Mientras el gobierno de Sebastián Piñera optó por responder a la movilización social con represión y criminalización, las y los jóvenes comunistas decidieron actuar con valentía, creatividad y “alegre rebeldía”.

Alex Araya Lillo. Periodista. 08/12/2019. Es otro día de protestas en Santiago. Un piquete de Carabineros, integrado por guanacos y zorrillos, se ha ubicado en calle Ramón Corvalán con el objetivo de evitar que la gran columna de manifestantes que suben desde la Alameda logre sumarse a la multitud que ya está congregada en el epicentro de las protestas en la capital: Plaza Baquedano, hoy rebautizada como Plaza de la Dignidad.

La marcha está compuesta por personas de todas las edades, familias completas que desfilan alegres, esperanzadas, portando banderas, lienzos y pancartas con consignas como “No+AFP”, “Basta de abusos”, “Salud digna”, “Chile despertó”. Entre ellos, hay un grupo que, espontáneamente, decidió contener el actuar de Carabineros que insiste en disuadir la protesta mayoritariamente pacífica. Se trata de la denominada “Primera Línea”, jóvenes provistos de antiparras, mascarillas, cascos y escudos, que intentan contener la excesiva violencia policial.

Entre integrantes de barras bravas, voluntarios de la Cruz Roja, o simplemente jóvenes anónimos que, sin pedir nada a cambio, optaron por “dar cara” ante la represión, podemos distinguir un grupo de cascos rojos. Es la Brigada “Lucha como Gladys” de las Juventudes Comunistas de Chile (JJCC) que, usando escudos con la imagen de la recordada ex secretaria general del Partido Comunista (PC), Gladys Marín, aportan con primeros auxilios y con el resguardo de los manifestantes.

“Lo que hacemos es brindar apoyo médico y también moral a quienes están en la marcha. Es contribuir a la resistencia del pueblo ante la represión policial. Es demostrar que estamos junto a la gente que se está expresando en las calles”, asegura Pato, uno de los integrantes de la Brigada. Joven estudiante universitario, cuenta que entre las cosas que más lo han sorprendido, está “la represión brutal, injustificada y desproporcionada de los pacos, y lo otro es la solidaridad de clase que se percibe en el lugar, donde si hieren a uno es como que te hirieran a ti”.

“Mi motivación para estar en este lugar es poder aportar en algo, es no quedarse sentado en la casa, es demostrar que soy una persona más entre miles y, desde mi militancia, tener el orgullo de mañana poder decir que, como juventud, estuvimos codo a codo, en la calle, recibiendo balines y perdigones, mientras otros estaban negociando en la cocina”, enfatiza.

El presidente de las JJCC, Camilo Sánchez, destaca el rol que ha jugado la Brigada “Lucha como Gladys”, junto a muchas otras acciones que ha desarrollado la organización en todo el país. “Este esfuerzo se suma a lo que durante ya un mes vienen desarrollando miles de jóvenes que se niegan a abandonar las calles pese a la violencia de Carabineros”, comenta.

“Respaldamos plenamente la movilización junto a sus motivos, y nos indigna la brutal represión de la que somos testigos. Por eso, como jóvenes comunistas, decidimos aportar desde cada frente y la autodefensa de quienes se manifiestan es parte de aquello”, señala.

Mientras el gobierno de Sebastián Piñera optó por responder a la movilización social con represión y criminalización, las y los jóvenes comunistas decidieron no quedar ajenos y actuar como lo han hecho en sus 87 años de historia: con valentía, creatividad y “alegre rebeldía”.