La derecha pretende  silenciar al Partido Comunista y al Frente Amplio, hecho indicativo de una gran desesperación.

Gonzalo Moya Cuadra

Licenciado en Filosofía

07/11/2019. Premonitorias palabras de nuestro Pablo Neruda en su Poema “Oda al Hombre Sencillo”. Sencillamente el pueblo pobre y humillado se cansó. Simplemente el hombre sencillo quiere salir de la pesadilla capitalista, pesadilla de rostros suicidas y cansadas preguntas. Pacíficamente el hombre modesto quiere liberarse de una dictadura cívica económica. Sabemos que la rebelión popular se está produciendo a causa de un flagelante sistema que destruyó las esperanzas y los derechos básicos de una mayoría censurada y violentada.  Los sencillos alzaron su voz contra una derecha cretina y un gobierno iconómaco de legítimas expectativas libertarias y sociales. Los sencillos sólo quieren cambiar el modelo relativista y alienado con los grandes intereses de una pequeña oligarquía nacional por un nuevo modelo más solidario que tenga una mayor participación estatal. Los dicterios políticos y las muestras de soberbia de la actual administración nos llevan a inferir que la derecha definitivamente no quiere ni querrá perder todos los privilegios, la impunidad y el desmedido lucro que ha conseguido durante años. Ergo, son válidas las preguntas ¿ Cómo reaccionará la derecha ?  Difícil respuesta. Sabemos que no tiene capacidad de diálogo, sabemos que carece de tolerancia, sabemos de su inoperancia para solucionar una problemática social. ¿ Reaccionará con fuerza ?  ¿ Acudirá a instancias que atenten aún más a las libertades individuales ? ¿ Se resignará a perder el gobierno ? No lo sabemos, pero los sencillos saben que no volverá a gobernar quizás en cuánto tiempo más y la derecha también lo sabe. Por ahora,  la derecha pretende  silenciar al Partido Comunista y al Frente Amplio, hecho indicativo de una gran desesperación, pues es un acto definitivamente antidemocrático que acarrearía más refracción. Inaceptable y sin duda, inviable. Pero lo piensan y tienen los medios comunicacionales para exacerbar el anticomunismo. Este nuevo proceso que se está iniciando en Chile significará un cambio fundamental de las estructuras políticas, sociológicas, económicas y culturales que deberán llevar a los sencillos, a los trabajadores de la paz, a los políticos honestos, a los reales partidos de izquierda, a los dirigentes sociales y a los obreros de la cultura, entre otros, a construir un nuevo concepto constitucional y a fortalecer una nueva sociedad que exalte la moral como un elemento fundamental y unificador. La derecha con sus propuestas dilatorias sigue engañando a la ciudadanía con un lenguaje abstruso que sólo prolonga inútilmente su propia agonía. Sencillamente el pueblo tiene que recuperar su dignidad. “… y es ésta la palabra: no sufras porque ganaremos, ganaremos nosotros, los más sencillos, ganaremos, aunque tú no lo creas, ganaremos”.