El crecimiento cayó un 3,4%. Se estima que cifras de último trimestre marque números rojos. Desempleo podría llegar al 10%.

Equipo ES. 03/12/2019. El cuadro económico chileno se desploma a pasos agigantados. A las tímidas expectativas de crecimiento que se auguraron a principio de este año producto de la guerra económica que lidia Estados Unidos con China, se sumó la ola de protestas -que aun no cesan- a nivel nacional de la primavera de octubre. Las cifras esperadas de crecimiento estaban en el rango del 1,8% al 2,3%, sin embargo, hoy solo alcanzan el 0,5% al 1,5%. Esto porque el crecimiento de octubre cayó un 3,4%, muy por sobre de lo esperado, ya que solo se habló de una posible baja de dos puntos porcentuales. Ese nivel de contracción también podría palparse en los datos de noviembre y ya se estima que la caída puede fluctuar entre el 3,8% y el 5%.

Según el Banco Central la actividad económica se vio golpeada principalmente en el área de servicios (educación, transporte, restaurantes y hoteles), comercio y en la industria manufacturera. Tuvo un leve aumento la actividad de la construcción y la minería con un 2%.

En tanto, las cifras de exportación también están a la baja. Hasta el 23 de noviembre mostraron un caída interanual de 15,7%. Los envíos de cobre disminuyeron un 10,7% y el sector agrícola bajó un 12%. Mientras las exportaciones industriales experimentaron un 22,67% de disminución. Asimismo las importaciones totales registraron una reducción de un 9%. Los bienes de consumo cayeron un 13,1% y los bienes de capital un 2,49%.

Con este cuadro, especialistas e incluso el mismo ministro de Hacienda, ya están hablando de una posible “recesión técnica”, puesto que si ya se registró una contracción en octubre y se espera la misma situación para noviembre, las cifras del último trimestre del año arrojarán números rojos. El pronóstico es que los datos trimestrales marcarán una caída del 2,6%. El fantasma de la recesión llegaría si existe una caída de dos trimestres consecutivos desestacionalizada y anualizada.

El titular de Hacienda, Ignacio Briones, sostuvo que “la recesión no es descartable  y dependerá de qué es lo que pase en adelante. No quiero engañarlos, atravesamos un momento económico delicado, la actividad económica ha tenido un frenazo constatable. Aquí no hay que ser doctor economía para entenderlo: cuando un país opera a media máquina, uno no puede esperar que la producción, las ventas, los salarios, los ingresos operen con normalidad”.

El desempleo

A este complejo cuadro se suman los números que entregó la Dirección del Trabajo respecto al mercado laboral. Los despidos bajo el rótulo “necesidades de la empresa” crecieron un 84,5% respecto a noviembre del año pasado. El número de desvinculaciones bajo este argumento desde que comenzó la crisis social alcanza a las 79 mil 532 personas. En un mes normal el desempleo por esta causa marca un 20% del total de los términos de contrato y esta vez llegó al 27,9%.

Según expertos las próximas cifras que entregue el Instituto Nacional de Estadísticas situarán a la tasa de desempleo en un 10%, es decir, un millón de personas. En el periodo de agosto octubre la estadística marcó un 7%.

El ministro de Economía, Lucas Palacios, indicó que “ya hemos visto el impacto económico, hoy lo conocimos con el Imacec de octubre, por lo tanto, al mes de noviembre esperamos que haya un incremento del desempleo. Es muy lamentable, porque eso significan familias que dejan de percibir sus salarios”.

“Es muy difícil todavía anticipar cuánto va a ser, pero al menos va a ser un punto, al menos va a subir de un 7% a un 8%”, añadió.

En tanto, la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, subrayó que “en un mes normal se presentan 40 mil cartas de despidos. Este mes tuvimos cerca de las 60 mil, pero lo preocupante es que meses anteriores la probabilidad de que esas personas fueran reubicadas en otros trabajos era cierta, por eso se mantenían las tasas más menos parejas, pero ahora no sabemos cómo será la situación de absorción de empleo en los meses que vienen, por tanto, tenemos que preocuparnos”.