena prefiere competir a debatir.