El gobierno del señor Piñera no desea asumir la profundidad de la crisis, más que por obnubilación por la ceguera histórica que les produce la defensa de sus  intereses.

Juan Gajardo

Miembro de la Comisión Política del Partido Comunista

22/12/2019. El informe al reciente Pleno de Comité Central del Partido Comunista realizado este sábado 21,  reitera que la movilización popular es sin duda el motor principal que mueve la aguja de la historia hacia la democratización de nuestra patria; movilización popular que persiste a pesar de la represión y del cerco de desinformación y manipulación informativa de las castas gobernantes. La contumaz conducta del gobierno por desconocer al movimiento popular y no dar respuesta a sus requerimientos de modificaciones profundas en las políticas sociales, no hace más que agudizar y prolongar el conflicto y predisponer al movimiento social a continuar movilizado, previendo una intensificación de su accionar a contar de marzo próximo.

Valorando la lucha popular por subvertir las pautas de sociedad heredadas de la dictadura, se debe situar como uno de los  nudos centrales a resolver, los objetivos refuerzos que reciben de parte de partidos y grupos que se declaran opositores al gobierno  los sectores que sustentan este  modelo.  Tras el manido y en este caso también vacío argumento de defensa de “la democracia”, obstaculizan, moderan o frenan los esfuerzos por construir una sociedad más justa. Esto ha generado  un reordenamiento de posiciones, tanto al interior de los partidos como  entre los partidos. Posturas recientes de sus parlamentarios parecieran pasarle la cuenta al Frente Amplio, al PR, y sin duda también se darán fenómenos similares en el  PS, el PPD y la DC. Son las bases de esos partidos quienes exigen a su dirigencia consecuencia con el discurso que ellos tienen en la calle. Reiteramos la voluntad de construir acuerdos con todos los sectores que avanzar en la democratización del país y obviamente tendremos mayores niveles de sintonía con quienes, al igual que nosotros, creen en la necesidad de pensar un Estado diferente, no regido como el actual por el mercado y que además está basado en un criterio de representatividad política ajena  al ciudadano.

El gobierno del señor Piñera no desea asumir la profundidad de la crisis, más que por obnubilación por la ceguera histórica que les produce la defensa de sus  intereses, intereses del sector social más favorecido con este neoliberalismo de la marginalidad proyectado por el dictador y materializado en estas últimas cuatro décadas. El informe al Pleno ya citado reproduce de un informe de Panorama Social de América Latina 2018 el antecedente que en el año 2017  el 50% de los más pobres en Chile contaban  sólo con el 2,1% de la riqueza neta del país, mientras el 10% más favorecido concentra el 66,5%. Ahí está la base material que explica el “estallido social”, agregado a la calamitosa gestión del poder ejecutivo que incumplió compromisos de campaña y el cansancio con un estilo de hacer política conciliador,  elitista y de farándula. La guerra que el señor presidente soñó, con agentes extranjeros infiltrados y todo, lamentablemente se convirtió en una pesadilla para el pueblo chileno. Son miles las  víctimas  de la represión, realizadas por fuerzas policiales absolutamente descontroladas, lo cual queda en evidencia luego del intento de homicidio por atropellamiento de un joven en Plaza de la Dignidad. La acusación constitucional contra Piñera encuentra en situaciones como ésta la justificación que es política en el sentido más puro del término: el señor Piñera es incapaz de asegurar control sobre los cuerpos policiales de la república.

En este marco, la CUT realizará su Congreso en enero del presente año, el cual será clave en el necesario ordenamiento de las fuerzas populares. Serán a no dudarlo las trabajadoras y los trabajadores factor determinante en el desarrollo de los futuros eventos, junto al movimiento de defensa de los DDHH revitalizado por la sistemática violencia estatal presente, además del  feminismo en sus diversas expresiones y el mundo medioambientalista, entre otros movimientos. Insertos y actuando en esta realidad, que además incluye la resolución del proceso constituyente ( el esfuerzo a desarrollar por lograr Asamblea Constituyente) junto a varios procesos electorales de distintas índoles a efectuarse hasta octubre, determinó que el Comité Central resolviera aplazar la realización del Congreso Nacional de los comunistas de Chile, el cual se iniciará en noviembre para concluir el primer trimestre del año 21.En el verano que llega con altas temperaturas l@s comunistas masificaremos Fiestas de los Abrazos discutiendo con el pueblo y recogiendo de él la savia.