El presidente de la colectividad de amaranto dijo que buscarán aportar en todos los espacios para alcanzar las transformaciones que el pueblo demanda. Abordó contingencia tras estallido.

Daniela Pizarro Amaya. Periodista. 23/11/2019. El presidente de las Juventudes Comunistas (JJCC), Camilo Sánchez, en entrevista con ElSiglo.cl echó un vistazo a la contingencia en tiempos de estallido social. Habló del rol que están jugando los jóvenes de amaranto en las manifestaciones que se realizan hace más de un mes a lo largo del país. Se refirió a la brutal represión de los uniformados que se ha enfocado en la población juvenil. Dijo que “la juventud está recibiendo la peor parte de la represión”.

Asimismo, el dirigente abordó las perspectivas que tiene el movimiento y la invitación que hizo la JJCC al Frente Amplio para armar un mejor acuerdo en contraste al texto que firmó el oficialismo y parte de la oposición en el marco de una nueva Constitución. Señaló que dicho documento no tiene “la capacidad suficiente para vaciar las calles” y agregó que la movilización se detendrá cuando el pueblo chileno lo decida.

¿Crees que las demandas de la juventud fueron dejadas de lado en los acuerdos políticos?

En el acuerdo político que hizo parte de la oposición y la derecha no están presentes las demandas que tiene la juventud chilena. Por ejemplo el detener la agenda antiderechos del gobierno donde hay un proyecto de ley que establece el control preventivo de identidad desde los 16 años. Pero el espacio que si reconoce las demandas de la juventud es el bloque “Unidad Social”. Creemos que el eje central de cualquier trabajo que permita darle salida a este conflicto tiene que ver con este pliego de demandas sociales.

¿Cómo ves el escenario en materia de derechos humanos donde los jóvenes están perdiendo los ojos y la vida en las manifestaciones y donde el gobierno promete más represión?

La juventud está recibiendo la peor parte de la represión, está pagando el precio más alto. Hay que reconocer que aquí hay discursos desde el gobierno y desde la derecha donde se ha criminalizado a la juventud. Se establecieron proyectos de ley con medidas como toques de queda para jóvenes, aula segura, control preventivo y otros. Todo eso generó un daño porque se responsabilizó a la juventud chilena de las “incivilidades” y el resultado de eso es que hoy la represión se puede ensañar con la juventud y pese a que el pueblo chileno rechaza estas medidas hubo toda una instalación para que Carabineros y las Fuerzas Armadas provocaran y sigan provocando el daño que ya cobra los ojos de más de dos centenares de jóvenes. Por eso la demanda, que nace también desde la juventud, de fin a la represión es central, porque es la juventud desde la primera hasta la última línea en la calle la que impide que la represión termine con manifestaciones que son multitudinarias. Con mayor razón cuando vemos que el gobierno habla de un acuerdo de paz y en sus contenidos no hay paz, por eso en ningún caso se puede  pretender que la juventud chilena se vea representada con ello.

Desde las Juventudes Comunistas se invitó al Frente Amplio a hacer un mejor acuerdo ¿De qué se trata esa propuesta?

El mejor acuerdo es primero con el movimiento social y sindical organizado en “Unidad Social” que es el referente más amplio y más fuerte de los últimos años. También se necesita rebajar el quórum de 2/3 al menos a los 3/5 para permitir que una mayoría pueda, sin el riesgo de ser vetada por una minoría, avanzar en derechos sociales. Lo que hizo la derecha al imponer ese quórum fue decir vamos con esta nueva Constitución responder a los derechos sociales, pero sin afectar el modelo y con eso restringir la capacidad transformadora del pueblo que está haciendo un esfuerzo enorme. Creemos que debe ser el mismo pueblo el que defina los disensos que por mayoría simple no se pueden resolver. Buscamos democratizar este acuerdo también con la inclusión de aspectos que no están en el actual acuerdo como la paridad de género y la cuota para los pueblos originarios. Este acuerdo que hay hoy día no tiene la capacidad suficiente para vaciar las calles ni tampoco lo tendrá mientras no asuma que el diálogo es con las organizaciones sociales.

¿La Jota va a participar de la campaña para el plebiscito y del posterior proceso para elegir constituyentes?

Sin duda. Nuestra primera definición es que el Partido Comunista y las Juventudes Comunistas no se van a excluir de incidir en cada uno de los espacios donde podamos aportar en la profundización de los cambios y la democratización del país. Y uno de esos pasos es asegurar que esta estructura constituyente sea elegida en un cien por ciento por el pueblo chileno, asimismo, asegurar que esté compuesta por la mayor cantidad posible de integrantes que estén por las transformaciones. Por lo tanto como Juventud Comunista vamos a presentar candidaturas que esperamos contribuyan a engrosar las fuerzas transformadoras que tienen que ser las mayoritarias porque el pueblo es lo que demanda. Ya es intolerable el nivel de desigualdad, la crudeza de la pobreza frente al abuso que cometen los sectores minoritarios que poseen la riqueza.

Se dice que la clase política está deslegitimada y que no tiene apoyo ciudadano ¿Los jóvenes comunistas sienten esa disociación en la calle?

Nosotros en enero resolvimos que este año debía ser el levantamiento de la juventud y bajo el concepto “la juventud se levanta” hemos trabajado meses. Sabemos que no hemos provocado nosotros el levantamiento de la juventud, pero hemos sido un aporte para que esto se dé. Fuimos de los primeros que respaldamos la evasión masiva de los secundarios. Hemos estado en las calles con nuestras banderas, con nuestros símbolos reconocidos en las figuras de Víctor Jara y de Gladys Marín. Nos sentimos muy cómodos y cómodas en las calles. Esperamos aportar al movimiento, porque para cualquier joven comunista este momento que se brinda, donde el pueblo ha modificado totalmente las correlaciones de fuerzas, es algo que tenemos que aprovechar. Creo que cualquiera quiere vivir un proceso de transformaciones donde podamos alcanzar conquistas y también defenderlas.

Desde el estallido los comunistas comenzaron a ser el blanco de las teorías conspirativas que los apuntaron como los instigadores del “caos” ¿Crees que ese anticomunismo logró permear al pueblo?

No. Creo que cuando la consigna es el pueblo unido jamás será vencido, cuando antes que nosotros desplegáramos la campaña “lucha como Gladys” su figura ya estaba en las calles, cuando el derecho de vivir en paz era la consigna bajo el estado de emergencia y la represión aguda, nos sentimos plenamente identificados y muy cómodos en este proceso. Creo que las posiciones de odio han retrocedido, las posiciones racistas han retrocedido y esas son victorias también de la lucha del pueblo chileno. Aquí se han modificado conciencias y se ha quitado calle a aquellos que pretendían utilizar la voluntad del pueblo para la vía del odio.

¿La Jota está en la “primera línea”?

Nosotros estamos desde la primera hasta la última línea. Tenemos nuestra brigada “lucha como Gladys” donde los jóvenes comunistas defienden a los manifestantes de la represión, con escudos frenan los balines y prestan ayuda sanitaria a los montones de heridos. Nuestro aporte es generalizado con la juventud chilena que ha enfrentado a la dura represión. No somos los únicos ni los principales, pero ahí estamos como estaremos en cada espacio que podamos aportar. Si se abandona la calle va a ser por decisión del pueblo chileno y no por decisión del gobierno represivo ni menos por la decisión de partidos políticos que quieran acordar soluciones en nombre del pueblo.

¿Cuáles son las perspectivas de todo este movimiento que sigue en las calles, pero que corre el riesgo de desgastarse?

El pueblo chileno lleva más de un mes en la calle y no la abandona. Sabemos que hay algunos que pueden salir ciertos días y otros no y así todos con sus complejidades, pero lo cierto es que los días viernes nos juntamos todos y todas. Aquellos que dicen que esto se está apagando o que esto no prendió los días viernes se tienen que tragar las palabras porque tenemos un movimiento vivo que en algunas momentos cesa a la espera de lo que pase. Pero lo concreto es que el nivel de conciencia ha crecido y ya no podemos obviar la realidad. Estamos frente a un nuevo Chile y lo importante es poder estimular que la victoria de la voluntad del pueblo sea traducida en transformaciones profundas y ahí a los partidos políticos nos corresponde abrir los pasos a las organizaciones del pueblo y en ningún caso buscar reemplazarlos o interpretarlos.